Pasadas las elecciones, exactamente una semana después de ganarlas hablando de “cortarle la melena al león”, Osvaldo Jaldo anunció su acompañamiento al plan de reformas que promueve el gobierno de Javier Milei. Las mentiras de campaña duraron lo que se dice “un suspiro”. La reforma laboral, prevista a tratarse en el Senado el 10 o 12 de febrero, es un ataque sin precedentes a derechos de la clase trabajadora, para los representantes tucumanos en el Senado no vale ni un tweet.
El peronismo tucumano en el Senado: la fracción, de la fracción, de la fracción
¿Cómo es el reparto de bancas en el Senado del peronismo tucumano? Hay tres senadores por la provincia, cada uno responde a un bloque diferenciado. Juan Manzur pertenece al bloque del Frente de Todos que conduce Mayans. Sandra Mendoza se pasó al bloque de Convicción Federal que conduce Jalil y representa al ala del peronismo extractivista o minero. Por último Beatriz Avila, que ingresó por Cambiemos, ahora es la representante del mono bloque Independencia que responde a Osvaldo Jaldo.
Tres senadores, tres bloques. Se cae medio de maduro que de fidelidad esta gente no sabe nada, de defender los intereses tucumanos tampoco. Por lo menos si hablamos de los derechos de la clase trabajadora, claramente no. Hasta el momento un silencio absoluto recorre a los senadores y senadoras, que ni un tweet han lanzado en rechazo a esta reforma. Las negociaciones se desarrollan en un estricto circuito cerrado, quieren vender los derechos conquistados por años de lucha. No podemos permitirlo.
El sistema de toma y daca en el Congreso crece en igual proporción que el ajuste. Senadores y diputados que ganan millones, hacen campaña por una cosa y a la semana cambian de bando, son los Kuider de la provincia. El rechazo popular a esta casta crece también, trabajadores y trabajadoras, jubilados, estudiantes miran con rechazo este espectáculo.
No a la reforma laboral esclavista
Desde el PTS en el Frente de Izquierda estamos haciendo una intensa campaña en las calles, en las redes, en todos lados para informar el peligro que implica esta reforma laboral así como pelear por derrotarla. Ninguna confianza en esta casta que guarda silencio porque quiere negociar a costa de nuestros derechos. Quieren esclavitud para la clase trabajadora. Quienes se están preparando para darle el voto a esta reforma no hay que dejarlos en paz, serán repudiados por el pueblo.
Contra Milei y Jaldo, impulsamos la más amplia unidad en la calle, contra la política de la rosca. No nos quedamos esperando que esto pase, estamos impulsando reuniones de coordinación entre los sectores combativos y la izquierda para enfrentarla. Queremos sumar a esa pelea a miles y miles de activistas, trabajadores y trabajadoras, organizaciones sociales, estudiantes, movimientos de mujeres y ambientales, para lograr una gran movilización el día que se trate, garantizada por un paro general, que tire abajo este ataque.
