“Caracú” Albornoz fue baleado en la casa donde cumple arresto domiciliario

“Esa causa me la armaron los que estaban en ese entonces en la Policía de Investigaciones (PDI). En mi casa no encontraron drogas. En las casas de mis hijos no encontraron drogas. No conozco a ninguno de los otros que están en la causa. Me metieron solamente por mi apodo. Los policías se reían y…

“caracu”-albornoz-fue-baleado-en-la-casa-donde-cumple-arresto-domiciliario

“Esa causa me la armaron los que estaban en ese entonces en la Policía de Investigaciones (PDI). En mi casa no encontraron drogas. En las casas de mis hijos no encontraron drogas. No conozco a ninguno de los otros que están en la causa. Me metieron solamente por mi apodo. Los policías se reían y decían: «No es lomito, no es asado, es puchero: la banda de Caracú». Pero hace 50 años que vivo en Empalme. Todos me conocen, conocemos a todos. Los vecinos te pueden contar quién es Caracú. Yo no soy un narco”, explicó Albornoz en una entrevista con este diario de febrero de 2020. Y explicó que vive de transportar verdura al norte litoraleño y regresar cargado con chatarra de metal: recortes de aluminio, cobre y bronce.

>>Leer más: “Caracú” denunció amenazas de un joven al que acusó del triple crimen

“Estamos muy enojados con la prensa”, fue la primera frase que lanzó Soraya, hija de Caracú. “Ustedes escriben cosas y nadie viene a preguntarnos a nosotros si son ciertas”, indicó la mujer. El enojo de la familia tenía como epicentro el asesinato de Jeremías Albornoz, ocurrida la noche del sábado 14 de agosto pasado en Vélez Sarsfield al 6200. La víctima fue presentada como “nieto de Caracú” por la policía rosarina y la familia niega ese lazo parental. “Mi papá le dio el apellido al padre del muchacho asesinado pero no hay lazo de sangre. No es familia nuestra. Nunca tuvimos relación con el padre del pibe muerto y tampoco con él. Mi papá tampoco tiene relación con ellos. Ese error (que la familia achaca a la prensa) hizo que a mi papá lo balearan”, explicó Soraya. “No tenemos ningún tipo de relación. No es nieto de sangre”, explicó. Así, desde ese contexto, pudo saberse que el ataque a balazos que padeció Caracú estaría relacionado con una balacera ocurrida este miércoles a las 16.45 en Vélez Sársfield al 6400, barrio Ludueña, en la que al menos dos viviendas y dos autos resultaron con impactos.

image (9).jpg

Miguel Angel “Caracú” Albornoz tiene 74 años.

Foto: Celina Mutti Lovera.

Según indicaron vecinos consultados, el blanco de ese ataque era el apodado “Diente”, ex barra brava de Rosario Central y sindicado transero, hijo de Caracú, de quien es homónimo. Diente también es reconocido por el mismo apodo de su progenitor: Caracú. “Vieron un auto parecido al de Diente y le tiraron. Pero Diente ya no vive más en Ludueña. No está en Rosario. Esto pudo haber causado una tragedia”, indicó la persona consultada. Una vecina de Vélez Sarsfield al 6400 entrevistada por varios medios locales y nacionales reflexionó sobre el presente de barrio Ludueña: “No estamos desprotegidos, estamos tomados por los narcos. Ellos administran el barrio”.

>>Leer más: Seis detenidos en la investigación por el crimen del nieto de “Caracú” Albornoz

Cuando los Albornoz supieron sobre lo sucedido en Vélez Sarsfield al 6400, ataron cabos y lo sumaron a la historia que les tocó vivir en la casa paterna pasadas las 21. “¿Como llegaste vos hasta mi casa”?, preguntó Soraya al cronista. “Preguntando por familiares de Caracú”, explicó el periodista. “Bueno, el que baleó a mi papá llegó preguntando por «Miguel». A mi papá todos lo llaman por el apodo. Es Caracú. No Miguel”, indicó. Diente también se llama Miguel, como su padre. Al repasar la crónica del ataque sobre Caracú, del último miércoles quedó expuesto que el tiratiros no quiso matarlo. Albornoz, de 74 años, quedó tirado en el piso del comedor de su casa con dos balazos en el muslo derecho, apenas por sobre la rodilla. Fue asistido por personal del SIES y trasladado a un hospital.

En la esquina de la casa de Caracú hay cámaras de videovigilancia pública que, según el vecindario, funcionan. Los atacantes pasaron con su Twister negra de ida y vuelta frente a las cámaras. La persona que gatilló contra Albornoz no llevaba barbijo. La familia de la víctima dice tener miedo. “Nosotros no queremos hablar porque tenemos hijos y tememos por ellos. Queremos que nos pongan una custodia para que esto no vuelva a pasar”, explicó Soraya.

image (7).jpg

El tiratiros que atacó a Albornoz caminó unos diez metros por el interior del garaje de la casa de “Caracú” antes de dispararle. Lo hizo a cara descubierta.

>>Leer más: Caracú Albornoz habló y dijo que no tiene “nada que ver” con el triple crimen

Motivos tienen. Dos de los hermanos de Soraya murieron asesinados. Ángel Marcelo Albornoz fue asesinado el 26 de noviembre de 2001. Mecánico y repartidor, tenía tres hijas de 6, 5 y 3 años y en octubre cumpliría 45. “Le quisieron robar y se resistió, lo mataron a puñaladas”, recuerda sobre los asesinos que eran amigos de su hijo pero “estaban tan dados vuelta que lo desconocieron”, explicó Caracú en la nota con este medio de febrero de 2020 realizada en el garaje de su humilde casa de Cullen y Génova, por donde el tiratiros que lo atacó caminó este miércoles. El otro hecho que manchó de sangre a la familia ocurrió la noche del domingo 16 de febrero de 2020 cuando Nahuel Christopher Albornoz, de 23 años y conocido por el apodo de “Bubu”, fue emboscado y baleado desde un auto cuando circulaba en moto en inmediaciones de Génova y Cabal junto a su ex pareja Florencia Naomí Corvalán, de 21 años, y la hija de ambos Chelsi, de 2. Les dispararon ráfagas con una pistola ametralladora PAM 2 de fabricación nacional.

Florencia recibió nueve impactos de bala, la bebé tres y el hijo de Caracú cuatro. Enmarcado en un contexto narco, por el triple homicidio fueron imputados dos jóvenes: Matías Jesús “Mati” O., de 20 años y apuntado como uno de las tres personas que iban en el auto de los homicidas, y Cristian Carlos “Salteño” V., también acusado como autor. Un triple asesinato sin códigos en un territorio en guerra por el control de la calle.

“Después de la muerte de mi hermano (víctima del triple crimen) mi papá esta destruido anímicamente”, explicó Soraya. Cuatro días después del bestial triple asesinato Caracú Albornoz denunció que lo habían amenazado. Dijo que dos hombres en moto pasaron por el frente de su casa y le mostraron un arma. Albornoz los denunció.