Edwin Cardona, determinante en Boca: por qué pasó de estar en el banco a ser el primer titular para Russo

Uno de sus goles, a Newells, en la Bombonera; Edwin Cardona se ganó la titularidad en Boca siendo determinante con anotaciones y asistencias Crédito: Mauro Alfieri / POOL ARGRA Hace rato que Boca está inmerso en un mar de dudas futbolísticas, pese a que las estrellas se siguen agregando a su escudo. Dentro de ese…

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Uno de sus goles, a Newells, en la Bombonera; Edwin Cardona se ganó la titularidad en Boca siendo determinante con anotaciones y asistencias Crédito: Mauro Alfieri / POOL ARGRA

Hace rato que Boca está inmerso en un mar de dudas futbolísticas, pese a que las estrellas se siguen agregando a su escudo. Dentro de ese contexto en el que Miguel Ángel Russo está intentando encontrar las teclas justas para poder volver a tener una identidad clara, hay un actor que le da algo de luz con su agradable estilo y, cuando más lo necesitan, se calza el traje de salvador. Ese es Edwin Cardona, el hombre que volvió a Boca por el gusto de Juan Román Riquelme y parece ser el común denominador de la visión del técnico y el Consejo de Fútbol para empezar de cero el armado del equipo y encontrar el camino deseado.

No es bueno que el equipo se (mal) acostumbre a depender de lo que pueda hacer el colombiano, pero hoy por hoy el aporte de su pegada es lo que lo está rescatando de partidos que se le complican más de la cuenta por su mal funcionamiento colectivo. Su rendimiento personal también tiene sus vaivenes durante los encuentros. Aunque no quedan dudas de que es el más determinante de los que salen a jugar.

Porque está siendo influyente con constancia. Su pie derecho está dejando huella. Quizás, como nunca antes. Sin importar que tuvo un primer ciclo de un año y medio (desde mediados de 2017 hasta fines de 2018) y que apenas lleva un semestre de esta etapa. Por estos días, parece más consolidado y requerido.

Jugó de entrada en cuatro de los últimos cinco partidos del equipo y, casualmente (o quizás no), se impuso su titularidad inmediatamente después del derrumbe futbolístico ante Santos (0-3) que decretó la eliminación en las semifinales de la Copa Libertadores. Que el domingo, en Rosario, haya jugado un muy buen encuentro no es una sorpresa. Mucho menos su delicadeza y precisión para ubicar la pelota, con poco recorrido en una especie de córner corto hecho tiro libre, con la altura y en el sector perfecto para que Izquierdoz metiera un frentazo que destrabó y sentenció el duelo ante Newell’s. Está de racha. Y Boca apostará a su influencia para armar el nuevo equipo. Porque Russo hace preguntas, pero todavía no encuentra muchas respuestas.

En el único compromiso que Cardona quedó sentado entre los suplentes de ese quinteto de partidos, fue nada menos que la pésima noche del 0-3 en Brasil. En total desacuerdo, hinchas y debates periodísticos replicaron la pregunta de las horas posteriores a la final perdida ante River en 2018. En la Bombonera y en Madrid ni siquiera formó parte del banco.


Edwin Cardona hizo goles clave y aportó asistencias importantes en los últimos partidos de Boca

¿Por qué no tuvo participación un futbolista que, desde el juego, podía cambiar algo? “La gente habla mucho de que otra vez no entré, pero teníamos un jugador menos y no pensábamos que en dos minutos nos iban a voltear así el resultado. Creo que no era mi momento para entrar, podíamos recibir más goles”, desdramatizó, luego de que Boca le ganara la final a Banfield por la Copa Diego Maradona 2020. Aunque la historia fue muy similar, Cardona no bajó los brazos. Situaciones como ésas parecen desafiarlo.

Boca debía, al menos, empatar con Argentinos para levantarse rápido de semejante caída y llegar a la final de la Copa Diego Maradona. Por el contrario, había arrancado abajo en el marcador. El ‘8’ que juega de 10 empezó a jugar y se aseguró de que el equipo se fuera al entretiempo con la igualdad: pase bombeado a Mauro Zárate, al que lo ayudó a convertir después de más de un año. Ocho días después, en la definición en San Juan ante Banfield, también le sacó el candado a un partido chato de la forma que más le gusta: de izquierda al centro, soltó un misil inatajable al techo del arco. Tanta potencia acumulada derivó en su salida del campo, por una carga muscular. Sin él, a Boca le igualaron sobre el final, pero se sobrepuso en la definición por penales y gritó campeón.

El debut en la Copa de la Liga 2021, ante Gimnasia, fue otro de los compromisos en donde se destacó. Otra vez figura del xeneize, el colombiano lanzó un tiro de esquina perfecto para la palomita exitosa de Izquierdoz, pero el Lobo lo dio vuelta y debió frotar la lámpara para conformarse con un punto: con un suave tiro libre en la medialuna del área infló la red cerca del ángulo, para una mayor tranquilidad.

El mejor socio de Tevez

Otro punto tiene Cardona en su favor. Con Salvio en un muy bajo nivel, un Zárate que todavía busca su lugar, un Villa irregular y Wanchope Ábila lesionado, Russo sabe que el colombiano es el que mejor se entiende como socio de Tevez, que más allá de las dificultades personales que alteraron su rendimiento sigue siendo la bandera de Boca.

Dos goles y tres asistencias en cuatro encuentros en los que Boca salió de trámites complicados y terminó consiguiendo puntos. De hecho, desde que retornó a la institución, son cinco sus tantos y seis las asistencias que contabiliza en el torneo local. A las mencionadas hay que agregarle su doblete a Newell’s (2-0), la tarde en la que los jugadores se acercaron al palco de la Bombonera y le dedicaron -con aplausos y una camiseta- los goles y la victoria a Dalma Maradona, post fallecimiento de Diego. Además, el centro a la cabeza de Soldano y su zapatazo para ganarle a Independiente (2-1), el pase a Ramón “Wanchope” Ábila en uno de sus goles ante Huracán (3-0) y el córner a la cabeza de Lisandro López para vencer a la Newell’s, en Rosario, el campeonato pasado (2-0).


Edwin Cardona y Carlos Tevez, dos jugadores de Boca con feeling dentro del campo de juego Fuente: Archivo – Crédito: AFP PHOTO / ALEJANDRO PAGNI

Con Guillermo Barros Schelotto a cargo del equipo, el otro técnico que lo dirigió en Boca, no tuvo tan buenos números en comparación de los actuales y, por lo tanto, no fue tan constante. De hecho, en un año y medio junto al Mellizo (46 partidos jugados) convirtió 11 goles oficiales, de los cuales tres fueron de penal, y dio apenas cuatro asistencias. En este semestre con Russo ya participó de 13 goles del equipo. Porque a las mencionadas anteriormente hay que sumarle sus asistencias en la Copa Libertadores: en su debut, a Salvio para ganarle a Libertad (2-0) y el córner a la cabeza de Lisandro López ante Caracas (3-0).

En los tiempos de Barros Schelotto, como lo dice su estadística, dependía más de convertir para figurar en la importancia de los resultados. De hecho, su mejor racha con él también fue de cuatro partidos consecutivos, entre el 30 de agosto y el 15 de septiembre de 2018: goles a Libertad, en Paraguay (4-2), Vélez por la Superliga (3-0) y San Martín, de Tucumán, por la Copa Argentina (2-0). Y una asistencia frente a Argentinos para el gol de Izquierdoz (1-0). Edwin hoy tiene la capacidad de mechar tantos y pases-gol. Como se suele decir, un jugador aún más maduro de lo que era.

Boca disfruta de un Cardona intratable, aunque debe buscar complementarlo con un mejor funcionamiento general que potencie el conjunto.

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