Vidal y Massa, artífices de la Ley que freno las re-reeleciones, fuera de la discusión

En privado, Mauricio Macri suele referirse con calidez, en términos personales, sobre María Eugenia Vidal, a pesar de haber sido uno de los que pugnó para que la ex gobernadora buscara revancha electoral en la provincia de Buenos Aires y no en la Ciudad, como al final sucedió. Pero hay un antecedente en el legajo…

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En privado, Mauricio Macri suele referirse con calidez, en términos personales, sobre María Eugenia Vidal, a pesar de haber sido uno de los que pugnó para que la ex gobernadora buscara revancha electoral en la provincia de Buenos Aires y no en la Ciudad, como al final sucedió. Pero hay un antecedente en el legajo de la diputada electa que el ex presidente sigue sin digerir: el acuerdo que selló con Sergio Massa durante los cuatro años que gobernó la provincia de Buenos Aires, una alianza motorizada además por Horacio Rodríguez Larreta, uno de los garantes de ese pacto.

Ese acuerdo, que incluyó sucesivos encuentros entre Vidal y Massa -solían elegir el apartado de un hotel cinco estrellas del barrio porteño de Retiro- y hasta un asado en el quincho de la casa de Tigre del líder del Frente Renovador, en el 2019, que contó con Rodríguez Larreta, Máximo Kirchner y Eduardo “Wado” de Pedro entre los comensales, tuvo como uno de sus principales activos la armonía parlamentaria que el vidalismo y el massismo construyeron entre el 2015 y el 2019 en la Legislatura bonaerense, la garantía de la gobernabilidad de la que la ex mandataria gozó durante esos cuatro años.

De esa sociedad surgió, en septiembre del 2016, la sanción y reglamentación de la ley 14.836 que le puso fin a la reelección indefinida de los intendentes, legisladores, concejales y consejeros escolares, un tema tabú que ambos dirigentes quisieron capitalizar en los años en que la estrella de Vidal parecía eterna, Massa todavía estaba peleado con el kirchnerismo y Cambiemos buscaba imponer una agenda de supuestas transformaciones como parte de un programa de gobierno que, en el plano económico, terminaría sumergido en varios fracasos.

Hasta casi las últimas instancias del inicio de la campaña del 2019 el ex intendente de Tigre llegó incluso a coquetear con el PRO en torno a la posibilidad de asociarse formalmente en la Provincia antes de incorporarse al Frente de Todos. 

Sergio Massa ríe con kicillof y detrás Fernández el día de la derrota electoral. Foto Emmanuel Fernández.

Ahora, Vidal y Massa, padres de la ley en cuestión, quedaron fuera de la discusión para modificar dicha iniciativa. “Ahora que se fue, María Eugenia ya no tiene voz ni voto”, aseguró a este diario un dirigente de la oposición bonaerense que participa de las conversaciones con el Frente de Todos para buscarle un atajo legal a las reelecciones.

La ex gobernadora y el presidente de la Cámara baja volvieron a manifestar en los últimos tiempos su revés a la discusión. El propio Massa lo ratificó en la cena del último miércoles en Olivos frente a parte de la cúpula del Frente de Todos y una treintena de intendentes de la primera y tercera sección electoral: no puede mandar a borrar con el codo lo que cuatro años atrás ordenó escribir con la mano.

En esa comida no estuvo el jefe del bloque del FDT en Diputados, cuyo vínculo con la Casa Rosada transita por momentos de tensión. En el 2016, La Cámpora se abstuvo de votar esa ley. 

A Massa le sirvió también avanzar con esa iniciativa por su disputa interna en Tigre con el intendente Julio Zamora.

MAría Eugenia Vidal con Rodríguez Larreta. La diputada electa impulsó el límite a las reelecciones en intendentes.

En esos tiempos existía además un grupo de intendentes del PJ, encabezados por Martín Insaurralde, Juan Zabaleta, Gabriel Katopodis y Mariano Cascallares, que había trabado un vínculo aceitado con sus colegas del PRO y con dirigentes como Federico Salvai, el dirigente de confianza en el que la ex gobernadora delegaba las negociaciones políticas.

No había uno solo que no creyera que Vidal se quedaba ocho años en la Provincia, ni que el kirchnerismo regresara al poder. 

Casi ninguno de ellos puso en su momento el grito en el cielo cuando la Legislatura sancionó la ley 14.836. Ni los del PRO, ni los del PJ.Con Vidal mudada a la ciudad de Buenos Aires, y Massa corrido de la discusión, por su negativa, son los mismos que ahora avanzan en un acuerdo cruzado para modificar la norma. 

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