El perfil del posible entrenador de Instituto

Instituto anunciará en las próximas horas quién será el director técnico del plantel profesional de fútbol para la próxima temporada de la Primera Nacional. Y todo indica que el indicado es Ángel Guillermo Hoyos. La vida de ‘Hoyitos’ da para un libro de muchísimas páginas, con capítulos atrapantes. Por ejemplo, se puede contar que a los…

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Instituto anunciará en las próximas horas quién será el director técnico del plantel profesional de fútbol para la próxima temporada de la Primera Nacional. Y todo indica que el indicado es Ángel Guillermo Hoyos.


La vida de ‘Hoyitos’ da para un libro de muchísimas páginas, con capítulos atrapantes. Por ejemplo, se puede contar que a los que a los 8 años vivió en la calle junto a su familia, que lustraba botas, que vendía diarios, que abría la puerta de los taxis. O se puede escribir sobre la fabulosa historia de amor de sus padres. Sin dudas, otro capítulo fantástico sería recordar que es el único invitado en asistir a las bodas de los dos máximos jugadores de la historia del fútbol mundial: Diego Maradona y Lionel Messi. Y las páginas pasan y pasan…

Yendo a lo estrictamente futbolístico, a los 10 años su abuelo paterno lo adoptó, junto a su hermana, y se fueron a vivir a Villa María y allí nació su amor por jugar al fútbol.

Jugó en Banfield, Talleres, Boca, Gimnasia de La Plata y Chacarita, en el país, y en 1981 jugó en una filial del Real Madrid. En total estuvo en 13 clubes. Anduvo por el fútbol chileno, el boliviano, el colombiano y el venezolano, donde se retiró jugando en Minerven. “El punto máximo de mi carrera fue Boca, sin embargo las lesiones no me ayudaron. Influyó la mala alimentación que tuve de niño, lamentablemente”, supo contar quien fue llevado por César Luis Menotti al Mundial juvenil de 1979.

Tras su retiro, en los inicios de los 2000, se puso el traje de entrenador. Primero comenzó trabajando en la formación de juveniles. Llegó a dirigir siete equipos distintos en ese proceso formativo hasta que fue contratado por el Barcelona para dirigir la clase 1987, que tenía

a un infante Messi.

Como entrenador también se transformó en un trotamundos. Dirigió cinco equipos en Grecia, dos en Bolivia –además de la Selección boliviana–, otro en Colombia, en Chipre, Estados Unidos, Chile (dirigió la Universidad de Chile, club que no sale campeón desde el 2017 cuando dio la vuelta con él como entrenador) y México. El año pasado estuvo en Aldosivi de Mar del Plata. Previamente, solo había dirigido en el país en el 2014, en un breve paso por Talleres en el Federal A.

“Con el fútbol se llega a los jugadores de una manera diferente a la escuela. Se llega a través de la seducción del balón. La escuela es el abecedario, la suma, la resta, algo necesario; pero el fútbol es un placer. Y, a través del placer, podés llegar a que el chico mejore”, expresa el posible entrenador de Instituto para la temporada 2022, que quiere seguir escribiendo capítulos importantes en su historia.

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