sábado, 20 abril, 2024
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Así vivieron los vecinos de Palermo el temporal: Sentí que la casa tembló

Palermo fue arrasado por el tornado que azotó a gran parte de la Ciudad y el Conurbano el domingo a la madrugada. Las ráfagas destructoras de la tormenta arrancaron árboles de cuajo, cortaron ramas y volaron carteles. Dañaron casas, autos, negocios, y causaron inundaciones. Las calles del barrio amanecieron tapizadas de troncos, ramas y hojas. Como si fuera un laberinto de destrozos, en cada cuadra, en cada esquina, había algo caído, roto o devastado.

«Nunca vi algo así», espetó Juan, un vecino, mientras sacaba ramas de un desagüe. «Esto no fue una tormenta. Por acá pasó un huracán», comentó. Y no exagera. Yendo por Figueroa Alcorta, a la altura de Aysa (ex Obras Sanitarias), se podía apreciar a qué se refería. A lo largo y ancho de la avenida no había otra cosa que tierra arrasada: un sinnúmero de árboles gigantescos caídos, partidos o directamente arrancados de raíz, ocupaban los parques y cortaban la avenida.

Algunos árboles cayeron sobre las rejas de Obras Sanitarias y las partieron. Los vientos fueron tan fuertes que volaron dos tanques de agua de un edificio en construcción de tres pisos, que cayeron sobre Costa Rica al 4800 y, de milagro, no mataron a nadie.

Dos tanques de agua volaron de un edificio en construcción en Costa Rica al 4800. Dos tanques de agua volaron de un edificio en construcción en Costa Rica al 4800. En Borges y Soler, un enorme plátano se partió y destrozó la terraza de una casa. «Me despertó el golpe. Fue como una bomba. Eran las cuatro de la mañana. Sentí que la casa tembló«, contó Pedro. El pesado tronco aterrizó sobre un tinglado que el dueño había construido. «También dobló toda la baranda», dijo. Aseguró que va denunciar al Gobierno de la Ciudad. «Tienen que hacerse cargo de los daños».

Mariano, vecino que vive cerca de Plaza Serrano, descubrió esta mañana que una rama de Tipa le había aplastado del auto. «Venía a buscar el auto y me encuentro que está justo debajo del árbol. La rama rompió el parabrisas, techo y el capot. Intenté contactarme con la compañía de seguros pero aún no pude», comenta.

Vías del ferrocarril Mitre Ramal Suárez.Vías del ferrocarril Mitre Ramal Suárez.El Chevrolet Astra de Mariano apenas era visible debajo de las tupidas ramas del árbol. «Tenía que llevar algunas cosas. Y ahora tuve que suspender todo. También me complica mucho el trabajo porque lo uso mucho. Ahora tengo que averiguar qué puedo hacer. No sé si tengo que llamar a la Ciudad o lo arregla el seguro. No tengo idea», agregó.

La vereda del predio de Aysa, sobre Figueroa Alcorta. La vereda del predio de Aysa, sobre Figueroa Alcorta. También hubo negocios afectados. En Godoy Cruz al 2800, un enorme tronco se desplomó sobre la tarima de una tienda de café y rompió la baranda y un par de vidrios. Otra avenida muy golpeada por la tormenta fue Dorrego. Desde Santa Fe hasta Lugano, parecía una zona de guerra. Los destrozos estaban en todos lados. Uno notable ocurrió en la obra del Paseo Gigena. «La tormenta se llevó puestas varias bolsas de obra y volteó el cerramiento», afirmó el sereno.

Ramas y troncos caídos cortan las calles. Ramas y troncos caídos cortan las calles. Las obras fueron otro blanco del tornado. A lo largo de Córdoba, Santa Fe y por todo Palermo, muchas quedaron destrozadas por las fuertes ráfagas. En la mayoría, la tormenta había doblado o directamente arrancado las placas de chapa de los cerramientos. «Por suerte no murió ningún sereno», comentó al pasar un albañil, apuntando con la mano las precarias construcciones de madera que usan los cuidadores para vivir mientras se termina la obra.

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El monumento se vio afectado por la tormenta con ráfagas de viento de esta madrugada.

Pero a pesar de los destrozos y el paisaje de destrucción que dejó la tormenta, hubo quienes disfrutaron del domingo como si nada hubiera ocurrido. En los bosques de Palermo, en medio de las enormes Tipas caídas, algunos valientes corredores salieron a trotar igual, esquivando a cada momento los gigantescos troncos tirados y saltando de vez en cuando ramas rotas, como si estuvieran en medio de una carrera con vallas.

Palermo fue uno de los barrios más afectados por el tornado. Palermo fue uno de los barrios más afectados por el tornado. Chacarita fue otro barrio golpeado por el tornado. A lo largo de la Avenida Guzmán, a la altura del Cementerio, gigantescos árboles caídos cortaban toda la calle, haciendo imposible la circulación. También hubo muchos destrozos en Villa Pueyrredón, un barrio muy arbolado.

En Carlos Antonio López al 2800, un poste de luz cayó sobre el techo de la casa de Beatriz, una jubilada que vive con su marido enfermo. «A las cuatro de la mañana siento un golpe fuerte. Al principio pensé que mi marido se había caído», contó la mujer. El poste golpeó sobre el techo y rompió varias tejas. Espero que no haya roto el techo. Tengo miedo que empiece a entrar agua». Dice que llamó a la municipalidad las cuatro de la mañana. «Ya son las cuatro de la tarde y todavía estoy esperando a que vengan», se quejó Beatriz.

MG

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