El dramático relato de un ex Boca que juega en Israel: “Hace tres días que veo pasar misiles cerca de mi casa”

El punto de inflexión fue el martes, cuando las alarmas sonaron en Beer-Sheva, ciudad al sur de Israel, ante el aviso de un inminente misil de Hamas. Fue entonces que Marcelo Meli, quien está viviendo allí tras su incorporación al Hapoel, salió corriendo con su novia hacia el búnker por primera vez ante el posible…

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El punto de inflexión fue el martes, cuando las alarmas sonaron en Beer-Sheva, ciudad al sur de Israel, ante el aviso de un inminente misil de Hamas. Fue entonces que Marcelo Meli, quien está viviendo allí tras su incorporación al Hapoel, salió corriendo con su novia hacia el búnker por primera vez ante el posible estallido. 

La secuencia, que se repitió luego en otras ocasiones, fue un shock para el ex Boca y Racing, entre otros, que se quebró en vivo al relatar en primera persona el conflicto que atraviesa Medio Oriente

“Estamos viviendo una verdadera película de terror”, comienza el volante, entrevistado por el programa Línea de Tres (Radio Punto). “Acá en la casa tenemos un búnker, el martes lo tuvimos que utilizar por primera vez. En la ciudad suena una alarma cuando hay peligro de misiles y tenemos entre 30 y 45 segundos para meternos ahí”, siguió.

En este sentido, reforzó: “Estoy hablando con ustedes y escucho las explosiones de los misiles. Se escuchan lejos, pero se escuchan. Estoy casi sin dormir, solo tres horas”.


Marcelo Meli, en un clásico de verano en 2016. Foto: José Sánchez

Con el fútbol suspendido y un conflicto en escalada, Meli expresó su deseo de volver a la Argentina cuanto antes: “Recién leía en las noticias que otro equipo, el Maccabi Tel Aviv, liberó a sus extranjeros para que puedan ir a sus lugares. (…) Nosotros no nos podemos ir porque ayer cayeron misiles cerca del aeropuerto. Tengo a mis padres muy preocupados”.

Fue cuando habló de su familia que Meli, de 28 años y nacido en Salto (provincia de Buenos Aires), hizo una pausa y no pudo contener la emoción: “Lo que más quiero es volver y abrazar a mis padres, que están muy preocupados; a mi hermano, a mis amigos, volver a abrazar a mi sobrino… Perdón, eh (se emociona). El fútbol pasa a un segundo plano cuando te pasan cosas de este tipo”.

Como se dijo, fue el martes el quiebre, porque hasta entonces el volante se había adaptado rápido al país y fue muy elogioso con el estilo de vida. Además, obtuvo buenos resultados desde lo futbolístico y hasta llegó a clasificar con su equipo a la Europa League. “Sacando estos días, volvería a Israel”, reflexionó. Y dijo que “es un país maravilloso, tranquilo, que tiene lugares hermosos y la gente es muy respetuosa”.

“Hasta hace pocos días había una vida normal, súper tranquila y hace tres días veo pasar misiles cerca de mi casa”, concluyó.

AFG

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