Cómo es The Lockdown Sessions, lo nuevo de Elton John: un desparejo monumento a la presencialidad

Cualquiera que haya visto la biopic Rocket Man sabrá que Elton John no era muy de quedarse encerrado. Al menos en sus años de juventud, cuando su voracidad por experimentar en cuerpo y alma todas las mieles de la fama lo tuvieron al borde del colapso.Un frenesí que se fue disipando con el correr de…

como-es-the-lockdown-sessions,-lo-nuevo-de-elton-john:-un-desparejo-monumento-a-la-presencialidad

Cualquiera que haya visto la biopic Rocket Man sabrá que Elton John no era muy de quedarse encerrado. Al menos en sus años de juventud, cuando su voracidad por experimentar en cuerpo y alma todas las mieles de la fama lo tuvieron al borde del colapso.

Un frenesí que se fue disipando con el correr de los años, y a lo sumo queda referido en anécdotas que el gran cantante y pianista suele contar con la periodicidad de un adulto mayor que alguna vez realizó el servicio militar obligatorio.

Como aquella de ir en un avión, sobrevolando los nevados alpes, y decirle a la persona contigua: “Acabo de ver un símil de la cantidad de cocaína que alguna vez ingresó por mi nariz”.

Así es la tarjeta de presentación de “The Lockdown Sessions”, el nuevo álbum de Elton John. Foto Prensa

Tiempo de cambiar planes

Para un artista histórico de la historia del pop, la pandemia y el confinamiento significó (igual que para todos) un cambio de planes. El suyo era emprender una gira de despedida definitiva de los escenarios que podía llegar a durar dos años, y que incluso tenía a nuestro país en su agenda.

Algo que hubiera supuesto un ajuste de cuentas con respecto a lo fallido de su último concierto en Buenos Aires (2017), que no llegó a concretarse por un aguacero de proporciones.

Por lo tanto, el nuevo curso que tomó el hombre nacido como Reginald Kenneth Dwight consistió en hacer un reality de su encierro, componer canciones y, luego de ese barajar, mezclarse con artistas de distintas generaciones y estilos para un mosaico que parece una gran Marcha por el Orgullo Humano.

Vale decir que John no es un arribista en la idea del “feat.”. En su carrera musical hay sobrados duetos, colaboraciones y cruces como para definir a este flamante The Lockdown Sessions (Las sesiones del encierro) como un intento oportunista.

Recordemos su célebre e histórica participación en el Stan de Eminem, dos décadas atrás en la entrega de los premios Grammy, todo un espaldarazo de Elton hacia un artista al que se solía acusar de homófobo.

El que mucho abarca…

Pero, como era de preverse, los resultados pueden variar. Sobre todo, cuando la orientación y la búsqueda parece centrarse en conformar a lo largo de todo el paño del pop contemporáneo y no olvidar el pasado, se abarca mucho y se aprieta poco.

Por partes, entonces. Sí se incluye el electro-popurrí ya estrenado de Cold Heart (el remix de Pnau junto a Dua Lipa), donde consigue ese exitoso chacinado de la balada en cuestión + Rocket Man + Kiss the Bride. De hecho, abre el álbum con el que fuera su primer #1 en el Reino Unido desde 2005. Los temas que le siguen marcan matices sobre las elecciones y las posibilidades.

Porque mientras Always Love You (con Niki Minaj y Young Thug) evidencia que existe un protocolo (el modo EJ y el modo de hip hop trapeado de los invitados) donde se burocratiza la sorpresa, en Learn to Fly (con Surfaces), en cambio, se aplica una amalgama válida, con el pianista insertándose en valores de producción propios del R&B de los ‘90: seco, brillante y meloso a la vez. Bien ahí.

“Cold Heart”, el tema que compartió con Dua Lipa, fue el primero que Elton John estrenó de su nuevo álbum, “The Lockdown Sessions”. Foto Prensa

After All, su segundo simple, presentando a Charlie Puth, es un baladón clásico, más efectivo que el melodrama que hay que fumarse de la participación de la japonesa Rina Sawayama. Curiosa y poco más, acaso por la expectativa que podía aplicarse, resulta su ya conocida intersección con Gorillaz en The Pink Phantom.

Sin grandes novedades

Promediando el disco, dos covers disipan el tono. It’s a Sin, clásico de Pet Shop Boys de 1987 sobre tiempos de hoguera moral y Sida, queda cercano a su tono original junto a Years & Years.

Y Nothing Else Matters, el clásico de Metallica, termina pareciendo un ejercicio de Escuela de Rock en la voz de Miley Cyrus, aún cuando participen en ella Robert Trujillo (Metallica) y Chad Smith (Red Hot Chili Peppers). Anecdótica.

En la segunda mitad, luego de este entreacto, Orbit (con el productor británico SG Lewis) es un divertido track dance, más cercano al sonido Disco que al EDM. Fuera del paseo pistero, pasa entonces a sumergirse en terrenos más familiares.

En Simple Things le hace un delicioso contrapunto a lo Johnny Cash a la diva del alt country Brandi Carlile, una canción más sustanciosa que la siguiente, Beauty in the Bones, junto a Jimmy Allen: ni fu ni fa.

Elton John estreno su nuevo álbum, “The Lockdown Sessions”, con una enorme cantidad de colaboraciones. Foto Prensa

Su esperado dueto con Eddie Vedder (Pearl Jam) es E-Ticket, que tiene el espíritu de la vieja Saturday Night’s Alright for Fighting, pero con un tufillo naive, como si estuviera hecha para ser la cortina de un hipotético regreso de la serie Friends.

El “lado senior”

El tramo final, estrategia o coda de lujo, es el Lado Senior. Comienza con la participación de Stevie Wonder en Finish Line. La onda era no chocar la Ferrari, y de veras que ambos van a la velocidad adecuada, usando el espejo y el cinturón de seguridad. Impecable.

Stolen Car marca la entrada de Stevie Nicks, la encantadora brujilda de Fleetwood Mac, para un título, una melodía y una letra que sólo podrían remitir a Bruce Springsteen, pero que es original de John al que le confieren brío y épica. “Sabíamos que no duraría Pero lo hicimos para recordar Que nuestro amor era como un carro robado Se detuvo en la autopista Porque nunca fue nuestro…”, se alternan.

Y el broche de oro es acaso la mejor canción del álbum, I’m Not Gonna Miss You, registrada en 2017 y que tiene la particularidad de ser la última que grabara el maestro country Glen Campbell. Una sólida melodia al piano, labrada y sentida, notable en arreglo y ejecución, que otorga al oscilante y por momentos desconcertante The Lockdown Session un grand finale.

E.S.

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA