Fiscal denunciado por acoso y abuso: “No es un monstruo sino un exponente de la cultura patriarcal”

A casi dos meses de comenzado el juicio político contra el fiscal Julio César Castro, el jueves se conocerá la sentencia del Tribunal de Enjuiciamiento del Ministerio Público Fiscal. Castro llegó a estar a cargo de la Unidad Fiscal Especializada en Delitos Sexuales. Una ex pareja lo denunció y a fines de 2019 fue condenado…

fiscal-denunciado-por-acoso-y-abuso:-“no-es-un-monstruo-sino-un-exponente-de-la-cultura-patriarcal”

A casi dos meses de comenzado el juicio político contra el fiscal Julio César Castro, el jueves se conocerá la sentencia del Tribunal de Enjuiciamiento del Ministerio Público Fiscal. Castro llegó a estar a cargo de la Unidad Fiscal Especializada en Delitos Sexuales.

Una ex pareja lo denunció y a fines de 2019 fue condenado a seis años y seis meses de prisión por abuso sexual y lesiones en un contexto de violencia de género. A su vez, Castro fue denunciado por acoso sexual y laboral, malos tratos y abuso de poder en su ámbito de trabajo.

“Todas las conductas atribuidas se caracterizan por la cosificación de sus empleados y empleadas y su consecuente despersonalización, accionar que por repetición y características horada de manera muy honda en la personalidad”, sostuvo en la presentación del jury la fiscal Laura Mazzaferri, titular de la Fiscalía Federal Nº1 de Mar del Plata.

Se probó que Castro manipulaba y extorsionaba a sus empleadas con ascensos o pérdidas de sus puestos laborales si no hacían lo que él les pedía. Castro fue suspendido en sus funciones, pero no está preso.

Apoyo a las víctimas

“Una vez más expresamos todo nuestro apoyo y acompañamiento a las víctimas, especialmente a quiénes con sus testimonios y a costa de su integridad emocional y laboral lograron que se avance hasta acá: el Tribunal de Enjuiciamiento del Ministerio Público Fiscal de la Nación tiene en sus manos la posibilidad de sancionar a Castro de acuerdo a la gravedad de su accionar y los perjuicios enormes causados tanto a las víctimas como al funcionamiento del servicio de justicia”, dice un comunicado de la Colectiva de Trabajadoras del MPF, Mujeres Trabajadoras de Comodoro PY, la Colectiva de Trabajadoras del MPD y que lleva cientos de firmas de organizaciones de derechos humanos, justicia, sociales. 

Quien acosa, despersonaliza y cosifica a sus empleados/as no resulta idóneo para ser Fiscal, contradice los objetivos institucionales del MPF y entorpece el trabajo cotidiano de cualquier dependencia judicial”, asegura el escrito.

En diciembre de 2016, mientras el Senado evaluaba el pliego de Castro para ser designado Juez, hubo dos impugnaciones: una por la denuncia de acoso laboral y sexual -que hasta entonces no había avanzado- y otra por una conversación en twitter que el fiscal había mantenido con una adolescente de 15 años: “¡Pero qué linda!”, “Dale, te voy a buscar”. 

La Comisión de Acuerdos finalmente rechazó por unanimidad su pliego por falta de idoneidad. “Si no es idóneo para ser Juez tampoco lo es para seguir siendo Fiscal”, remarca el comunicado de las organizaciones. Y agrega: “Los hechos de acoso sexual y laboral, malos tratos y abuso de poder dentro del MPF son lo suficientemente graves como para decidir su remoción”.

“En 2014 una trabajadora del MPF se animó a denunciar a Castro por acoso laboral y sexual, maltrato y abuso de poder. Recién en marzo del 2017 se dispuso la realización de un sumario disciplinario para dilucidar su responsabilidad. En la medida que avanzaba la investigación, se fue confirmando lo que ya era un secreto a voces: Castro ejercía sistemáticamente abuso laboral o sexual (o ambos en simultáneo) y nadie se había animado a denunciarlo por su lugar jerárquico dentro del MPF y por el poder que efectivamente ejercía sobre la cotidianidad laboral de sus empleados/as: vaciamiento de tareas, traslados injustificados, bajas calificaciones”, recuerda el comunicado.

Entre marzo y abril del 2021, a más de 5 años de la primera denuncia, las víctimas tuvieron que prestar nuevamente testimonio. “El primer paso para hablar de reparación es su remoción. La extensión y hermeticidad del procedimiento impidieron durante años la validación de las víctimas entre sus pares y ante nuevos superiores jerárquicos porque recaía en ellas el mote de ‘conflictivas’. Algunas se vieron forzadas a abandonar el organismo o mudarse de ciudad. Esta sentencia es clave para comenzar a sanar porque el proceso fue muy costoso para las víctimas”, sigue.

En su alegato la defensa de Castro quiso relativizar los hechos invocando la cultura de la violación como algo “no cuestionado en el siglo pasado”. “Pero el acoso y el abuso sexual nunca fueron humoradas. Intentaron ubicar al Fiscal como blanco de ataques infundados y llegaron a decir que ‘se construye un monstruo y es muy difícil defenderse’. Pensamos que Castro no es un monstruo sino un exponente – exacerbado, por cierto- de la cultura patriarcal que mediante todo tipo de violencias buscó reafirmar su masculinidad valiéndose de su poder como magistrado”.

“Nosotras no nos callamos más. Reclamamos habitar un Ministerio Público libre de violencias en consonancia con las demandas y conquistas del movimiento de mujeres y feminista de nuestro país”.

“El 6 de mayo se decidirá si el accionar de Castro queda o no impune. Por la profundidad de lo que está en juego, será un día bisagra para el reconocimiento de los derechos humanos de las mujeres en el ámbito laboral judicial -concluye el comunicado- Ese Tribunal de Enjuiciamiento tiene la opción de actuar con perspectiva de género y contextualizando las asimetrías de poder para aplicar una sanción justa. Confiamos, una vez más, en que estarán a la altura de las circunstancias y los tiempos que corren”.

Mirá también

Mirá también

TEMAS QUE APARECEN EN ESTA NOTA