lunes, 27 mayo, 2024
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Keith Richards cumple 80 años: por qué es el más argentino de los Rolling Stones

“Buenos Aires… yo podría vivir ahí”, le dijo en Miami a fines de 1997 Keith Richards a Clarín.

-¿Hay mudanza a la vista?

-Lo consideré, pero después pensé en todos esos chicos gritando “¡Olé, olé, olé, Ri-chards, Ri-chards!”. No sé si podría vivir eso todos los días. Es muy lindo, pero…

Ah, qué hermoso mentiroso Keith. Hoy está pasando lo que muchos pensaron que nunca iba suceder: Keith Richards está cumpliendo 80 años, cuando en la década del ’70 tenía todos los números de la rifa para no llegar a los 40. Mientras, fue enterrando a unos cuantos.

Keith Richards,  el año pasado en Madrid. Ahora está por cumplir 80 años. Foto: ReutersKeith Richards, el año pasado en Madrid. Ahora está por cumplir 80 años. Foto: ReutersAlgunos deseamos que el viejo chiste se haga realidad y llegue el momento en que no queden sobre este planeta otros seres vivos que «Keef Riff Hard» y distintas especies de cucarachas. “Nadie estuvo en esto tanto tiempo como yo, y si hay alguien sólo puede ser negro… lo que es distinto”, decía en la misma entrevista uno de nuestros grandes filósofos contemporáneos.

Definitivamente, Richards es el Stone más argentino. En los shows de los Rolling Stones, cuando Mick Jagger hacía las presentaciones del grupo, siempre fue el más ovacionado junto con Charlie Watts.

Keith Richards en Buenos Aires el 7-11-1992, su primera visita. Foto Fabian LaghiKeith Richards en Buenos Aires el 7-11-1992, su primera visita. Foto Fabian LaghiSu ex compañero Mick Taylor había venido a Buenos Aires en 1991 como apertura de Eric Clapton en River. Pero al año siguiente, Keith junto a su gran banda The X-Pensive Winos (“Los Choborra K-ros”, casi el nombre de un grupo de cumbia autóctono) llegó al estadio Vélez, el 7 de noviembre. Fue la cabeza de playa para las visitas de los Rolling Stones en 1995, 1998, 2006 y 2016.

En sus giras solistas, Keith nunca había tocado ni volvería a tocar para tanta gente. Además, fue el inicio del tour presentación de su disco Main Offender, editado en octubre.

Su cariño por Argentina no es mero chamuyo, como lo prueban sus memorias (y desmemorias) Life, que por su éxito se convirtió en un modelo para posteriores autobiografías de músicos de rock: confesiones y pases de facturas a amigos/compañeros/socios, en este caso Mick Jagger.

“Fuimos recibidos con un pandemonio inédito desde principios de los años ’70. Los Stones nunca habían estado ahí, entonces entramos en una Beatlemanía a escala completa, congelada en el tiempo y liberada para nuestra llegada”, contaba Keith, quien en plan gurú de marketing agregó: “Convencí a los Stones de que este era definitivamente un mercado donde había montones de gente a la que realmente le gustamos”.

Su primera visita

Hablando de Beatles, es cierto que la visita de Keef no tuvo la misma repercusión que la de Paul McCartney un año y tres River después. Pero la conferencia de prensa de Keith -luciendo en su frente la bandana preferida de esa temporada más vincha de Calvin Klein (!) y tomando su trago de cabecera por esos años, destornillador (vodka y jugo de naranjas)- fue replicada por todos lados, desde el canal de cable dedicado al rock y al pop Music21 hasta el programa de Canal 13 para infantes El Agujerito Sin Fin.

Keith Richards y sus compañeros de banda durante su primera visita a la Argentina, en noviembre de 1992. Foto. Twitter/XKeith Richards y sus compañeros de banda durante su primera visita a la Argentina, en noviembre de 1992. Foto. Twitter/XY además de Ratones Paranoicos, el grupo soporte, los fans ilustres que asistieron iban desde Spinetta hasta Pappo.

Keith había traído con él a un invitado especial, su padre Bert, de quien estuvo distanciado por muchísimos años (durante los cuales se quitó la “s” de su apellido) hasta que se reconcilió a comienzos de los años ’80. Permanecieron en Buenos Aires casi una semana en el Sheraton de Retiro -ensayaban en un loft de Barracas- y se daba una situación inédita:

“Cada mañana Bert se despertaba y se reía, porque escuchaba ‘¡Olé olé, olé, Ri-chards, Ri-chards!’ Esta era la primera vez que el apellido de su familia había sido cantado al ritmo de un tambor para despertarlo para el desayuno. ‘Pensé que estaban cantando por mí’, dijo.”

Keith Richards junto a la cantante Sara Dash en su primer show en Argentina, como solista. Foto: Fabian LaghiKeith Richards junto a la cantante Sara Dash en su primer show en Argentina, como solista. Foto: Fabian LaghiEn el show, de 18 canciones, un tercio provenían del repertorio Stone: Time is on My Side y Gimmie Shelter fueron cantadas por Keith junto a la vocalista Sara Dash.

Con los Stones

Finalmente, en febrero de 1995, Keith volvió con los Rolling Stones para cinco River durante la gira de Voodoo Lounge, que había sido lanzado el año anterior. Ahí sí, la Stonemanía superó a la Maccamanía del ’93. Nuevamente, Keith llevó a su padre.

Mick Jagger y Mick Jagger en Argentina con los Rolling Stones, 1995. Archivo ClarínMick Jagger y Mick Jagger en Argentina con los Rolling Stones, 1995. Archivo ClarínEl agente de prensa y stonólogo Diego Perri -quien hace poco presentó su segundo libro Stones fuera de Stones– cuenta en República Stone que don Bert se paseaba con una pipa omnipresente en la cual fumaba marihuana.

Hospedados en el Hyatt, Richards y Ron Wood pasaron tiempo con Guillermo Vilas. Un fan del grupo de estrecha ligazón con el gobierno menemista, Juan Bautista “Tata” Yofre, se dio cuenta de que podía tachar la doble: sumar un poroto demográfico a la campaña por la reelección de Carlos Menem y conocer a sus ídolos.

Las fotos del encuentro en la Quinta de Olivos sugieren que el riojano había hecho más migas con Keith y su compinche Ronnie que con Jagger y Watts.

Como ya era habitual, Richards tenía un par de temas para cantar sin la presencia de Jagger. La regla alternaba entre un clásico y un tema más reciente, en este caso de Voodoo Lounge o Steel Wheels (1989). Rotarian Happy, Before They Make Me Run, Slipping Away y The Worst. Además, en el tercer show, el 12, Keith se alternó con Mick frente al micrófono para Memory Motel.

Más visitas

Keith Richards en Argentina con los Stones, 1998. Foto: DyNKeith Richards en Argentina con los Stones, 1998. Foto: DyNMarzo de 1998. Detrás de la explosión de una bola de fuego, surge Keith Richards con un abrigo símil leopardo y arranca el riff de Satisfaction. Era la apertura, proyectada en la gran pantalla circular, del «Bridges to Babylon Tour». Por primera vez desde mediados de los años ’80, Keith dejaba ver sus canas. Le siguieron varios años de descarada tintura hasta el sinceramiento de su cabellera blanca.

Keith Richards en el anuncio de su gira de 1997, tras la salida de Keith Richards en el anuncio de su gira de 1997, tras la salida de «Bridges to Babylon». Foto: APAntes del River inicial del día 29, Keith, Ron y el saxofonista y querido amigo de Richards (compartían hasta día de nacimiento) Bobby Keys estuvieron unos días en un campo de Lobos. Los tres montaron a caballo, pero, contó Keef en Life, Wood no la pasó bien: “Cabalgábamos por las pampas y Ronnie quedó colgando, a punto de irse al carajo. “¡Pero vos tenés tus propios caballos, Ronnie! Pensé que te gustaban”.

Los Rolling Stones en el aeropuerto de Ezeiza en su visita de 1998. Foto: DyN ReutersLos Rolling Stones en el aeropuerto de Ezeiza en su visita de 1998. Foto: DyN ReutersEn esa visita de los Stones, las canciones del segmento Keith fueron las novedades Thief in the Night o You Don’t Have to Mean It y Wanna Hold You, un tema poco conocido de 1983.

La famosa foto de Carlos Menem con los Rolling Stones en la Casa de Gobierno. Foto: AFPLa famosa foto de Carlos Menem con los Rolling Stones en la Casa de Gobierno. Foto: AFPNuevamente, Memory Motel sonó una noche, la del 4 de abril, la primera de dos históricos encuentros porteños de los Stones con Bob Dylan para tocar Like a Rolling Stone (el show siguiente, el último, fue editado oficialmente en 2019 como Bridges to Buenos Aires). En días previos, había sucedido fuera de escena otra reunión cumbre: Keith y Charly García.

Nos perdimos la gira del cuarenta aniversario del grupo, pero cuando volvieron a sacar un disco nuevo, A Bigger Bang (2005), al año siguiente y nuevamente durante febrero, estaban aquí. Esta vez fueron solo dos River, no por convocatoria sino porque los Stones ya iban reduciendo el número de apariciones en cada parada.

En las dos noches -la segunda, memorablemente bajo la lluvia- Keith cantó Happy y This Place Is Empty, quizá el mejor momento del nuevo álbum.

La última vez

Los Stones visitaron Argentina por última vez (aunque, mientras hay vida Stone, debería haber esperanza) para tres fechas en 2016, otra vez en febrero pero en el Estadio Único de La Plata. Aunque tenían recién grabado su disco de blues Blue and Lonesome, no saldría hasta diciembre, con lo cual no tenían nada más para mostrar que su propia leyenda.

Siempre haciendo base en Buenos Aires (esta vez, entre show y show tenían dos noches libres), el día 9 Keith y Ronnie cenaron en la parrilla parlermitana La Cabrera.

La última visita de los Rolling Stones, en 2016. Foto: Martin Bonetto.La última visita de los Rolling Stones, en 2016. Foto: Martin Bonetto.En estos recitales se notó un promedio de pifies que hacía un tiempo venía siendo más alto de lo ya habitual. Caso testigo: la segunda fecha del 10 de febrero, donde Keith arrancó Tumbling Dice, una canción para guitarra rítmica en afinación abierta, usando un instrumento con afinación estándar. En verdad, correspondía interpretar It’s Only Rock and Roll.

También se notaba que el tramo de Keith al frente era el menos ensayado, con Richards no sólo más pendiente de la pantalla del teleprompter para las letras, sino tocando una parte de Before They Make Me Run y el resto de la banda, otra.

No obstante, ese mismo 10 de febrero acababa de interpretar una hermosa Slipping Away. En las otras dos fechas, hizo Happy y Can’t Be Seen o You’ve Got the Silver.

El próximo 28 de abril, los Stones comenzarán otra gira por Estados Unidos. Pese al paso del tiempo, principalmente la artritis, Richards -quien a esta altura dejó casi todos los vicios- está sonando muy bien. Prueba de eso es el lanzamiento el viernes pasado del mini-show sorpresa con siete canciones que la banda dio en New York el 19 de octubre para estrenar su flamante disco Hackney Diamonds.

Keith Richards junto a Mick Jagger y Ronnie Wood, en el último show de su gira europea Keith Richards junto a Mick Jagger y Ronnie Wood, en el último show de su gira europea «Sixty», en 2022. Foto: APPero no importa cuándo o cómo: en esas dieciséis noches argentinas entre 1992 y 2016, Keith Richards siempre jugó de local.

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