El “barbijo definitivo”: cuál es la mejor opción para protegerse del coronavirus en la nueva normalidad

A partir del coronavirus, el barbijo se transformó en una prenda o accesorio clave. Es un elemento que sumamos a la cotidianeidad y que hoy está en la casa de todos. En estos casi dos años de pandemia, conocimos opciones de tela, descartables, antibacterianos, quirúrgicos y hasta máscaras plásticas.El regreso a la presencialidad en los…

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A partir del coronavirus, el barbijo se transformó en una prenda o accesorio clave. Es un elemento que sumamos a la cotidianeidad y que hoy está en la casa de todos. En estos casi dos años de pandemia, conocimos opciones de tela, descartables, antibacterianos, quirúrgicos y hasta máscaras plásticas.

El regreso a la presencialidad en los trabajos, la famosa nueva normalidad –con la circulación de la variante Delta y el surgimiento de Ómicron– y la información técnica y científica con la que contamos hoy, que en marzo del 2020 no teníamos, nos llevan a volvernos a preguntar por el mejor tapabocas para el momento que estamos viviendo. ¿Se puede hablar de un “barbijo definitivo”? ¿Cuál es más conveniente para esta etapa?

En términos de seguridad, “no hay evidencias sobre la eficacia de las opciones de tela por lo que los barbijos descartables, antibacterianos y quirúrgicos son más recomendables, siempre que haya que estar en ambientes cerrados y sin buena ventilación”, sostiene Arnaldo Casiró, jefe de Infectología del Hospital Álvarez.

“En lugares abiertos o con mucha distancia y ventanas, se pueden usar los de tela de doble o triple capa. Lo ideal es elegir los de friselina, que filtran mejor”, detalla el especialista.

Las opciones más recomendadas

Si la idea es estar lo más protegido posible en una oficina en la que no se pueden respetar los dos metros de distancia con los compañeros y no está garantizada la circulación del aire, Casiró apunta a barbijos descartables o antibacterianos.

El barbijo es obligatorio en el transporte público y lugares de alta circulación de gente. Foto Martín Bonetto

“Los descartables son excelentes mientras no se mojen. Su vida útil es de cuatro horas por lo que generalmente va a ser necesario salir con más de uno por día”, aporta.

Los antibacterianos, como el Atom Protect desarrollado por el Conicet, pueden utilizarse y lavarse hasta 15 veces. El infectólogo del Álvarez marca la importancia de “tirarlo superado esa cantidad de usos ya que pierde su efecto”. Entre estos dos estaría, para Casiró, el “barbijo definitivo”.

Al analizar las mejores alternativas para la nueva normalidad, Eduardo López, infectólogo del Hospital Gutiérrez y miembro del comité de expertos que asesora al Presidente, señala que “lo primero significativo es no dejar de lado el uso del barbijo, sobre todo en ambientes cerrados y ni hablar si se está en presencia de personas no vacunadas contra el Covid 19”.

En la misma línea que Casiró, agrega que el “barbijo definitivo para la población general podría ser el descartable o el antibacteriano”. Ya que, según precisa, son seguros, están disponibles y tienen bajo costo.

El tapabocas descartable es una de las opciones más eficaces y económicas. Foto Fernando de la Orden

“El barbijo descartable, que tiene uno o dos usos, es económico e incluso muchas empresas se lo suelen proveer a sus empleados”, resalta el jefe de infectología del Gutiérrez. Y dice que los antibacterianos tienen la ventaja de que se reutilizan.

Sobre los de tela, López advierte que “faltan datos como para recomendarlos”.

Máscaras de plástico

Casiró dice que la máscara de plástico, para sumar al barbijo, no resulta necesaria en esta instancia de la pandemia. Y que su utilización sin barbijo es peligrosa porque hoy sabemos que el riesgo principal está en las partículas que se encuentran en el aire.

Entre las opciones transparentes, que también tienen como función facilitar la comunicación con personas hipoacúsicas que deben leer los labios, sugiere elegir los de tela plástica que se apoyan contra la piel (no los duros con forma de caja) y cubren nariz y boca.

Las máscaras de plástico son una protección extra para el personal de la salud, siempre que se usen con un barbijo abajo. Foto Fernando de la Orden

Y remarca: “Usar barbijo implica sí o sí tapar también la nariz. Sin eso, el tapabocas no cumple su función”.

En tanto, López asegura que las máscaras plásticas son un extra también para el ámbito médico.

Barbijo N95

Una joven con un barbijo KN95 en Buenos Aires. Foto Luciano Thieberger

El N95 o el KN95 -la versión que se consigue en Argentina- aconseja reservarlo para situaciones de mayor exposición. Eso incluye los viajes en avión o en micro de larga distancia, también en el transporte público sin ventilación. Estos barbijos, además, se indican para el personal de salud y, según Casiró, sería bueno que lo usen personas que trabaja en atención al cliente en espacios cerrados.

Según López, los mejores son los N95 mientras que “los KN95 no cuentan con la misma eficacia”. Por una cuestión de baja disponibilidad, sugiere darle prioridad al personal de salud o utilizarlos en situaciones de mucha exposición.

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