jueves, 27 febrero, 2025
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En el Gobierno no descartan discutir una ampliación de la Corte tras el decreto de Javier Milei, pero espera a las elecciones

La decisión del presidente Javier Milei de nombrar por decreto a dos jueces de la Corte Suprema lleva ahora todas las miradas hacia el Senado, donde se espera una fuerte discusión sobre el tema a partir de la semana próxima y no se descarta que se abra eventualmente una negociación entre el Gobierno y el bloque peronista Unión por la Patria en torno a la ampliación del máximo tribunal.

Desde que Milei envió los pliegos de Ariel Lijo y Manuel García Mansilla al Senado en marzo de 2024, tanto en la Casa Rosada como en Unión por la Patria negaron públicamente que existiera cualquier tipo de negociación. Aunque no hayan existido contactos -algo de lo que descreen distintas fuentes parlamentarias consultadas- hubo, de mínima, señales y guiños, y casi todos desde la bancada peronista hacia la administración de Milei.

La más contundente fue la firma de los senadores que responden a los gobernadores para que el pliego de Lijo tuviera dictamen de comisión y quedara en condiciones de ser tratado en el recinto, aunque eso nunca ocurrió. Pero otra señal fue que en más de una ocasión el bloque -incluidos los fieles a Cristina Kirchner- tentaron al Gobierno con discutir, junto a los pliegos, la ampliación de la Corte y otros temas relativos a la organización de la Justicia.

En ese marco, con el decreto de Milei ya firmado los senadores kirchneristas ratificaron la advertencia que habían lanzado a fines del año pasado sobre rechazar los pliegos de cualquier candidato a la Corte que acepte ser designado «en comisión», pero el jefe de la bancada, José Mayans, matizó esa postura al repetir pocas horas después aquel ofrecimiento.

«Si alguien lo pone sobre la mesa, lo discutiremos», señaló ante iProfesional una fuente de Casa Rosada al ser consultada sobre un hipotético proyecto para ampliar la Corte Suprema, hoy integrada por cinco jueces. Lo que no quiere el gobierno de Milei es que una iniciativa de este tipo sea entendido por el público como una idea propia, pero tampoco le cierran la puerta.

¿Por qué la idea ampliar la Corte Suprema sobrevuela al Gobierno y al peronismo tras el decreto?

Durante un foro organizado por la revista Parlamentario el pasado martes con diputados y senadores en medio del terremoto por el decreto de Milei, Mayans reiteró que la bancada de Unión por la Patria ofreció «el diálogo» al Poder Ejecutivo cuando envió los pliegos de Lijo y García Mansilla.

«Hay dos lugares que son importantes (por las vacantes que ahora se intentan llenar por decreto), pero algunos hablaban de una Corte de siete o de nueve, después está el tema del Procurador General, el Defensor General, el Defensor del Pueblo. Nosotros dijimos: hagamos una conversación entre las fuerzas políticas y este problema lo resolvemos», precisó el experimentado senador por Formosa.

En efecto, durante los meses en los que el Gobierno buscó sin éxito la mayoría de dos tercios para aprobar en el Senado el nombramiento de Lijo y García Mansilla -para lo cual son clave los votos de Unión por la Patria- el kirchnerismo puso sobre la mesa también la necesidad de nombrar al procurador general, que requiere la misma mayoría, y ampliar la Corte.

Sin embargo, el influyente asesor presidencial Santiago Caputo -que se ocupó de las gestiones en torno al tema- se plantó en que primero debían aprobarse los dos jueces propuestos por el Presidente para la Corte Suprema y luego abrir la discusión. Por ese motivo, ahora que el Gobierno cree tener asegurado el ingreso por decreto de Lijo y García Mansilla, vuelve a sobrevolar al Senado la idea de una negociación más amplia.

En la Casa Rosada aclaran que el tema de la ampliación de la Corte no forma parte de los temas que interesan a Milei. «No es nuestra agenda, pero no lo rechazamos», señalaron ante las consultas que recibieron tras la firma del decreto, al tiempo que indicaron que si alguien pone sobre la mesa un proyecto de ese tipo estarían dispuestos a discutirlo.

Según supo este medio de fuentes parlamentarias, en el Senado tampoco ven como algo imposible que se abra una negociación en ese sentido y estiman que «si la hay, va a ser con el kirchnerismo». Y es que efectivamente la idea de ampliar la cantidad de miembros del máximo tribunal está presente en ese espacio político más que en cualquier otro desde hace varios años.

El escenario que se abre para los jueces de Javier Milei en el Senado

No obstante, que se dé o no esa negociación dependerá, en primer lugar, de lo que ocurra con los pliegos de Lijo y García Mansilla una vez que inicie el nuevo período de sesiones ordinarias del Congreso el 1 de marzo. En el Senado todos están a la espera de ver qué hará Unión por la Patria, que con 34 votos puede ser determinante para el destino de los jueces nombrados por Milei.

A ello se le suma que casi todo el bloque del PRO, una parte de la UCR y el ex libertario Francisco Paoltroni rechazan la figura de Lijo, incluso más que el peronismo. El caso de García Mansilla es el más complicado porque ni siquiera tiene dictamen de comisión.

Si la bancada peronista/kirchnerista impulsa el rechazo de los pliegos y encuentra apoyo, se abrirá otra discusión político-jurídica respecto de si los jueces nombrados en comisión pueden permanecer o no en la Corte hasta el último día de noviembre. El Gobierno insiste en que tienen que quedarse «pase lo que pase» hasta ese momento. Constitucionalistas y legisladores dicen lo contrario.

De todas formas, en el Gobierno confían en que el rechazo no se concretará y algunos senadores, según supo iProfesional, creen lo mismo. La razón es que durante estos meses varios jugaron al misterio en torno a la nominación de Lijo, el más polémico pero también el más influyente delos dos candidatos.

«Si los senadores pueden escaparle a la jeringa, lo hacen. Alguien debe hacer el cálculo de que diferirlo es mejor», comentó un operador político de La Libertad Avanza en las últimas horas ante las consultas de la prensa. Y es que en el Gobierno tienen muy en cuenta otro factor clave para la trama que rodea a la Corte Suprema: las elecciones legislativas de este año.

¿Por qué las elecciones legislativas son clave en la discusión sobre la Corte Suprema?

De cara a la campaña electoral tanto para La Libertad Avanza como para el kirchnerismo trabar un acuerdo en el Senado sobre cualquier tema -más aún sobre una eventual ampliación de la Corte Suprema- sería inviable porque rompería la estrategia de la polarización sobre la cual se mueven tanto Milei como Cristina Kirchner.

En ese marco, cualquier negociación que pueda abrirse debería esperar a que pase la campaña electoral y las elecciones de octubre en las que se renovará la mitad de la Cámara de Diputados y un tercio del Senado.

Pero además, el Gobierno anunció que más allá de la decisión de Milei de nombrar a Lijo y García Mansilla por decreto, el trámite legislativo que establece la Constitución para la designación de jueces en la Corte Suprema seguirá su curso. Es decir, la discusión en el Senado sobre ambos pliegos todavía está pendiente.

En ese aspecto, en la Casa Rosada esperan que el tema se dilate porque confían en que para fines de este año La Libertad Avanza tendrá un crecimiento exponencial en el Senado, algo que muy probablemente ocurra dado que el bloque oficialista no pone en juego ninguna de sus bancas en este turno electoral. Los seis senadores que tienen ingresaron en 2023 y el mandato es de seis años.

Dado que serán ocho los distritos que elegirán senadores este año (Ciudad de Buenos Aires, Chaco, Entre Ríos, Neuquén, Río Negro, Salta, Santiago del Estero y Tierra del Fuego), en el mejor escenario para el espacio que lidera Milei, sumaría 16 bancas, porque cada jurisdicción elige tres representantes al Senado de los cuales dos son para el partido o frente ganador.

Si bien es improbable que eso ocurra, incluso con un resultado magro La Libertad Avanza ganará más lugares en el Senado y con ello tendrá más fuerza para destrabar eventualmente la aprobación de los pliegos de Lijo y García Mansilla -siempre que no sean rechazados antes- dado que necesitaría menos del apoyo extrapartidario e incluso ganará músculo para cualquier otra negociación, como podría ser la hipotética ampliación de la Corte.

Así, el decreto de Javier Milei para nombrar a dos nuevos jueces en la Corte Suprema sacudió una vez más el escenario político y abrió un delicado debate institucional, con el riesgo de un conflicto de poderes grave, pero también abrió todas estas ventanas en el Senado, donde a partir de la semana próxima empezará a verse con mejor cómo se resolverá esta situación, aunque en los años de elecciones la actividad del Congreso suele menguar, a la espera de los resultados.

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