Denunciaron que nadie les informó el fallecimiento de su abuelo

Los nietos de “Roge” Vallone realizó una denuncia pública este domingo a través de las redes sociales. Según explican en la carta, el hombre de 81 años infectado con Covid-19 estaba internado en Rafaela y falleció en la mañana del viernes 23. Sin embargo, la información llegó recién el sábado al mediodía. Además, los familiares…

Denunciaron que nadie les informó el fallecimiento de su abuelo

Los nietos de “Roge” Vallone realizó una denuncia pública este domingo a través de las redes sociales. Según explican en la carta, el hombre de 81 años infectado con Covid-19 estaba internado en Rafaela y falleció en la mañana del viernes 23.

Sin embargo, la información llegó recién el sábado al mediodía. Además, los familiares del difunto aprovecharon el texto para manifestar las dificultades que tuvieron para conseguir internarlo.

“Nuestro abuelo falleció el viernes 23 de octubre a las 6.30 de la mañana, nos enteramos el sábado 24 de octubre al mediodía después de llamar insistentemente al 107,147 y al HOSPITAL JAIME FERRÉ, para conocer el parte médico.

¡Nos dijeron en dos ocasiones que el médico estaba ocupado!

30 HORAS DESPUÉS del fallecimiento se comunicó la Dra GUERRERO jefa de internación. La respuesta fue que “SE OLVIDARON” de avisarnos que murió.

Este es solo el triste final de la historia…

Nuestra tragedia comenzó el día jueves 8 de octubre, cuando nuestros abuelos, (abuelo Roge de 81 años, quien sufría Parkinson rígido, una enfermedad difícil y dura de sobrellevar y abuela Betty de 78 años, con algunas cuestiones de salud también complicadas), les avisaron a sus hijas que estaban con tos y ellas, automáticamente, comenzaron a hacerles un seguimiento diario, por miedo a que tengan Covid. Nuestro abuelo solo tenía tos y era nuestra abuela la que manifestaba algunos síntomas más. Como ellos recibían médicos, kinesiologos y enfermeros (quienes se encargaban de hacerle un seguimiento a nuestro abuelo), y como son dos pacientes de riesgo, decidimos que llamen y den aviso al 107.

Como era de esperarse, los aislaron. Les dijeron que no los iban a hisopar, que contaban como positivos y que durante 14 días debían quedarse SOLOS, ya que si alguien entraba a la casa, TENIA QUE QUEDARSE EN AISLAMIENTO CON ELLOS. DESDE ESTE MOMENTO, COMENZÓ NUESTRA ODISEA POR CONSEGUIR AYUDA, ASISTENCIA MÉDICA Y ACOMPAÑAMIENTO.

Como dijimos antes, nuestro abuelo tenia Parkinson rígido (enfermedad que afectó su movilidad, sobre todo sus piernas). Entre martes y miércoles, nuestro abuelo Roge se cayó 4 VECES. Con cada caída, ESTUVO TIRADO EN EL PISO, A LA ESPERA DE AYUDA, DURANTE UNA HORA.

Con su patología, moverlo no era fácil y la ayuda que necesitábamos era AYUDA MÉDICA (que claramente no recibimos).

La historia no termina acá. En la desesperación por ayudarlos, sus hijas ingresaron (con las precauciones posibles) a asistirlos. Nuestro abuelo estuvo desde el miércoles y hasta el sábado, acostado, sin ni siquiera querer comer. Sus hijas les hicieron compañía, los asistieron, los acompañaron pero ellos, necesitaban QUE LOS VEA UN MÉDICO.

Sus nietos intentamos comunicarnos con médicos y enfermeros pero las respuestas eran siempre las mismas: “llamá al 107”; “no se los va a hisopar”; “estamos desbordados”. Y obvio, en ningún momento contaron con el famoso seguimiento del 107.

Luego de buscar durante un día y medio (del viernes al sábado) y hablar con unos 40 enfermeros que contactamos para que los controlen y asistan, conseguimos un enfermero con VOCACIÓN, que nos ayudó e hizo todo lo que estuvo a su alcance por nuestros abuelos. Los fue a ver por primera vez el sábado a la tarde y apenas salió nos dijo: “NECESITAN ASISTENCIA MÉDICA. EL ABUELO TIENE MUY MAL SUS SIGNOS VITALES”.

Así fue como se llevaron a nuestro abuelo al hospital y nunca más regresó.

Desde las primeras horas internado el parte médico fue siempre el mismo: NO HABÍA NADA QUE HACER POR ÉL.

Al 4º día de estar internado, día jueves, nos llamaron para decirnos que le quedaban horas de vida y que tengamos PACIENCIA que ellos nos iban a llamar ante cualquier cosa.

Nuestra abuela, a quien nosotros medicamos, con la información que tenemos, la ayuda incondicional de una médica pediatra (amiga de la familia) y la ayuda de su médico de cabecera, ya tiene el alta y está viva gracias a NOSOTROS.

El día de su fallecimiento, el viernes, publicaron en las noticias la muerte de un adulto mayor, sin nombre, de 81 años. Es decir que avisaron a las noticias ¡Pero no a su familia!

Nosotros leímos la nota, tanto el viernes como el sábado… ¿Cómo podríamos imaginar que era nuestro abuelo que nos esperaba hacía un día y medio muerto?

¡Nos queda mucha bronca e impotencia!

¿Por qué nuestro abuelo no recibió plasma? ¿Por qué no recibió ibuprofeno inhalado?

¿Por qué se olvidaron de su muerte durante un día y medio?

¿Quién fue el responsable de este gravísimo error que no nos permitió despedirlo cómo él merecía?

¡Queremos respuestas!

Nada nos va a devolver a nuestro querido abuelo, a lo mejor era su momento… PERO NO ASÍ.

NUESTRO ABUELO MERECÍA RESPETO COMO SER HUMANO Y LO HACEMOS PÚBLICO PARA QUE NO VUELVA A PASAR, NO SE LO DESEAMOS A NADIE”.

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