La peor de las grietas, el voto de los muertos, indignada

La peor de las grietasLos argentinos estamos viviendo la peor de las grietas, la que separa a la corporación política por un lado y al pueblo argentino por otro. Estamos escuchando todo lo que nos gusta escuchar con la esperanza de que lo dicho se transforme en hechos, pero nuevamente quedará en promesas. Se están…

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La peor de las grietas

Los argentinos estamos viviendo la peor de las grietas, la que separa a la corporación política por un lado y al pueblo argentino por otro. Estamos escuchando todo lo que nos gusta escuchar con la esperanza de que lo dicho se transforme en hechos, pero nuevamente quedará en promesas. Se están peleando entre los que conforman la misma coalición, tanto en el oficialismo como en la oposición, porque la falta de humildad ha llegado a límites nunca vistos. Caras nuevas que pretenden llegar a presidir el país y caras viejas que solo están para cambiar sus propias historias. Por eso pido al periodismo que por favor vaya transcribiendo la vida, los hechos, la historia (y en muchos casos, los prontuarios) de cada uno de los que figuren en las boletas. Queremos saber a quiénes votamos. La vida de cada uno de ellos es la verdadera cara, no la que sonríe junto a un jubilado, al que después dejará morir de hambre, o con un niño en brazos, el cual no tendrá posibilidades de progresar y sí de pertenecer al 50% de chicos pobres que supimos conseguir.

Esperemos que estas elecciones sean el primer paso de un largo camino eligiendo gente honesta para lograr al fin un gran país.

Jorge Robbio

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En esta próxima elección habrá un protagonista sin presencia y sin voz, pero cuyo silencio podría ser atronador. Son los más de 105.000 muertos por Covid-19, que podríamos haber sido cualquiera de nosotros. El propio Alberto Fernández dijo que era “preferible caer 10% en la economía que tener cien mil muertos”, él mismo puso un límite intolerable e injustificable que sería la prueba de la ineficacia, desaprensión y negligencia en la acción gubernamental. Llegar a ese número sería como tocar el infierno con las manos. Pues bien, no solo se llegó, sino que se ingresó en él. Ese límite superado legitima el razonamiento contrafáctico, y nos da todo el derecho para pensar que no se debió llegar a esa cifra. Murieron por desidia y mala praxis del Gobierno, consecuencia de una ideología que les hizo creer que con las vacunas rusas y chinas estaríamos todos protegidos. Lo que es casi imposible de prever es cómo oirá el ciudadano el silencio de los más de cien mil muertos, pensando, reitero, que podríamos ser uno de ellos. El voto de los muertos también definirá el perfil ético y moral de la sociedad. Por eso, parafraseando a Charles Peguy, esta vez “el voto será moral y por la vida o no será nada”.

¿Quién lo diría? En esta elección votarán más de 105.000 muertos, y será legal.

Luis Alejandro Rizzi

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Indignada

Me pregunto cómo puede ser que mientras existía en el país una cuarentena estricta, el Presidente (e imagino que muchos funcionarios lo siguieron) recibía visitas de todo tipo. Mientras todos estábamos preocupados por nuestros trabajos (menos los empleados públicos, está claro) y los colegios estaban cerrados, ellos seguían como si nada. ¿Florencia Peña no sabe usar Zoom? ¿La amiga del Presidente es esencial? ¿Será que ellos son otra clase social, una de mayores privilegios, una que se vacuna antes que el resto del país, que viaja y no hace cuarentena, que festeja con pogo en pleno distanciamiento social? ¿Dónde quedó la vocación de servicio? Estoy indignada. Necesitamos replantear quiénes nos representan, y que les quede claro, sean del partido que sea, que trabajen para nosotros, para mejorar nuestra calidad de vida y no la propia.

María Luján Setti

DNI 24.977.713

El periodista Jonatan Viale, en su programa de la señal LN+, propone a sus invitados finalizar la entrevista con un breve cuestionario, consistente en elegir entre dos opciones. La señora Victoria Tolosa Paz, ante la opción de Taser sí o Taser no, se negó a responder aduciendo que era imposible la respuesta, ya que el tema debería ser debatido. La ideología progresista que abraza no le permitió dar una respuesta propia, independiente y certera. Se ajustó en forma subliminal a la defensa del delincuente. Una buena alumna de la ministra Sabrina Frederic. El presidente Fernández ha dado sobradas pruebas de su simpatía y apoyo a países progresistas, tales como Cuba, Nicaragua, Venezuela, Irán, Rusia y China. Sería una muestra de coherencia intelectual que adoptara los mismos protocolos que se utilizan en esos países para combatir la delincuencia, los disturbios callejeros y las marchas opositoras.

Le será muy difícil ya que, como comprobamos esta semana, sus palabras no coinciden con sus acciones.

Gabriel C. Varela

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El futuro del país

En las elecciones primarias abiertas, simultáneas y obligatorias del 12 de septiembre y las elecciones legislativas del 14 de noviembre se juega el futuro inmediato de nuestra república. Son muy preocupantes las críticas intercambiadas por los candidatos postulados por la principal alianza opositora y los dirigentes de los distintos partidos y movimientos que la integran. Tan solo un mes y medio antes de las PASO, urge que dichos candidatos dejen a un lado tales entredichos e informen a la ciudadanía cuáles son sus ideas y sus propuestas para sacar al país de la difícil situación de crisis en la que se encuentra con el fin de asegurar la preservación de nuestra república representativa y federal, afianzar la justicia, consolidar la paz interior, promover el bienestar general y asegurar los beneficios de la libertad, tal como se establece en el Preámbulo de nuestra Constitución, a fin de que sus electores puedan decidir por quién votar. Del mismo modo, es indispensable que todos los ciudadanos en condición de hacerlo comprendan la importancia fundamental de las próximas elecciones y asuman su obligación de votar en ambas instancias (cumpliendo con los debidos protocolos establecidos con motivo de la pandemia) para definir el país que queremos, para nosotros y para nuestros descendientes; un país con seguridad jurídica, que promueva la inversión para generar empleo, la educación para capacitar a sus ciudadanos y la igualdad de oportunidades para todos. Asimismo, es necesario que los decepcionados y enojados con la gestión del gobierno anterior que recurrieron al “voto castigo”, posibilitando así el acceso al poder de los actuales gobernantes, reflexionen sobre las consecuencias de su enojo para decidir por quiénes votarán en esta oportunidad para asegurar la alternancia política en el gobierno, imprescindible para asegurar el futuro de nuestra república, de los derechos y obligaciones de sus ciudadanos y la independencia de la Justicia.

Luis O. Ibarra García

DNI 4.280.512

En la Argentina se torna natural lo inaceptable. Enumerar los ejemplos sería largo. Solamente quiero referirme a un hecho puntual: las gigantescas imágenes de Eva Perón en las fachadas sur y norte del Ministerio de Desarrollo Social. Abarcan todo el ancho de sendos lados, cubriendo nueve pisos del edificio. Nadie puede discutir que se trata de un ícono para muchos argentinos, que corresponde a un movimiento político. En los años de aquel régimen, en el nombre de Evita se adoctrinaba a escolares por medio de un libro de lectura, entre otros métodos. Pero en una democracia republicana hay partidos políticos, que alternan sus mandatos en elecciones libres. No es tolerable en plena avenida 9 de Julio, una de las postales de la Argentina, semejante imagen partidaria. Inmediatamente se asocia ese paisaje urbano con los inmensos rostros de Fidel Castro, de Stalin, de Mao, del Che, del líder norcoreano, que lucían en ciertas ciudades, en algunas todavía presentes. Es un espectáculo superado en el mundo. Una visión que insulta al resto de la ciudadanía. La democracia republicana es pluralidad, nadie ni grupo alguno puede arrogarse ser dueño del entorno que todos habitan. La intolerancia del fallecido presidente venezolano Hugo Chávez tuvo eco inmediato en Buenos Aires quitándose la estatua de Cristóbal Colón frente a la Casa Rosada. Una actitud atrevida, irrespetuosa en su visita a un país que no era el propio, pero festejado por su adlátere local. El navegante mencionado no representa una ideología política, sino que es un hito en la historia universal. ¿Corresponde reivindicar tales personajes en el siglo XXI, cuando millones de personas sueñan con cambios efectivos que lleven a la Argentina hacia un progreso verdadero? Considero que siguiendo en esta inercia partidaria no es el camino adecuado.

Walter Junco

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Guías de turismo

Hace unos días volví de pasar unos días en el Parque Nacional Iguazú (Misiones). Por el protocolo Covid ya no está permitido andar solo por el parque, sino que obligatoriamente uno tiene que ser asignado a un guía y seguir el ritmo y recorrido asignado, haciéndolo bastante aburrido. Así como suena, no parece grave, sino solo incómodo, pero al terminar el recorrido los turistas están “obligados” a abonar una tarifa extra en efectivo y sin comprobante de $200 por adulto y de $150 por menor, sumado al costo de la entrada ($500 el adulto). Ya no se puede elegir si uno quiere guía o no, está obligado a pagar y sin comprobante. Suena a un éxito de la asociación o sindicato que los agrupa, pero no tengo dudas de que es un beneficio para ellos y una incomodidad adicional para los turistas.

Gabriel S. Leyba

DNI 23.126.998

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