El periodista Martín Arévalo rompió en llanto al recordar una anécdota con Diego Maradona

Martín Arévalo, periodista de La Red y TyC Sports, fue una de las personas más cercanas a Diego Maradona en los últimos 20 años, al punto que fue uno de los 30 afectos del Diez a los que la familia les permitió ingresar al cementerio Jardín de Bella Vista para la despedida final. Comenzó su…

El periodista Martín Arévalo rompió en llanto al recordar una anécdota con Diego Maradona

Martín Arévalo, periodista de La Red y TyC Sports, fue una de las personas más cercanas a Diego Maradona en los últimos 20 años, al punto que fue uno de los 30 afectos del Diez a los que la familia les permitió ingresar al cementerio Jardín de Bella Vista para la despedida final. Comenzó su relación con el Diez en el diario Olé, cuando estaba a cargo de la cobertura de Almagro. Este viernes, no pudo contener las lágrimas al recordar una anécdota de Diego.

“Diego tenía algo muy loco, que a veces no podía dormir. Decía ‘duermo en caja fuerte, dos para acá, tres para allá…’ A veces te llamaba a las 2 de la mañana y te preguntaba qué estás haciendo. ‘Estoy durmiendo’, le decía. Nosotros dejábamos el teléfono prendido por si necesitaba algo”, arrancó el periodista.

“Voy a contar algo para que tomen el ejemplo la gente del fútbol. Cuando Argentina va a debutar con Bosnia en el Mundial de Brasil, voy a hacer una nota con Diego en el Sheraton de Río. El estaba haciendo su programa. Llego y le dice a Sergio, un amigo de él, ‘andá a la habitación a buscar a un papel’. Sergio me dice: ‘Martín, vení acompañame’. Es hermoso lo que voy a contar. Cuando subo, Sergio me dice ‘tomá’ y me da un papel. No entendía ese papel. Bosnia se concentraba en ese hotel. Diego había hablado con los jugadores y con el técnico para saber cómo jugaba Bosnia. Me dice: ‘Lleváselo a Sabella para que vea cómo juega Bosnia, que tenemos que ganar’. Ese era Maradona, para los que creen que tira mierda o que no estaba con la Selección. La familia lo sabe. Cada vez que alguien hablaba con Diego yo salto porque tuve un privilegio, tocado por la varita mágica, que fue conocerlo en otra parte, porque en la cancha no necesitaba ningún defensor”, relató.

Y después aportó otra anécdota. “Había otra parte que la gente no conocía. Voy a contar algo de antes del partido con Croacia (Mundial 2018). Diego era muy messista, a él le dolió mucho irse de la Selección, quedó muy dolido. Hay gente que me dio vuelta la cara por Diego, porque es mi amigo. Uno de ellos fue Grondona, se murió enojado conmigo por una nota con Tevez. Desde que Diego se fue de la Selección, hasta los últimos años, yo cada vez que viajaba con Argentina, antes de los partidos, con los utileros, a los que Diego amaba, les mandábamos un audio. ‘Diego quedó un pedacito tuyo’. Se le extrañaba. Ese era el lugar de él. Mucha gente se cree que por ser Maradona no necesitás un llamado. Antes del partido contra Croacia, le digo: ‘Marito (uno de los utileros), va a venir Diego, vamos a llevarle la camiseta de Leo’. Me preparó la camiseta de Messi, sólo los grandes se ocupan de otros. ¿Saben cómo vio ese partido, Diego? Esta foto es muy representativa: Diego está en el palco ante Croacia, él sacó la camiseta de Messi y dice: ‘Este es Messi, es nuestro’. El nunca quería que lo compararan con Messi, que tenía una carrera por delante y él la había hecho”.

“Yo soñaba con jugar a la pelota, no llegué a nada. Y Diego me dio la posibilidad de conocer a Diego. Yo era Martín de Olé, no tenía ni apellido. Después fui Martín Arévalo y me ayudó en toda mi carrera. Me ayudó a conocer a las personas. El defendía a sus compañeros, a su familia, a su gente. Anoche me vine con su hermana del entierro. Los papás cuando se vinieron de Corrientes… El papá trabajaba en una molienda, la hermana, me decía Diego, les compró un departamento a cada hermano, y que les ponía en una cuenta cien dólares a cada una para que no pasaran hambre. Son algunas de las cosas que gracias a Dios pude vivir. Muchas veces uno se calla porque no quiere ocupar un rol que no corresponde. A mí no me lo tiene que contar nadie”, siguió Arévalo.

“Diego era tan groso, llevaba el fútbol tan adentro, que le tiraban una pelota embarrada en un casamiento y jugaba al fútbol”, agregó Martín.

“Diego fue el más grande, y por ser el más grande se quedó sin jugar al fútbol. Ya no podía por edad, No tenía fortaleza para ser Diego. No podía jugar al paddle, no podía jugar al tenis. Le vi la cara, lo único que sé es que está en paz. Se llora como amigo, pero la familia está peor, a la familia hay que hacerle un monumento. Todos saben que él está en paz, y es lo único que importa”, aseguró.

Y cerró: “Cada vez que suene el himno en un partido de la Selección, ¿de quién te vas a acordar?, de Diego”.

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