Cierre de Falabella: entre el impacto comercial y el oportunismo que se genera para ¿empresarios locales?

El cierre de Falabella en Rosario, en el emblemático edificio de Córdoba y Sarmiento, es un baldazo de agua congelada para el movimiento comercial del Centro, que ya viene en knock out desde hace años y aceleró el derrumbe con la pandemia y la eterna cuarentena argentina. Empresarios vinculados a la actividad comercial céntrica de…

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El cierre de Falabella en Rosario, en el emblemático edificio de Córdoba y Sarmiento, es un baldazo de agua congelada para el movimiento comercial del Centro, que ya viene en knock out desde hace años y aceleró el derrumbe con la pandemia y la eterna cuarentena argentina.

Empresarios vinculados a la actividad comercial céntrica de la ciudad, consultados por ON24, coincidieron en que era una noticia esperada, en el marco de la reestructuración del negocio que está llevando adelante la compañía chilena, y que el impacto para la peatonal y el Casco Histórico será fuerte si no se logra ocupar con celeridad el inmueble.


Desde la Federación de Comercio de Rosario, su presidente, Edgardo Moschitta, indicó que la noticia no los tomó por sorpresa, aunque manifestó que es “lamentable” y recordó que semanas atrás, frente a Falabella, también cerró Borsalino Calzados, por lo que, consideró que Sarmiento “pasa de ser una de las calles con mayor movimiento a una de las más desactivadas”.

Moschitta definió a Falabella como el “ancla comercial del Centro”, ya que la gente no sólo va a comprar al lugar, sino que también después realiza otros consumos y le aporta un “importante movimiento” a la zona, por lo que sostuvo que su cierre puede conllevar un efecto cascada sobre otros locales.

Además, el empresario señaló que baja sensible para Rosario se suma al deterioro de otras arterias céntricas, cuyos comercios y propuestas han migrado hacia otros puntos de la ciudad, mientras los planes de revitalización del Casco Histórico que se anunciaron en administraciones pasadas y determinados grupos políticos del Concejo dejan escapar varias oportunidades para apuntalar la zona tanto desde lo urbanístico, como desde lo arquitectónico y la seguridad. “¿Qué hubiera pasado si al proyecto de Lattuca no lo hubieran dormido durante años, por ejemplo?”, preguntó Moschitta.

Por su parte, Nelson Graells, de la Asociación Amigos de Peatonal Córdoba y titular de la cadena Sport 78 -otro de los motores del Centro-, indicó que el local de Falabella en Rosario “era uno de los que mejor les estaba funcionando, por lo que iba a ser de los últimos en cerrar y eso nos daba la esperanza de que el cierre no iba a ser tan rápido”. Sin embargo, desde la Asociación “nos pusimos en contacto con ellos y nos confirmaron que en 60 días cierran, por lo que no tiene marcha atrás”, lamentó.

“Nosotros pedimos que los dueños del edificio, que son rosarinos, tomen alguna resolución lo más rápido posible porque necesitamos que ese lugar se vuelva a completar de alguna manera para que toda la gente que hoy va a Falabella no la pierda el Centro”, afirmó Graells. “Creo que todos, la Municipalidad, la Empresaria y nosotros, vamos a estar atentos a buscarle una solución a este problema, una vez que sepamos cómo quieren seguir los dueños con el edificio, que es tan emblemático para la ciudad”, aseguró.

En ese sentido, recordó que antes de que llegue Falabella, desde la Asociación “había salido la idea de convocar a distintos negocios de la ciudad para completar los metros del edificio con propuestas de Rosario”. Consultado sobre si esta propuesta podría volver a evaluarse en este momento, Graells respondió: “Nosotros queremos ayudar desde donde sea para que el lugar siga abierto, por lo que, si tuviéramos que trabajar en una idea así, estamos dispuestos a hacerlo; dependemos de lo que digan los dueños”.

En una línea similar de pensamiento, Guillermo Raduán, de la inmobiliaria homónima y con amplia experiencia en el Centro rosarino, sostuvo que ahora “hay que tener en cuenta la premura de lo que se haga con el inmueble”, es decir, “si lo ponen a la venta o si existe la posibilidad de que pueda venir alguna otra tienda o incluso que se pueda dividir internamente para que se junten, como hubo en el pasado, un grupo de empresarios o comerciantes para poner allí su propio negocio”.

En sintonía con Moschitta y Graells, Raduán también opinó que el cierre de la firma chilena “afecta fuertemente” al área céntrica porque “todo ese movimiento adicional que genera Falabella es muy importante y se va a resentir. Por eso, depende mucho el oportunismo de lo que se haga”, subrayó.

REDACCIÓN ON24