Esperan una reacción positiva del mercado luego del resultado de las PASO 2021

Tras conocerse el resultado de las elecciones primarias, especialistas y operadores financieros estimaron que la primera reacción del mercado será de mejora en los valores de las acciones, de los bonos, con un dólar estable, previendo que quizás el efecto de los comicios implicará un cambio de rumbo y un eventual reemplazo de funcionarios en…

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Tras conocerse el resultado de las elecciones primarias, especialistas y operadores financieros estimaron que la primera reacción del mercado será de mejora en los valores de las acciones, de los bonos, con un dólar estable, previendo que quizás el efecto de los comicios implicará un cambio de rumbo y un eventual reemplazo de funcionarios en las próximas semanas.

Esa es la visión coincidente que se escuchó en estas últimas horas de anoche, antes del inicio del mercado, entre los principales operadores bursátiles, por lo que se espera que haya una importante revalorización de las acciones del Merval de la Bolsa porteña, de los papeles argentinos que cotizan en Nueva York, conjuntamente con una baja del riesgo país.

“El resultado de las elecciones son los números que estaba esperando el mercado. Entonces, indudablemente va haber una mejora en el valor de los activos. Hay que recordar que esta tendencia se venía observando con gran parte de los activos argentinos, algunos de los cuales mostraron subas de hasta un 30 por ciento en los últimos 45 días”, recalcó el analista y consultor Christian Buteler.

En ese sentido, aclaró que “esa mejora de los activos argentinos se dará en un tiempo acotado, ya que el mercado espera que se concreten cambios por parte del Gobierno, que corrija el déficit y el aumento de la emisión monetaria, entre otros temas urgentes”.

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Pero uno de los aspectos centrales para algunos analistas es que el estilo del oficialismo precisamente no es hacer cambios de rumbo sino más bien “redoblar la apuesta”.

“Esperemos que esto no implique una radicalización de la gestión de Gobierno, porque eso provocaría efectos negativos mucho más graves, porque sería agravar mucho más el déficit fiscal, la emisión monetaria, el endeudamiento y una mayor presión sobre los niveles inflacionarios”, recalcó un importante operador del mercado local.

En modo advertencia

Precisamente, en esa misma sintonía, hace pocas horas, la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL) sostuvo que la reducción del gasto público es una tarea que deberá llevarse a cabo “tarde o temprano” ante la dificultad de seguir financiándolo con nuevas subas de impuestos y la imposibilidad de bajarlos sin las consecuencias de más inflación, endeudamiento y defaults.

En la presentación de su último Boletín Mensual, el economista jefe de la entidad, Daniel Artana, advirtió sobre una de las “inconsistencias” de la campaña electoral en la que “hay figuras políticas destacadas que sugieren que es vital reducir fuertemente los impuestos”.

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“Hay un pequeño problema: estos altos impuestos no alcanzan siquiera para financiar el gasto público actual”, advirtió Artana, dando a entender que ese reclamo de una baja de los tributos no puede darse sin la contrapartida de una disminución del gasto.

Para el economista, estaría “justificado” avanzar en una reducción de impuestos debido a “la elevada carga tributaria que tiene la Argentina en comparación a su nivel de desarrollo y el abuso de impuestos ineficientes”, entre los que mencionó “cheque, ingresos brutos, tasas municipales de Seguridad e Higiene”.

Pero al mismo tiempo remarcó que “para poder avanzar en reducciones de impuestos se requiere proponer reducciones de gasto, ya que la ‘magia’ de la llamada curva de Laffer no tiene aval empírico”.

La mencionada “curva”, denominada así en reconocimiento al economista Arthur Laffer, señala que debe buscarse un punto de equilibrio entre la carga impositiva y la recaudación fiscal, ya que no necesariamente la suba de la primera implicará un alza en la segunda.

Si bien esa experiencia fue llevada a cabo durante la Presidencia de Ronald Reagan, no cuenta con el aval de muchos economistas, quienes sostienen que no necesariamente una baja de la carga impositiva alentaría un aumento de la recaudación.

Artana señaló que “las licuaciones del gasto previsional y de los salarios públicos que ha realizado este gobierno para financiar parcialmente subas en otros gastos no son sostenibles”, en referencia al ajuste fiscal del primer semestre de este año, que comenzó a revertirse en julio.

En consecuencia, con una carga impositiva que a pesar de ser elevada no es suficiente para evitar la emisión monetaria y el endeudamiento y las dificultades para seguir licuando jubilaciones y haberes de empleados públicos, para Artana “tarde o temprano habrá que encarar una reducción profunda del gasto estatal”.

“Muchos observadores se asustan ante la complejidad de la tarea y su supuesto costo político, pero si no hay espacio para seguir subiendo impuestos, las opciones que se han utilizado desde 2005 hasta hoy también son costosas”, planteó.

LR