Belén Correa: “Nosotras también necesitamos memoria, verdad y justicia”

El banderazo por la Memoria Trans recogió 300 nombres nuevos de víctimas. Foto: Cristina Sille. María Belén Correa revivió la anécdota dando rienda suelta a su emoción: anoche, durante el banderazo que recorrió la distancia que media entre Plaza de Mayo y el Congreso Nacional, se acercó para saludarla e intercambiar palabras un nene trans…

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El banderazo por la Memoria Trans recogió 300 nombres nuevos de víctimas. Foto: Cristina Sille.

María Belén Correa revivió la anécdota dando rienda suelta a su emoción: anoche, durante el banderazo que recorrió la distancia que media entre Plaza de Mayo y el Congreso Nacional, se acercó para saludarla e intercambiar palabras un nene trans de La Rioja, quien le había pedido a su mamá como regalo de cumpleaños venir juntos a Buenos Aires y participar en la “acción de las candelas” para conmemorar el Día Internacional de la Memoria Trans.

“Quedé conmovida del encuentro con ese nene. Las condiciones sociales de las niñeces actuales distan de las que tuvimos nosotras durante nuestras infancias. Los niños y las niñas de hoy muy probablemente no son arrojados a la intemperie por parte de sus familias y la escuela”, rememoró ante Télam Correa.

Activista histórica -junto a Nadia Echazú, Lohana Berkins y Marlene Wayar-, y fundadora del Archivo de la Memoria Trans, cuyo acervo alcanza 10.000 imágenes sobre la vida cotidiana de personas travestis y trans en los años ’40 y los ’90, Correa señaló que el banderazo de ayer buscó “desplegar a modo político y con la contundencia del silencio” los nombres de las “900 personas muertas por causa de la violencia del Estado”.

El recorrido se realizó durante los últimos cuatro meses por diferentes puntos del país. Foto: Cristina Sille.

El banderazo por la Memoria Trans recogió 300 nombres nuevos de víctimas -indicó Correa a Télam- durante el recorrido que realizó durante los últimos cuatro meses por diferentes puntos del país, todos ellos se sumaron a las inscripciones que ya contaba estandarte celeste, rosa y blancode 15 metros de largo y 7,5 de ancho que anoche recibió la iluminación de las 150 velas que entregaron los organizadores a los militantes y demás personas que participaron de la conmemoración.

“Nosotras y nosotros también necesitamos memoria, verdad y justicia”, advirtió Correa, para quien “la democracia tiene una deuda histórica” con las personas travestis, transexuales y transgénero.

La de ayer fue la sexta acción anual en la cual ese colectivo rescata y reivindica la memoria de sus integrantes. “Solo que esta vez salimos de las plazas en las cuales conmemoramos los años anteriores -fueron las de Carlos Jaúregui y Roberto Arlt- y fuimos a la calle, en coincidencia con el Banderazo federal”.

Correa estimó en 200 el número de participantes de la jornada de ayer. “Históricamente -agregó-, fuimos unas 25 personas. Se trata de un fuerte crecimiento, sobre todo al recordar que las primeras celebraciones del Orgullo, allá por los ’90, también reunieron unas pocas personas hasta multiplicarse en las miles y miles que convoca hoy”.

Al término de la marcha, los participantes dejaron sus velas prendidas frente al Congreso Nacional, al cual le reclaman la sanción de una ley integral que reconozca y promocione derechos sociales, económicos, laborales, habitacionales, educativos, sanitarios y culturales, que contribuyan a ampliar e igualar la expectativa de vida de las personas trans a las del resto de la población.

“Uno de los objetivos primarios y urgentes es que el Estado nacional brinde una reparación equivalente a la jubilación mínima a las personas trans de 40 años o más, que en la actualidad es la expectativa de vida a la que pueden alcanzar”, dijo Correa, quien lamentó que las personas travestis, transexuales y transgénero “siempre quedamos últimas frente a las distintas emergencias y vulnerabilidades que atraviesa la Argentina”.

El banderazo por la Memoria Trans, que durante cuatro meses recorrió las provincias para homenajear a las víctimas de discriminación y crímenes por cuestiones de género y ayer se desplegó por las Avenidas de Mayo y Rivadavia de la Ciudad de Buenos Aires, tendrá más actividades reivindicativas. Hoy, a las 18, se realizará el descubrimiento de una placa conmemorativa en el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, ubicado en la ex ESMA, en la avenida del Libertador 8151. Y mañana a las 14 se desarrollará el “Festival infinito”, en el predio de Tecnópolis, en la localidad bonaerense de Villa Martelli.

Correa estimó en 200 el número de participantes de la jornada de ayer. Foto: Cristina Sille.

El Ministerio de las Mujeres y Diversidad, a cargo de Elizabeth Gómez Alcorta, fue uno de los organismos del Estado nacional que acompañó la iniciativa del colectivo trans y señaló que el “Banderazo por la memoria trans” busca “visibilizar, recordar y homenajear a los asesinados, desaparecidos o fallecidos en cada provincia de Argentina”.

Entre octubre de 2020 al 30 de septiembre de 2021, 375 personas trans fueron asesinadas en 31 países del mundo, según datos del proyecto Transrespect versus Transphobia de Trans Europe, organización que mantiene un observatorio de crímenes de odio contra personas trans el cual construido por activistas trans de todo el mundo, citado por la Agencia Presentes.

Siempre de acuerdo a ese informe, el 96 por ciento de estos crímenes fueron contra mujeres trans y siete de cada diez de ellos sucedieron en América Latina. Más de la mitad de las personas asesinadas ejercían el trabajo sexual.

Foto: Cristina Sille.

Una de las ciudades por las que pasó el Banderazo por la Memoria Tras fue Paraná, desde donde la activista travesti Iara Quiroga había dicho a esta agencia que “tenemos un país que tiene leyes que son las mejores del mundo pero todavía falta mucho, rehacer todo como sociedad”.

Para Rubí Gómez, coordinadora de la red ATTA por Santiago del Estero, la marcha federal del estandarte trans “nos va a permitir generar conciencia social y política” y “se podrán exigir políticas públicas efectistas que permitan cambiar la calidad de vida de la población trans”.