Exaltación de la Cruz: el campo está de moda

El 8 de enero, el partido de Exaltación de la Cruz se convirtió en el centro de las noticias del espectáculo: el cantante Ricky Montaner y la modelo Stefi Roitman celebraron su casamiento en la chacra Dok. El mismo día, a unos pocos kilómetros , los vecinos de Capilla del Señor -cabeza del partido- vieron…

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El 8 de enero, el partido de Exaltación de la Cruz se convirtió en el centro de las noticias del espectáculo: el cantante Ricky Montaner y la modelo Stefi Roitman celebraron su casamiento en la chacra Dok. El mismo día, a unos pocos kilómetros , los vecinos de Capilla del Señor -cabeza del partido- vieron al músico Chano Charpentier tomando un café en el bar La Fusta con su nueva novia. Es el campo de moda de los famosos.

“Como siempre decimos, Exaltación de la Cruz es el primer pueblo del interior, y es el lugar elegido por muchos visitantes para abstraerse de la concentración de gente, gozar de la naturaleza y hacer una especie de viaje en el tiempo por determinadas zonas del casco del pueblo cabecera, Capilla del Señor, que conservamos”, cuenta Diego Nanni, su intendente. El lugar mantiene las características de un pueblo de campo, con un centro colonial, veredas angostas y calles adornadas con bombillas, como en la canción.

La epifanía de Carrió

“Si se llama así, tengo que ir a vivir allí”, dijo Lilita cuando conoció su nombre. El llamado místico se reforzó cuando supo de la venta de lotes en club de campo llamado “Chacras de la Cruz”. Compró un lote y empezó a construir la casa de sus sueños, de estilo campestre, con piscina y “césped como en una cancha de fútbol”. Luego de casi diez años, el lugar es su hogar y  su búnker político. Allí recibe a los popes del PRO y de la Coalición Cívica. Allí la visitó María Eugenia Vidal, antes y después  de decidir su futuro político. En agosto Lilita fue denunciada por festejar su cumpleaños con 70 personas, grupos folklóricos y mariachis. Esta semana fue sobreseída en la causa, aunque las restricciones solo autorizaban 20 invitados al aire libre.

En el mismo barrio de chacras vive León Gieco y tienen sus casas de fin de semana el  polémico doctor Rubén Mühlberger y el jefe de la Policía Federal, el comisario Juan Carlos Hernández.

Gieco trabaja en la producción de bandas y casi no va al pueblo. Mühlberger en cambio tiene sus ojos puestos en una imponente propiedad frente a la plaza, El Miralejos, una casona de tipo italiano en donde funciona una clínica privada y en el que quisiera poner un instituto dedicado a la estética y nutrición.

Vida campestre

Alfredo Casero no vive en un barrio. El actor tiene una chacra de seis hectáreas desde donde postea sus mañanas a puro mate y rodeado de perros.  Tiene una activa vida pueblerina. Es común verlo en los talleres mecánicos de la entrada, con un paquete de facturas bajo el brazo, para invitar a los mecánicos que lo ayudan arreglar sus vehículos de colección y motores nobles que son su perdición.

“He perdido mis documentos y mi billetera en Capilla del Señor. Si alguien sabe me avisa. Lo puede dejar en La Fusta”, postea Casero en Twitter y deja  en claro la confianza que le despierta el bar tradicional de Capilla y el vínculo que mantiene con su dueño.

La Fusta es la esquina estratégica donde propios y ajenos toman el café, almuerzan y disfrutan el vermut viendo pasar la gente,  y donde hay dos turnos para cenar. Así de concurrido. Su dueño Javier Curone relata que entre sus habitués recibe a Juanita Viale, Marcela Tinayre, Silvina Chediek, y a los integrantes de los Piyus, el grupo de expedicionarios que viajan por el mundo en moto y que también viven en Capilla. Los sábados y domingos además recibe a los cientos de motoqueros que llegan a tomar una copa y hablar de fierros. Ya son parte del paisaje.

Otro de los visitantes que recuerda Curone es Fabio Zerpa, el fallecido ufólogo que tenía su quinta en el Barrio El Remanso, sobre la Ruta 8. Amaba su cielo estrellado, pero no dejó registro de sus avistamientos aquí.

Atracciones

Nanni cuenta orgulloso que “Capilla del Señor es el primer pueblo histórico, pero además tiene mucho verde, hermosos paisajes, edificios históricos, el Arroyo de la Cruz, paseos públicos, opciones gastronómicas y de hospedaje de todo tipo, pueblos rurales como Gaynor, Etchegoyen y Chenaut, y Los Cardales con su centro siempre muy concurrido”. Y agrega: “La pandemia replanteó los modelos de vida. Muchos de los que tenían quintas o chacras de fin de semana se decidieron a vivir aquí”.

Santiago  Scalarandi, secretario de prensa del municipio, es otro de los que optaron por Capilla. Desde chico supo que quería vivir en el campo. Gracias a su padre conoció el lugar y hoy disfruta con su pareja de la elección. “Gané en calidad de vida, en el contacto con la naturaleza, y en la forma que la gente se relaciona entre sí”, dice.

Scalarandi se puso la camiseta y trabajó en la difusión de su patrimonio. “Filmamos videos con los puntos de interés. La pulpería Los Dos Ombúes, por ejemplo, que es una de las más antiguas del país. El patrimonio histórico y cultural es enorme. Imaginate que el pueblo data de 1735”.

Distinto

El fenómeno de “Capilla”, como lo llaman los de la zona, tiene varias aristas. A la belleza  natural del lugar con sus  arroyos, y sus senderos verdes, se le suma lo que “Capilla no tiene”. El visitante agradece que no haya un shopping, ni playones de cine, ni centros de consumo masivo con colas para pagar. Tampoco hay gauchos for export, ni negocios de franquicias.

Lo que “Capilla tiene”  hace la diferencia. Hay  tiendas  viejas donde venden ropa para gente común, hay zapatillerías y mercerías, hay señoras que salen a comprar con la bolsa en la mano. Y perros que viven en los bares y son de todos. 

También hay estancias y chacras turísticas, clínicas de Polo, vuelos en cubos aerostáticos y travesías por el campo en carruajes antiguos y a caballo. Se puede hacer glamping o el tradicional camping en el Club Social y Deportivo Capilla.

El circuito de casas de antigüedades y  artículos usados atrae a los buscadores. Los galpones de Antiguo Moderno son un circuito para caminar entre miles de platos, tazas, muebles, mesas, lámparas, y cristalería. El brillo de los cristales recuerdan al Gran Bazar de Estambul y uno no entiende cómo. Como le pasó a Lilita la primera vez que lo conoció, y compró muebles y objetos para su casa. También las actrices Agustina Cherri y Érica Rivas llevaron sus recuerdos. Y la última semana estuvo de compras Calu “Dignity” Rivero.

La pandemia enfrenta a Exaltación a un momento de expansión. El gran desafío será crecer sin perder  su identidad.

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