Un hábito natural que mejora la energía, la piel y hasta el ánimo.
Las duchas frías, más allá del shock inicial, tienen efectos sorprendentes en el cuerpo y la mente que pueden mejorar tu bienestar diario. Si sos de los que te cuesta, en épocas de calor, podés aprovechar a probarlo.
1. Activan la circulación
El agua fría provoca que los vasos sanguíneos se contraigan y luego se dilaten, lo que estimula la circulación y ayuda a oxigenar mejor los tejidos. Es un mini ejercicio cardiovascular sin moverte del baño.
2. Mejoran el ánimo
El contraste del agua fría libera endorfinas y noradrenalina, lo que genera una sensación de energía y bienestar. Muchos aseguran que es casi como un café instantáneo, pero sin cafeína.
Las duchas frías, más allá del shock inicial, tienen efectos sorprendentes en el cuerpo y la mente que pueden mejorar tu bienestar diario. Si sos de los que te cuesta, en épocas de calor, podés aprovechar a probarlo.
1. Activan la circulación
El agua fría provoca que los vasos sanguíneos se contraigan y luego se dilaten, lo que estimula la circulación y ayuda a oxigenar mejor los tejidos. Es un mini ejercicio cardiovascular sin moverte del baño.
2. Mejoran el ánimo
El contraste del agua fría libera endorfinas y noradrenalina, lo que genera una sensación de energía y bienestar. Muchos aseguran que es casi como un café instantáneo, pero sin cafeína.
3. Fortalecen el sistema inmunológico
Algunas investigaciones sugieren que pueden aumentar la producción de glóbulos blancos, lo que ayuda al cuerpo a defenderse mejor de infecciones leves y virus.
4. Revitalizan la piel y el cabello
El agua fría cierra los poros y las cutículas del cabello, ayudando a mantener la humedad natural. El resultado es una piel más suave y un pelo con más brillo.
5. Reducen la inflamación
Después de entrenar o de un día intenso, puede aliviar la tensión muscular y disminuir la inflamación. Es una forma simple de cuidar el cuerpo sin recurrir a mil productos.
6. Fomentan la resiliencia mental
Bañarte con agua a más baja temperatura entrena la mente para tolerar el malestar. Es una pequeña práctica de autocontrol que, con el tiempo, fortalece tu disciplina y concentración.
Fuente: Nexofin
