Las consultas por abuso de alcohol y drogas crecieron 40% el año pasado

“Buen día. ¿Ya se dieron cuenta de que no eran bebedores sociales ”, pregunta una Morticia Addams, copa de vino en mano, en un meme que recorrió las redes por marzo de 2020. Unos meses después, un estudio mostraba que durante el auge del home- office se había triplicado la cantidad de gente que tomaba…

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“Buen día. ¿Ya se dieron cuenta de que no eran bebedores sociales ”, pregunta una Morticia Addams, copa de vino en mano, en un meme que recorrió las redes por marzo de 2020. Unos meses después, un estudio mostraba que durante el auge del home- office se había triplicado la cantidad de gente que tomaba alcohol todos los días. Para muchos, el hábito se convertiría un problema.

En Argentina, las consultas por problemáticas de consumo de alcohol y otras sustancias crecieron un 40% en 2020, según midieron los 508 centros de salud que conforman la red de atención que depende de la Secretaría de Programación para la Prevención de la Drogadicción y Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar).


Durante la cuarentena, se había triplicado la cantidad de gente que tomaba alcohol todos los días. Foto Shutterstock

Ese aumento en los pedidos de ayuda puede explicarse hasta cierto punto por la apertura el año pasado de cien nuevos dispositivos de atención, señala a Clarín la titular de Sedronar, Gabriela Torres, y aclara que la variable tiene que considerarse en relación al contexto: “En el aislamiento, el problema está cuando uno deposita la angustia en el consumo”.

“El consumo de sustancias siempre tiene que ver con las personas y no con la sustancia. Con qué le pasa a alguien: su historia, su cuerpo, su posibilidad de desarrollarse como persona en vínculo con los demás y con el contexto. El consumo tiene relación con lo que uno tapa con esa sustancia, con cuánto más necesito yo de una sustancia para soportar la vida”, sigue.

Evaluar el impacto

Para evaluar cualitativamente el impacto que tuvo la pandemia en los hábitos de consumo, Sedronar desarrolló un estudio junto a siete universidades públicas, que se encargaron de realizar grupos focales en las 24 provincias.

Entre los principales resultados, se detectó que durante las etapas de Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO) y Distanciamiento Social Preventivo y Obligatorio (DISPO) quienes más consumieron fueron aquellos adultos que no tenían trabajo o no cumplían tareas porque no podían hacer home-office.


El consumo interno de vino aumentó un 10% en enero-julio de 2020. Foto: Shutterstock

Además, se registró una baja en el consumo de jóvenes, debido a las restricciones para realizar encuentros presenciales. “Hay una construcción de identidad joven, donde el consumo de alcohol tiene que ver con estar con otros. Por eso, el consumo que más aumentó es el vino y no la cerveza”, detalla Torres.

El consumo de vino en el mercado interno tuvo en 2020 una suba interanual de 6,5%, con 21 litros per cápita, lo más alto en cinco años , según el Instituto Nacional de Vitivinicultura. En comparación, mientras el consumo interno de vino aumentó un 10% en enero-julio de 2020 respecto al mismo periodo de 2019, el consumo de cerveza se retraía . Fue un 15%, considerando los meses de marzo a junio de 2020 respecto al mismo periodo de 2019.

Las distintas etapas del consumo en pandemia

No, “beber alcohol no lo protegerá de la COVID19 y puede ser peligroso”, había salido a advertir la OMS allá por marzo de 2020, ante el aumento de intoxicaciones. En Argentina, la noticia no pasó de la humorada, pero a medida que avanzaban las primeras semanas de cuarentena, las redes sociales se llenaron de fotos de brindis por Zoom y memes que daban cuenta del aumento de consumo.

Según una encuesta online realizada en mayo de 2020 por un grupo de investigadores e investigadoras del CONICET en el Instituto Gino Germani (IIGG), durante la etapa más estricta de cuarentena el 45% de las personas tomó más alcohol que antes del aislamiento. Además, se triplicó la cantidad de personas que tomaban alcohol todos los días.

“Se observó que el consumo de alcohol intradomiciliario subió especialmente entre adultos. Gente que al no ir a trabajar aumentó el consumo en comida al mediodía o para conciliar el sueño. Pero no con un consumo para terminar en una consulta por intoxicación”, aclaró Carlos Damin, jefe de Toxicología del Hospital Fernández y presidente de Fundartox.

A fines de marzo de 2020, la demanda de su servicio había bajado “drásticamente” de un promedio de ocho consultas por día por intoxicación a dos diarias. Una reducción del 75%. Recién se normalizaría hacia septiembre.


En cuanto a los jóvenes, las consultas por intoxicación por alcohol en el Fernández subieron entre febrero y marzo.

Además, contó Damin, cuando se levantaron las restricciones, por septiembre y octubre, hubo un aumento de la demanda en consultorios externos de personas que no podían controlar el consumo de sustancias. Y señaló dos factores: que tenían menos miedo al contagio para concurrir a un centro de salud y que los reencuentros con amigos y familiares precipitaban las consultas.

“Se acercaban tanto porque la familia presionaba para que comenzaran tratamiento, como porque las mismas personas se daban cuenta de que ese consumo que habían sostenido en la cuarentena se había convertido en un problema”, detalló.

En cuanto a los jóvenes de 16 a 18 años, las consultas por intoxicación por alcohol en el Fernández subieron entre febrero y marzo, pero no a los niveles prepandemia. Además, “por la falta de fiestas rave, que ocurre de septiembre a enero, disminuyó claramente la demanda por intoxicación por abuso de sustancias sintéticas , como por ejemplo el éxtasis”, detalló.

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