Luis Juez: “La gestión de Alberto es mala en serio, no es una apreciación de los cordobeses”

Entre llamados de felicitaciones por el rotundo triunfo en las urnas y por su cumpleaños, antes del mediodía de este lunes Luis Juez iba por su cuarta carga de celular. “No era un ciruja hace 48 horas ni ahora soy Gardel. Solo pasó una elección. Pero por algo Mirtha Legrand dice que ‘como te ven te tratan'”, asegura desde…

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Entre llamados de felicitaciones por el rotundo triunfo en las urnas y por su cumpleaños, antes del mediodía de este lunes Luis Juez iba por su cuarta carga de celular. “No era un ciruja hace 48 horas ni ahora soy Gardel. Solo pasó una elección. Pero por algo Mirtha Legrand dice que ‘como te ven te tratan'”, asegura desde el primer piso de su estudio jurídico, en la capital cordobesa.

El domingo le ganó la interna para ser candidato a senador al jefe del interbloque de JxC, Mario Negri -empujado por Mauricio Macri- por 20 puntos y con casi 500 mil votos fue el candidato más votado de Córdoba, la segunda provincia más poblada del país.

– ¿Por qué cree que ganó usted?

– Por constancia y porque nuestra lista estaba bien armada. Logramos la conjunción que buscábamos con el PRO y la UCR y conseguimos que se note que es un sector que quiere disputar mucho más que una elección, que quiere ser alternativa de poder. Y eso la gente lo vio.

– ¿Quiere ir por la gobernación?

– A todos nos deja bien posicionados. Lo mejor de esto fue encontrar socios que quieren disputar poder, algo que en estos 20 años me costó mucho. Lo intenté por derecha, por izquierda, con el Frente Cívico, con el socialismo de (Hermes) Binner, con el radicalismo que nunca me dio bola ni admitía que yo podía encabezar.

– Ahora armó sociedad con su candidato a diputado, Rodrigo De Loredo; radical del sector de Martín Lousteau

– Rodrigo expresa un cambio maravilloso, un soplo de aire fresco. Después veremos cómo administramos nuestros egos y vanidades, que también las tenemos, pero vamos a tener la madurez y responsabilidad necesaria.

– ¿Cómo quedaron las cosas con Negri?

– Nos vamos a juntar para ver cómo encaramos la verdadera campaña, que es la que empieza ahora. Lo que tenemos que hacer es cauterizar las heridas, si es que quedaron algunas, y meterle para adelante.

– ¿Fue contraproducente la interna?

​- Con el resultado en la mano fue providencial porque acomodó, ordenó. Pero la podríamos haber evitado. Yo no me voy a correr un centímetro de lo que pensaba antes del armado de listas, que es lo mismo que pensaba Macri, (Horacio Rodríguez) Larreta, y Patricia: que Mario es irremplazable en la jefatura del interbloque en esta instancia.

– ¿La derrota de Negri y Gustavo Santos es una derrota para Macri también?

-​ Si digo que no es un acto de hipocresía. A los cordobeses no nos gusta que nos digan lo que tenemos que hacer, a quién tenemos que votar. No porque lo diga Macri, desde la época de la colonia que es así. Es una subestimación de nuestra identidad como cordobeses.

– Patricia Bullrich y Lousteau también pusieron un pie en la provincia para apoyarlos a ustedes. ¿Se adelantó la disputa por el 2023?

– Muchos dirigentes están armando tropa propia para sus disputas nacionales y está bueno que así sea. Nosotros agradecemos ese apoyo. Me llamó Patricia, estaba muy contenta, muy entusiasmada.

– El gobernador Juan Schiaretti hizo una buena elección, ¿le puede pisar los talones?

– ¡Pero no! Después de 23 años en el poder su fuerza hizo una elección de veintipico de puntos, poniendo a su mujer, a la hija de (Juan Manuel) De La Sota de candidatas y una pila de intendentes en las listas. Ni en una escribanía hay tantos testimoniales como en esa lista. Puso cantidad de plata y cerró él todos los actos. Las candidatas ahora van a tener que hablar en la campaña. No se puede jugar una elección haciendo mímica.

– Además de Córdoba, el Gobierno perdió en la mayoría de las provincias. ¿Qué lectura hace de la elección?

– Que la gestión de Alberto Fernández es mala en serio, no es una apreciación de los cordobeses. En todo el país hubo repudio generalizado. La imagen solo en el escenario es coherente porque lo tienen para eso. Si ganan, gana Cristina, si pierden, pierde él. El kirchnerismo nunca se hace responsable de nada. Es una imagen patética, dolorosa, tristísima, pero es el Presidente que tenemos. Ella es como si manejara un control remoto.

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