Gerardo Morales y Facundo Manes apuran sus pasos en pelea presidencial y podría haber interna radical en la Provincia

Nada es lo que parece. Con buena vecindad y en el mejor tono, Gerardo Morales y Facundo Manes asumen que la interna de la UCR debe legitimar la candidatura presidencial de alguno de ellos. Pero, sus estrategias difieren sobre el método de selección e instalan la porfía por el perfil político final del radicalismo con…

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Nada es lo que parece. Con buena vecindad y en el mejor tono, Gerardo Morales y Facundo Manes asumen que la interna de la UCR debe legitimar la candidatura presidencial de alguno de ellos. Pero, sus estrategias difieren sobre el método de selección e instalan la porfía por el perfil político final del radicalismo con sus socios de Juntos.

A veces, los procesos se inician con una anécdota. En una reciente reunión partidaria, en Formosa, en la casa del dirigente Martín Hernández, y ante 30 personas, Morales propuso la realización de una interna, con participación también de independientes, para seleccionar al presidenciable. Entre empanadas, Manes acompañó con un asentimiento informal.

Ambos coinciden en el instrumento de la urna. La encuesta no se ajustaría al apego por las internas del radicalismo. Difieren en los tiempos. Morales quiere que sea marzo. Primera observación: la participación de independientes presupone un padrón complementario al de la UCR. Y, además de la confección, los mecanismos de control deberían ser similares a una mini- PASO. Incorpora la necesidad de otros presupuestos legales. Existe el antecedente electivo de 1998, cuando Fernando De La Rúa compitió con Carlos “Chacho” Alvarez, quien encabezaba el Frepaso, un espacio conformado por peronistas disidentes, socialistas y democristianos. Aunque esta vez, sería entre radicales, exclusivamente.

No darían los tiempos para el armado de la elección que propone Morales. Es lo que opinan en algunas usinas bonaerenses.

¿Es sólo una cuestión de plazos?. No. De metodología. Manes, según hicieron trascender en sus cercanías, pretende consensuar esta decisión con los otros gobernadores del radicalismo (Rodolfo Suárez y Gustavo Valdés), legisladores e intendentes.

Es parte del diferendo. Lo otro es presunción; hasta ahora pensamiento subjetivo. Sitúan a Morales en las orbitales de armado que también concuerda Horacio Rodríguez Larreta. La fórmula presidencial mixta. “No está mal como idea”, admiten incluso en el Comité Provincia. No obstante, asumen con igual convencimiento, primero – dicen- es potenciar nuestro candidato, establecer correlación de fuerzas con el PRO e incidir sobre los aliados, los programas de gobierno y el perfil de la campaña.

En limpio. Manes procura elección en mayo. Con ampliación de las bases de sustentación de la oposición al kirchnerismo. Prueba: sus contactos amigables con el gobernador cordobés, Juan “Gringo” Schiaretti. El soporte del neurocirujano es el presidente del Comité Provincia de Buenos Aires, Maximiliano “Maxi” Abad. Aunque este lunes, el intendente de San Isidro, Gustavo Posse, que reparte poder con Abad, apareció alineado con Morales y reclamó internas en la Provincia. Ahí aparece otra pulsión interna. Martín Lousteau (Evolución), el tercer asociado a la estructura radical bonaerense no opina, todavía, del tema.

Hasta hace poco, Lousteau y Larreta abrevaban de entendimientos para la eventual sucesión en la jefatura de la Ciudad Autónoma. El enfrentamiento con Mauricio Macri y la proliferación de candidatos a la sucesión porteña componen otro dato que modificarían la estrategia del senador. ¿Mantiene la intención de competir en la Capital Federal o despierta al desafío de una precandidatura a Presidente?. En 2019 había desafiado a Macri para la interna, recuerdan.

Como sea, Morales ya movió piezas. Es la segunda partida que afecta a Manes. La primera fue cuando el científico denunció las “cloacas” de los servicios de inteligencia en el período 2015-2019. El gobernador jujeño, y presidente del Comité Nacional, cruzó esos dichos por considerarlo desmedidos y arrastró a gran parte de la dirigencia. Ahora, durante el acto de apoyo al ex juez federal, Fernando Carvajal, candidato radical que asume la quimera de suceder al peronista Gildo Insfrán, en Formosa, se adelantó al convite de la elección interna, en presencia de Manes. “Le robó el trompo a Facu”, admiten cierta ingenuidad del médico.

Los más prejuiciosos van más allá: “Lo quieren sacar de la cancha, antes que vuelva a levantar vuelo”, desconfían. Manes está en Kenya y luego en Ruanda, Africa, en una serie de conferencias sobre neurociencias. Al regreso reinicia su campaña por las provincias. Algo es seguro. Va a la presidencial, únicamente. No hay posibilidad de presentarse a la Gobernación bonaerense.

En el laboratorio, igual algunos le asignan rol en la Provincia si pierde la interna con Morales. Senador para competir mano a mano con Cristina Kirchner, en caso que la vice vaya por la reelección de la banca y revise su decisión de no presentarse . La idea no lo seduce. Hasta este martes, el binomio Cristina – Axel Kicillof se revelaba fuerte en la base de votos del Frente de Todos. Ese tándem ya sería historia. Juntos es un conglomerado de voluntades. Diego Santilli, Cristian Ritondo, Javier Iguacel, Néstor Grindetti i y Joaquín De la Torre, en la sintonía del PRO, no estarían garantizando diferencia sustancial con el oficialismo. Falta el aporte radical. Posse se largó. Abad espera paciente. Están a varios trancos de distancia de sus socios.

Por eso intentan mover el árbol. Como aseguran los colaboradores de Morales: “Un candidato propio del radicalismo ya definido en marzo se pone en 12 puntos, todavía está lejos de Larreta o Bullrich, pero apostamos a que la interna movilice al partido y lo potencie”.

Como ese comicio no tendrá carácter obligatorio, la participación sería moderada. A medida del manejo del aparato partidario. Y Morales preside la representación de la UCR.

No tan rápido, parece aventar esas urgencias Gustavo Manes, hermano del precandidato y presidente de la Convención Nacional. Se encarga de explicar a quien lo escuche sobre las características informales del diálogo formoseño con el gobernador de Jujuy.

“Falta mucho diálogo y consenso antes de tomar decisiones”, sería la aproximación a sus argumentos.

La falta de apremio en estas orillas obedece, según los dichos más fundados, a los movimientos del PRO. Se preguntan qué pasa si el candidato es Macri. Hasta dónde se conoce, Morales y Manes acuerdan la compulsa con Larreta o Bullrich. En cambio, si el ex presidente aspira a nuevo mandato, esta parte de la coalición hace replanteo. Incluida la ruptura. “No va a pasar”, se apresuran a tranquilizar. No aclaran si la referencia es por la posibilidad de ruptura o porque presagian que Macri no se presenta.

No hay forma de saberlo, antes de tiempo. Mientras, el radicalismo navega en su interna necesaria.

Ah, advierten los apegados al reglamento. Aunque Morales y Manes hagan su comicio en marzo o mayo, nadie podrá impedir que cualquier radical, que sea capaz de reunir 2.000 avales, se presente directamente en las primarias obligatorias de agosto.