A solas con James Cameron: “Avatar no trata de personas azules en otro planeta: se trata de nosotros”

En la pantalla de la netbook aparece de pronto, pero con aviso, claro, James Cameron, el director de la película más taquillera de la historia. El hombre que cuando ganó el Oscar por Titanic se autoproclamó el Rey del mundo. El cineasta de los 6.139 millones de dólares (por ahora), porque este jueves en la…

En la pantalla de la netbook aparece de pronto, pero con aviso, claro, James Cameron, el director de la película más taquillera de la historia. El hombre que cuando ganó el Oscar por Titanic se autoproclamó el Rey del mundo. El cineasta de los 6.139 millones de dólares (por ahora), porque este jueves en la Argentina y el viernes en el resto del planeta se reestrenó Avatar. Y a mediados de diciembre estrena Avatar: El camino del agua, la esperada secuela que tardó 13 años en llegar.

Cameron luce casi, pero casi igual que cuando lo entrevisté por esta misma película, en Londres, en la premiere mundial, en diciembre de 2009. Puede que esté más canoso, y tenga menos cabello. Nos pasa a todos. Habla hasta por los codos, es amable, responde lo que se le pregunta, no susurra, pronuncia pausado y claro. Es un lujo entre los entrevistados de hoy en día.

Lo que sigue son extractos de una entrevista de 20 minutos con el cineasta, que lleva su reloj pulsera en la muñeca derecha, nacido el 16 de agosto de 1954 en Kapuskasing, Ontario, en Canadá, casado cinco veces, cuatro veces divorciado y que de chico amaba beber Mountain Dew y devorarse los cómics de Marvel.

James Cameron, en pleno rodaje de “Avatar: El camino del agua”, que estrena a mediados de diciembre. Fotos Disney

-“Avatar” se mantiene igual 13 años después de su estreno, pero ¿cuánto ha cambiado James Cameron desde que rodaste la película original a este momento presente?

-Bueno, mirá, en el medio en estos 12 años he criado a mis hijos, la mayoría ahora está por su cuenta, solo tengo uno en casa. Así que los he visto, ya sabés, pasar por esos años de angustia adolescente. Y eso influyó mucho en mi pensamiento artístico sobre las nuevas películas, Avatar: El camino del agua y las que vendrán después, porque tenemos a Jake Sullivan y a Neytiri y se le da una vuelta a la historia, por así decirlo, en gran medida para la próxima generación.

Y es un paralelo interesante, porque tenemos una nueva generación de fanáticos del cine que tal vez ni siquiera saben qué es una película de Avatar, o que no la han visto en una sala de cine. Ciertamente, no han visto la primera película en una sala de cine. Así que pensamos que era importante reestrenar la película original y dejar que la gente la viera en 3D y supiera de qué se trataba toda esa experiencia.

Jake Sully (Sam Worthington) en una escena de la película original, que reestrenó este jueves en la Argentina.

-Cuando se estrenó la película original había un panorama muy diferente para las películas. En este momento, en el que dominan los superhéroes, ¿cuáles son tus expectativas de reestrenar “Avatar” y, por supuesto, luego las otras tres películas que llegarán de la saga?

-Sí, tenés razón, pero ¿no creés que sería refrescante tener una gran película con gran éxito, con todos los valores de superproducción y el 3D y todo lo demás, y que no sea una película de superhéroes? Quiero decir, me gustan las películas de superhéroes, pero no quiero tener una dieta constante. También me gustan las tortas, pero no quiero comer tortas de cumpleaños cada vez que me siente a comer.

Avatar es un tipo de película muy diferente. No hay nada a lo que se parezca. También es muy difícil traer nuevas ideas, y sagas al ambiente de películas de gran éxito en estos días. Es difícil crear una nueva historia. Y Avatar está establecida. Es una historia y un escenario establecidos, pero también se sentirá algo nuevo.

“Me gustan las películas de superhéroes, y también las tortas, pero no quiero comer tortas de cumpleaños cada vez que me siente a comer”, le dijo a “Clarín”.

-¿Por qué?

-Porque no la hemos visto en más de una década. Así que espero que tenga lo mejor de ambos. Obviamente, estamos llegando en un momento en que la experiencia del cine tiene que volver a los niveles que tenía antes de la pandemia del Covid. Y puede hacerlo, tenemos señales muy alentadoras en este momento, con algunos éxitos bastante grandes durante el último año.

Una imagen de “Avatar: El camino del agua”, que llegará a los cines argentinos el 15 de diciembre, un día antes que en los Estados Unidos.

-Pero ¿y el streaming?

-Tenemos el streaming y a la gente le encanta ese acceso a todo, ese increíble contenido nuevo en transmisión. Entonces, ¿volveremos a alcanzar esos niveles? No sé. Pero creo que películas como Avatar y la nueva película Avatar: The Way of Water ayudarán a eso porque son películas que casi exigen ser vistas en una sala de cine como parte de esa experiencia.

Lo que sucedió con Avatar es que la gente la vio y se quedaron boquiabiertos, luego sus amigos les preguntaban y decían “No puedo explicártelo, tengo que llevarte, vamos a verla. La volveré a ver y vos podés verla por primera vez”. Y ese impulso de compartir una experiencia que es demasiado compleja para hacer, para describir, creo que fue una gran parte de nuestro éxito, y lo será, porque la gente irá a ver la película una y otra vez.

Cameron anunció el martes 20 de septiembre un acuerdo por el que “Avatar” estará en los parques de Disney. Foto Reuters

Entonces, con suerte, cruzando los dedos, obtenemos un poco de ese efecto ahora con el relanzamiento y luego, obviamente, con El camino del agua, porque Avatar se ve y suena más brillante, más clara, mejor que nunca y que en su momento. Y muchos de los nuevos cines tienen proyección láser y demás. Entonces, incluso las personas que la vieron en ese entonces, ahora verán algo mejor.

Y la gente joven, los jóvenes fanáticos que solo la han visto en Blu-ray o por streaming, para ellos será como si hubiéramos estrenado ahora la película. Como si la hubieran visto solo en blanco y negro y nosotros encendiéramos el color por primera vez. Realmente es así de profunda la diferencia en la experiencia.

“En Weta Digital, que es nuestra casa de efectos visuales, tenemos más de mil personas trabajando para terminar la película ahora mismo”.

-Tal vez, “Avatar” haya tenido muchos mensajes en sí misma, especialmente sobre la Naturaleza. ¿Cuál creés que es el mensaje que más resonó entre los espectadores?

-Creo que Avatar era una apreciación de la belleza. Era una especie de sentimiento que la gente no podía describir. Era casi como si funcionara a nivel subconsciente, yo lo llamo un estado de sueño despierto. Sentías que estabas en un mundo del que no querías irte, la gente lo sentía. Creo que fue un recuerdo de cómo se sentían cuando eran niños.

“Cuando sos chico, el mundo es hermoso”

Porque cuando sos chico, el mundo es abierto, hermoso y tenés curiosidad. Y, a menos que tengas la mala suerte de estar en un hogar traumatizado o algo así, la Naturaleza siempre resuena para los chicos. Entonces, para las personas que viven en sus entornos urbanos y realizan sus trabajos o van a la universidad o lo que sea, tuvo una resonancia para ellos.

Y por eso la gente volvió a ver la película una y otra vez. Yo estoy usando la ciencia ficción y la fantasía como una lente a través de la cual proyectar una parte de la experiencia humana. Porque Avatar no se trata de personas azules en otro planeta. Realmente se trata de nosotros y de lo que hemos perdido en nuestras vidas urbanizadas, técnicas, que llevamos ahora.

James Cameron con sus Oscar por “Titanic”.

-¿Y cómo conseguir atrapar a ese mismo público, pero más de una década después?

-Bueno, la primera película estableció un estándar, un nivel de expectativa que tenemos que cumplir con las películas posteriores. Y… ése es un desafío diario para nosotros, a medida de que desarrollamos nuestras tomas y demás. ¿Está todo a la altura de la promesa? ¿Este amor está a la altura de la promesa?

Y es un grupo completamente nuevo de personas la que está trabajando en la nueva película de Avatar. En Weta Digital, que es nuestra casa de efectos visuales, creo que tenemos más de mil personas trabajando para terminar la película ahora mismo. Muchos de ellos son jóvenes, tienen veintitantos años, no trabajaron en la primera película, así que también les pregunto, y les pido que miren la primera película. “Mirá el detalle que teníamos en esos planos, era algo muy artesanal de la primera película”.

Neytiri (Zoe Saldana) cabalga en un banshee en la primera “Avatar”, que reestrenó en 3D.

Y a medida que desarrollamos nuestras nuevas herramientas, etc., tratamos de que sea más fácil ser más ambiciosos visualmente. A veces la gente olvida lo artesanal que era Avatar, en realidad. Y ahora los artistas están a la altura de ese desafío. Y el trabajo que estoy viendo ahora, que estamos terminando la nueva película, es bastante espectacular. Así que creo que visualmente cumpliremos la promesa de la primera película.

Ahora, la historia es otra cosa. ¿La gente estará interesada en la historia? Eso espero. Ya sabés, va en diferentes direcciones probablemente de lo que mucha gente podría haber imaginado. Definitivamente puedo decirte que será sorprendente.

Había lugar en la maderita para Jack. Una imagen de “Titanic”.

-Mirando tu filmografía, iniciaste tu carrera en 1978 con “Xenogenesis”, un corto de una docena de minutos. Así que el próximo año vas a celebrar 45 años como cineasta…

-¡No introduzcamos la realidad en esto! ¡Esto es fantasía!

-¿Cómo te ves a vos mismo, recordando a aquel muchacho que ni estaba en la industria del cine, al hombre que tengo acá en el Zoom, que es muy famoso?

-Esa es una pregunta interesante. Y sería una respuesta bastante larga. Pero recuerdo, en mis primeros días como director cuando, digamos, estaba escribiendo Terminator, yo no tenía nada que perder. Nadie sabía quién era yo. Podía decir cualquier cosa. Y miré a mi alrededor y vi que, a veces, cuanto más provocativo era un cineasta, más atención recibía, ya fuera un cineasta independiente o si estaba haciendo películas comerciales.

La gente entraba a la industria a través de películas de terror, que intentaban superarse entre sí en términos de horror gráfico. Así que escribí Terminator queriendo presionar botones, para hacer algo que fuera muy duro.

“Muchos de los técnicos en Weta Digital tienen veintitantos años, no trabajaron en la primera película. ‘Avatar’ era algo muy artesanal”, se sincera el director.

-¿Y ahora?

-Ahora ya no pienso de esa manera. Asumo que a medida de que envejezco, mis películas cuestan más. Así que tienen que atraer a un público más amplio, y encuentro formas más inteligentes de involucrar al público. Lo único que nunca cambia es la naturaleza de la narración, que es contar historias y crear personajes con los que todos puedan relacionarse de alguna manera.

Y si miro a la mitad de mi carrera, con Terminator 2, Titanic o Mentiras verdaderas, películas como ésas, no las estaba haciendo para un público de nicho, como una audiencia solo de los Estados Unidos, o incluso un público regional. Fueron hechas para una audiencia global.

Neytiri tendría un rol aún más fundamental que en la película original.

Así que sé que estaba teniendo éxito porque estaba teniendo repercusión en aspectos universales de la experiencia humana. Especialmente con Titanic, donde la gente se relacionó en todas las culturas del mundo, ya sea asiática, europea, sudamericana, centroamericana. Y como artista encontré formas de relacionar mi vida, mi experiencia de vida a través de esa lente de fantasía, o historia o lo que sea en las historias que cuento.

La nueva película de Avatar que estrenará en un par de meses, El camino del agua, es realmente sobre mi experiencia como padre y como esposo, y la importancia de la familia y las trampas de la familia. Lo loco que puede ser hacer una familia… Pero, al mismo tiempo, cómo eso es un núcleo, una fortaleza central que nos da el poder y la confianza para salir al mundo y hacer cosas.

Arnold Schwarzenegger en una escena de “Terminator 2”. Foto Archivo Clarín

Así que estoy usando los cambios en mi vida y los estoy reflejando en mi arte, en mi escritura y en mi cine. No podría simplemente haber escrito The Way of Water cuando estaba haciendo El abismo o Terminator 2. Porque ser padre era hipotético para mí. Ahora conozco un poco las reglas y los desafíos de eso.

-¿Creés que te benefició crecer antes de los videojuegos, los teléfonos celulares e Internet, ya que te obligaron a usar más tu imaginación y dibujar más, en lugar de simplemente mirar una pantalla todo el día?

-Creo que teníamos menos puntos de referencia en aquellos días. Cuando los niños usan su imaginación, tienen tantos puntos de referencia de la imaginación de otras personas que pueden ver si está en juegos, películas o fan art. Ya sabés, les está explotando todo desde todas las direcciones. En esos días había muy poco arte de fantasía.

Sam Worthington y su “avatar”, de fondo, en el exitazo de 2009.

Y en el cine, había muy buenas películas, obviamente, pero no tenías los efectos generados por computadora y todas las cosas salvajes que podemos hacer ahora. Así que mi inspiración venía de la página escrita, de leer novelas de ciencia ficción y luego imaginar en base a las descripciones del escritor.

Pero si cien personas leyeran la misma novela, tendrían cien imágenes diferentes de cómo se vería todo eso. Así que creo que no es tanto que la gente no tenga una gran imaginación ahora. Por supuesto que la tienen, los seres humanos han tenido imaginación durante 50.000 años. Es que hoy todos siempre citan sus referencias. Saben, cuando dibujan algo, que se basa en eso, o se basa en aquello, o en lo otro.

Y cuando alguien lo mira, no lo toma al pie de la letra. Lo toman como un conjunto conectado de puntos de referencia. Entonces obtenés más tipos de movimientos en el arte en torno a ideas visuales en lugar de que en ese entonces pudieras salir de la nada con algo que nadie había visto antes, simplemente inventarlo desde cero. Así que era simplemente diferente, era un mundo diferente.

Un Palulukan y Jake Sully (Sam Worthington). “‘Avatar’ fue mi respuesta a muchos problemas, como cuidar el medio ambiente o proteger a los pueblos indígenas”, dice Cameron.

-Desde que se lanzó “Avatar” también se han puesto de manifiesto muchos temas, como por ejemplo la importancia de cuidar el medio ambiente, o proteger a los pueblos indígenas. Se habla de lo pésimo de la colonización, pero también en los últimos años en Hollywood se incluyó más la diversidad, temas que abordaste en tu carrera. ¿Pensás que todas estas transformaciones te cambiaron a vos también, en términos de lo que tus nuevas películas nos van a hablar?

Avatar en su momento, y esto es hace más de una década, fue mi respuesta a muchos de esos problemas. Obviamente, la difícil situación de los pueblos indígenas de todo el mundo no ha mejorado. Solo ha empeorado desde entonces.

El año en que Avatar estaba ganando dinero, se lanzó a fines de 2009, pero hizo la mayor parte de su dinero en enero, febrero de 2010, ese mismo año bajé por primera vez al Amazonas brasileño. Me reuní con líderes indígenas allá. Terminé haciendo varios viajes y volviéndome bastante activo, en la medida en que pude tratar de ayudarlos.

En “El camino del agua” Jake y Neytiri han formado familia. “‘El camino del agua’ es realmente sobre mi experiencia como padre y como esposo”, cuenta Cameron.

Sus tierras estaban siendo destruidas por la creación de esta monstruosa represa llamada Belo Monte, que iba a inundar toda esta región, especialmente del pueblo Kayapó (en el Mato Grosso). Creo que ahora somos más conscientes globalmente de los problemas, pero definitivamente estaban allí entonces, y Avatar fue mi reacción a todo eso. Teníamos un elenco bastante diverso.

Éramos conscientes de la diversidad y demás, y muy conscientes de la colonización. Si mirás Avatar a través de la lente de la historia, en realidad se trata más de lo que estábamos haciendo hace cientos de años en términos de civilización occidental, llamalo colonizar, expandirse y todo eso. Y si lo descomponés, es una historia de invasión, como una historia de invasión alienígena.

Sigourney Weaver, como la doctora Grace Augustine y Sam Worthington. “Avatar” es la película más taquillera de la historia, con sus Us$ $2.847.397.339.

Por eso llamé extraterrestres a los humanos. No los llamé extraterrestres porque estaba tratando de crear un poco de un desencadenante conectivo allí. Esta es una historia de invasión alienígena, excepto que no estamos siendo invadidos aquí en la Tierra por una civilización tecnológica de, ya sabés, lagartos malos o algo así. Esto somos nosotros. Somos los extraterrestres. Somos los invasores alienígenas.

Y las personas con las que nos relacionamos y a través de las cuales vemos la película, a través de sus ojos son los invadidos. Son los colonizados, los indígenas. Así que estaba tratando de despertar a la gente sobre esta situación y no importaba si eran personas tribales que vivían en la India o en África, o en América del Sur, en Brasil, en Perú o donde sea, Australia.

“Esta es una historia de invasión alienígena, excepto que no estamos siendo invadidos aquí en la Tierra… Somos los extraterrestres. Somos los invasores alienígenas”.

Estaba destinada a ser parte de ese todo, de nuestra historia humana. Y creo que hoy somos mucho más conscientes de estas cosas. Así que te diría que Avatar resonará hoy con tanta fuerza como lo hizo entonces, tal vez incluso más.

-¿Y cuál es el beneficio de hacer una secuela de “Avatar” hoy, en 2022, y no dos años después del lanzamiento de la primera película?

-Cuando la gente quiere que venga otra secuela, y luego viene otra secuela de inmediato, se siente como una gran máquina de hacer dinero. Y no creo que la gente se sienta tan comprometida ahora. Por otro lado, si realmente aman a los personajes y no tienen suficiente, entonces probablemente sería mejor haber llegado un poco antes de lo que lo estamos haciendo ahora…

Stephen Lang, que había muerto en “Avatar”… regresa en la secuela.

Pero, estaba viviendo mi vida. Estaba explorando el océano, estaba criando a mis hijos y estaba escribiendo los cuatro guiones de las nuevas de Avatar y éste es el tiempo que tomó. Así que creo que es una ventaja que hayamos estado fuera del mercado por un tiempo, así que nos sentiremos frescos. El día que el teaser trailer de El camino del agua se lanzó en línea, obtuvo 148 millones de visitas, que fue más que cualquier otra película de la historia.

Así que la gente todavía recuerda Avatar y tienen curiosidad al respecto. Y creo que ése fue un momento crítico para nosotros, porque lo que transmitió el adelanto fue que ésta no es la película Avatar de tu papá. Esto es algo completamente diferente. Esto es algo que camina por sus propios medios. Todavía tiene su belleza.