Colonia Suiza: la Justicia ordenó el desalojo de una familia tradicional que vive al lado de una toma mapuche

Los integrantes de una de las familias más tradicionales de Bariloche y prácticamente fundadores de la localidad turística deberán dejar sus tierras y las casas en las que habitan hace más de un siglo, por un fallo de la Cámara Federal de Apelaciones de General Roca mediante el cual se ordenó su desalojo en un…

Los integrantes de una de las familias más tradicionales de Bariloche y prácticamente fundadores de la localidad turística deberán dejar sus tierras y las casas en las que habitan hace más de un siglo, por un fallo de la Cámara Federal de Apelaciones de General Roca mediante el cual se ordenó su desalojo en un plazo perentorio.

La decisión del tribunal afecta a los miembros de la familia Goye, la misma vinculada por lazos de sangre a la famosa patriarca y marca de chocolates “La Abuela Goye” y cuyos bisabuelos llegaron a Colonia Suiza, a 24 kilómetros de Bariloche, a fines del siglo XIX.

Los magistrados de la Cámara Federal de Apelaciones de Roca aseveran que el lote 85 (a ambos lados de la ruta provincial 79, camino viejo a Colonia Suiza) donde viven los Goye, debe quedar en manos del Ejército Argentino puesto que está ubicado en una zona de frontera y afecta a la seguridad del Estado.

A pesar de su larga permanencia en el territorio, los Goye nunca lograron obtener el título de propiedad correspondiente. Ellos subrayan que pagan regularmente las tasas municipales exigidas.

En el predio viven más de 20 familias descendientes de Eduardo Goye.

No obstante, la Justicia entendió que ante la falta de titulación y tomando en cuenta lo estratégico del espacio, los Goye deberán desocupar el lote en 10 días.

Curiosamente o no, a metros del lote 85 se encuentra la toma ilegal del lote 88 liderada por María Isabel Huala, madre del lonko prófugo, Facundo Jones Huala y que también pertenece al Ejército Argentino sin que haya novedades judiciales al respecto. Hace exactamente 5 años que la referente indígena ocupó los terrenos bajo el fundamento de que sus antepasados andaban por la zona antes de la llegada del Ejército.

El lote 85 fue parte de la llamada Colonia Pastoril Nahuel Huapi que, por iniciativa del Estado argentino, entregaba divisiones de aproximadamente 600 hectáreas a colonos especialmente europeos predispuestos a trabajar la tierra.

Este fue el caso de Eduardo Goye, quien arribó al sur en 1895 y se instaló definitivamente en la hoy conocida como Colonia Suiza en 1907. Goye era uno de los tantos europeos que aceptó el desafío de fundar una nación actuando como colonos en el sur de la Argentina.

Los habitantes se dedican a distintos emprendimientos, entre ellos el cultivo y el agroturismo.

Lo irónico de esta historia es que, un siglo después, el mismo Estado expulsa a sus descendientes del lote que entonces estaba disponible y les había sido asignado de modo informal.

La historia del conflicto con la familia Goye

El conflicto por el lote 85 comenzó en 2005 cuando el Ejército Argentino reclamó por vía judicial el territorio como parte del Estado desconociendo la presencia de particulares desde hacía más de 100 años.

Una discusión que tiene más de un paralelo con las que el propio Ejército mantiene con los descendientes de mapuches, los que alegan derechos de propiedad por presencia ancestral en Patagonia.

En el lugar hay emprendimientos de agricultura pero también un camping para turistas.

En la actualidad viven en el lote 85 alrededor de 20 familias descendientes de Eduardo Goye y, de las 632 hectáreas del lote original ocupan no más de 50, aseguran.

“Nosotros tenemos emprendimientos agrícolas familiares, cultivamos cerezas, guinda, hacemos algo de agroturismo en un camping, pero ocupamos unas 3 hectáreas, el resto es montaña, muy difícil de explotar”, explica a Clarín Patricio Rivas, nieto de Alicia Goye hija de Eduardo Goye.

“No entiendo muy bien cómo llegaron a esta conclusión de que debemos irnos y dejar nuestras casas y todo lo que tenemos aquí. ¿Cómo hicieron si acá nunca vino nadie a tomar una medida ni a hacer un relevamiento?”, dice sorprendido. “No creo que entre las 20 familias que viven se ocupen más de 50 hectáreas”, agrega.

Los lotes pastoriles de Colonia Suiza representan enormes y bellas extensiones de territorio cubierto de bosques y pasto que abarcan desde el sector de las montañas hasta la costa del lago Moreno. Básicamente un paraíso salvaje.

Las razones de la Justicia para ordenar el desalojo

En el final de un largo proceso judicial la Corte Suprema de Justicia, que en el medio tuvo dos instancias favorables a los descendientes, envió el caso a la Cámara de Apelaciones de Roca donde lo recibieron las juezas subrogantes Silvina Domínguez (hoy en el Juzgado Federal de Bariloche) y Carolina Pandolfi de Neuquén.

El lugar está emplazado en una “zona de frontera” y por eso la Justicia quiere darle las tierras al Ejército.

Las magistradas no hicieron lugar al planteo de los descendientes de Eduardo Goye: Osvaldo Rivas, Roberto Nielsen, Julio Lorenzo Goye, Silvio Delfor Herrera y Cecilio Parra, y le dieron la razón al Ejército acerca de su dominio sobre la tierra.

En el fallo las juezas argumentan que los descendientes de Eduardo Goye no pueden ser propietarios ni quedarse en el espacio porque se trata de una zona de seguridad frontera. Es decir, las tierras son estratégicas para el Estado nacional y no es factible que quede en manos de privados.

Estas mismas tierras habían sido asignadas en 1937 al Ministerio de Guerra para que se levanten cuarteles pero eso nunca sucedió. Durante las siguientes décadas no hubo noticias o movimientos y los Goye continuaron en sus tareas agrícolas generación tras generación.

En el fallo las magistradas dicen que “no existe un acto formal de desafectación del bien de dominio público sobre el cual se intenta la usucapión”. O sea, no hay títulos o elementos burocráticos que avalen propiedad.

En el lugar cultivan cerezas, guindas, peras, frambuesas, entre otros frutos típicos de la región.

“No se puede sortear el hecho de que el inmueble en cuestión forma parte del dominio público del estado, por encontrarse emplazado en una zona de seguridad fronteriza, y como tal resulta imprescriptible”, asentó el fallo.

En la visión de la Justicia, Eduardo Goye nunca actuó como “dueño” sino solo como un usuario de la tierra que no llegó a hacer efectiva su propiedad en el sector.

“(…) no alcanza con acreditar que Goye ocupó el inmueble en cuestión, sino que es menester probar que lo hizo a título de dueño y si bien se ha demostrado que el nombrado resultara por larga data tenedor del inmueble pretendido, no está comprobado que lo haya sido con ánimo de dueño”, indica el texto judicial.

En otro párrafo recuerdan: “Agréguese como tercer párrafo del artículo 4º del Decreto Ley 15.385/44, ratificado por Ley 12.913 de ‘Creación de Zonas de Seguridad’ el siguiente: ‘No puede adquirirse por prescripción el dominio de los bienes inmuebles urbanos o rurales del Estado Nacional, Provincial o Municipal, situados dentro de los límites de Zonas de Seguridad’”.

Los Goye dicen que insistirán por la vía política y que ya tomaron contacto con la embajada Suiza que se comprometió a ayudarlos.

MG

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