La vida de los Jones Huala: qué relación tienen con los últimos ataques “mapuches” en Bariloche y El Bolsón

“Vivimos cincos años de tormentos”, dijeron a Clarín Nelson Cárdenas González y su esposa María Elisa Ortega Molina, dos jubilados que viven en Villa Mascardi y que sufrieron incendios y atentados en su vivienda. Su caso resume la violencia en estado puro que sacude hace por lo menos cinco años a vastos territorios de Chubut…

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“Vivimos cincos años de tormentos”, dijeron a Clarín Nelson Cárdenas González y su esposa María Elisa Ortega Molina, dos jubilados que viven en Villa Mascardi y que sufrieron incendios y atentados en su vivienda. Su caso resume la violencia en estado puro que sacude hace por lo menos cinco años a vastos territorios de Chubut y Río Negro, reivindicados por grupos autodenominados “mapuches” como “tierra sagrada”. Así, se hicieron dueños de una propiedad privada en Cushamen, a la vera de la ruta 40 de donde nadie los ha podido sacar.

Con la toma de ese predio, denominado “loft” por sus usurpadores, se conocieron las primeras caras de quienes bajo la denominación de Resistencia Ancestral Mapuche (RAM) comenzaron a sembrar terror entre los pacíficos habitantes de la cordillera, muchos de los cuales vieron sus viviendas consumirse entre las llamas provocadas.

Las últimas muestras de esta violencia en ascenso fueron las quemas de la oficina de turismo de El Bolsón y máquinas en la sede de Bariloche de Vialidad Provincia de Río Negro, reivindicadas por la RAM con un comunicado que circuló en las redes sociales como la nueva muestra del recupero de tierras que presumen, les pertenece.

“Veninos a reivindicar la acción de sabotaje realizada la noche del 3 de octubre en inmediaciones del Cerro Catedral donde fueron destruidas dos máquinas y un galpón de Vialidad Provincial que prestan servicio para la clase alta y la burguesía de Bariloche, dicen.

El domingo ataron a los serenos del campamento de Vialidad de Bariloche e incendiaron un depósito y máquinas. Foto Marcelo Martínez

Además expresan: “rechazamos cualquier salida negociada porque creemos que no están dadas las condiciones para ello, sino que debemos seguir acumulando fuerzas para ello creciendo en experiencia combatiente para un verdadero proceso de liberación nacional mapuche. El enemigo conoce nuestras aspiraciones autonomistas revolucionarias ancestralistas. Ingenuo es pretender ocultarlas”.

También critican a los “mapuches tibios”. Si bien este comunicado circuló por redes el ministro de gobierno de Río Negro Rodrigo Buteler dijo que “no” le “sorprendería que fuera cierto” y anticipó que será agregado a la denuncia por “terrorismo” realizada ante el juzgado federal.

Los Jones Huala hoy

Facundo Jones Huala está preso en Chile purgando una condena de 9 años en una cárcel de la lluviosa Temuco. Está acusado de prender fuego el refugio de montaña Pisu Pisué, ubicado en Río Bueno en el 2013. Jones Huala y sus cómplices actuaron en nombre de las comunidades aborígenes que luchan por recuperar sus tierras. Lo hicieron con una violencia delirante. Tras incendiar el refugio ataron a los peones a los árboles, muy cerca del fuego. Se salvaron de milagro de morir calcinados.

Jones Huala arengando a los suyos. Estuvo varios años prófugo de la justicia chilena

Perseguido por la justicia chilena, Jones Huala huyó a la Argentina por pasos fronterizos clandestinos y estuvo 5 años prófugo. En 2018 tras un largo proceso judicial fue extraditado. El día en que era trasladado a Chile desde Bariloche les gritó a sus seguidores: “Si no resistimos, nos morimos”.

Su hermano Fausto Jones Huala se entregó a la Justicia a principios de 2019. Estaba prófugo junto a Lautaro González desde mayo de 2018 cuando el juez Gustavo Villanueva ordenó su detención al no acudir a las audiencias donde debía brindar testimonio en relación a la muerte de Rafael Nahuel.

Fausto y González estaban acusados de haber atacado con armas de fuego a un grupo de Prefectura Naval el 25 de noviembre de 2017 en un territorio ocupado en Villa Mascardi.

Fausto Jones Huala y Lautaro Alejandro González a la salida del juzgado federal de Bariloche en 2017. Foto Mario Quinteros

En ese enfrentamiento murió Rafael Nahuel, quien se encontraba con ellos porque había sido “invitado a construir casas” en el lugar. Villa Mascardi, un lugar paradisíaco ubicado a 35 kilómetros de Bariloche se convirtió con el tiempo en el blanco preferido del grupo liderado por Jones Huala.

Fausto recibió seis meses de prisión por “resistencia a la autoridad” y fue liberado tras un juicio abreviado el 16 de marzo de 2019. Estuvo preso en Bariloche. Desde que fue excarcelado se le perdió el rastro y desapareció de la escena pública.

Tierras sagradas

Bajo la pretensión de “recuperar tierras marcadas por la ‘machi’”, estos grupos usurparon predios y quemaron y destruyeron viviendas, además de complejos de instituciones sociales y religiosas. Esto fue denunciado reiteradamente por los vecinos del lugar, algunos de los cuales debieron irse. Nadie los escuchó.

La madre de Facundo y Fausto, María Isabel Huala, también tiene protagonismo en el conflicto en el sur. Madre de seis hijos a los que crió prácticamente sola, siempre defendió el accionar sobre todo de Facundo de quien dijo “es un perseguido”. En 2017, la mujer participó de un intento de toma de tierras en Bariloche.

Un ladero de Jones Huala,. Matías Santana aquel de los binoculares.

A los Jones Huala se les sumaron laderos que con el tiempo devinieron en personajes mediáticos, sobre todo durante la investigación por la muerte de Santiago Maldonado. Uno de ellos es Matías Santana, aquel que había asegurado que desde una loma y montado en su caballo vio con sus binoculares como Gendarmería secuestraba a Maldonado. Nunca pudo sostener esa hipótesis. Ni tampoco le dio explicaciones a la Justicia sobre su versión.

Santana es pareja y tiene un hijo con Bettiana Colhuan. De tan solo 22 años es “la machi”, una especie de mujer sagrada y curandera. Bettiana fue la que “marcó” el loft Cushamen como un lugar “sagrado” por, según ella, haber pertenecido a sus ancestros mapuches. A Santana se lo vio participar de algunos ataques a las viviendas de Mascardi. Pero en pocas oportunidades: es que quienes provocan incendios y destrozos bajan desde la montaña encapuchados y de noche.

Los últimos ataques que se produjeron en El Bolsón y la delegación de Vialidad Provincial de Río Negro fueron reivindicados por estos grupos que dejaron mensajes amenazantes a funcionarios y hasta a la misma gobernadora Arabela Carreras. Entre las autoridades rionegrinas hay malestar por la “tibieza” de los organismos de Derechos Humanos, el Instituto Nacional de Asuntos Indígenas (INAI) y algunos sectores del gobierno nacional ante los hechos de violencia.

La “machi” encapuchada. Una joven del grupo de Jones Huala convertida en mujer sagrada.

Incluso señalaron que en algunos casos hasta “hablan de las reivindicaciones mapuches” e instan “al diálogo”. Pero por ahora, el “diálogo” es a sangre y fuego. Hay gente que lo ha perdido todo en Mascardi. Otros han sido atacados en forma constante en Chubut. Por momentos, un tramo de la ruta 40 se ha convertido en un territorio bélico. Parece que nadie lo ve. O no quiere verlo.

​Chubut. Corresponsal.

MG

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