Antisemitismo: el contenido de odio se mantiene, pero en 2019 se redujo su visibilidad en Facebook y YouTube, según el Congreso Judío Latinoamericano

Crédito: Shutterstock A pesar de los esfuerzos de las principales redes sociales para mitigar los mensajes de discriminación y odio en sus plataformas mediante algoritmos de inteligencia artificial así como la existencia de funciones para que un usuario denuncie a otro, las publicaciones con contenido discriminatorio persisten a través del paso de los años, aunque…

Antisemitismo: el contenido de odio se mantiene, pero en 2019 se redujo su visibilidad en Facebook y YouTube, según el Congreso Judío Latinoamericano

Crédito: Shutterstock

A pesar de los esfuerzos de las principales redes sociales para mitigar los mensajes de discriminación y odio en sus plataformas mediante algoritmos de inteligencia artificial así como la existencia de funciones para que un usuario denuncie a otro, las publicaciones con contenido discriminatorio persisten a través del paso de los años, aunque la aplicación de moderación (humana y vía algoritmos) parece estar teniendo un efecto positivo.

Así concluye el quinto informe anual sobre antisemitismo online en América latina en 2019, elaborado por el Observatorio Web que pertenece al Congreso Judío Latinoamericano y al World Jewish Congress. Tras basarse en los contenidos en español publicados el año pasado en Google, YouTube, Facebook y Twitter, se elaboró este documento al que accedió LA NACION en exclusiva, y cuyo foco está en analizar los contenidos con mayor repercusión y posicionamiento en torno a la comunidad judía y a Israel en diversas plataformas en línea.

Google y YouTube

Al buscar sobre diversas temáticas judías en Google, de 2015 a 2019 se redujo en 50% la cantidad de material con contenido antisemita entre los primeros 10 resultados, pasando del 6,33% al 2,78% sobre el total. De esta manera, las búsquedas vinculadas a “sionismo” concentran casi la totalidad de los resultados considerados antisemitas. Durante 2019, dicho contenido se encuentra principalmente en videos de YouTube y sitios web.

“Esta situación se debe a que el contenido de la primera página de Google está mucho más curado y ordenado comparado con lo que sucedía hace algunos años. En simultáneo, hay contenido que con el tiempo va perdiendo relevancia, y quizás los antisemitas están prefiriendo hacer foco en otras plataformas, como las redes sociales”, explica Ariel Seidler, director del Observatorio Web.

El Observatorio Web analiza la evolución de las visualizaciones y valoraciones de videos antisemitas de YouTube desde 2016. Hasta mayo de 2019 se registró un aumento en el número de las visualizaciones, el cual alcanzó el 1% mensual. En junio de ese año la compañía realizó un cambio de política con relación a qué considera discursos de odio y una gran cantidad de videos vinculados con la negación del Holocausto, entre otros, fueron dados de baja, lo cual se refleja en la caída de visualizaciones. Los únicos videos que no presentan cambios y permanecen online son los relacionados a la teoría conspirativa antisemita conocida como “Plan Andinia” (https://www.lanacion.com.ar/sociedad/el-plan-andinia-una-teoria-descabellada-nid1762051/ ) según la cual existen presuntas intenciones de desmantelar la Patagonia argentina y chilena para poder crear el Estado judío.

En cuanto a la calificación de los videos antisemitas que hacen los usuarios, existe un aumento en el porcentaje de valoraciones positivas de los mismos, que pasó de un 82% del total de opiniones en 2016 a un 87% en el año 2019. “Esto muestra que una parte importante de quienes tienen prejuicios antisemitas mantienen una participación activa en esta plataforma”, señala el estudio.

Twitter y Facebook

El informe distingue entre afirmaciones positivas, negativas y antisemitas. Y destaca que en el año 2019 se percibe un cambio de tendencia respecto al porcentaje de tuits con contenido antisemita, que pasó de 3% (2015) a 6,33% (2019), siendo su pico 10,17% (2018). “Esto está motivado, entre otras cosas, por un aumento considerable de tuits positivos, que registraban un poco más de 12% los últimos dos años y un 32,67% en 2019. En lo que concierne a los negativos, estos oscilan en el rango 29%-37%. Los tuits con contenido antisemita se encuentran vinculados principalmente a las palabras sionismo y judío, mientras que los negativos, a sionismo y DAIA, señala el documento.

Desde hace varios años Facebook es la red social con mayor cantidad de usuarios en el mundo. Para analizar el contenido, el informe tuvo en cuenta dos variables: relevancia del usuario que publica, y cuentas que publican frecuentemente sobre las temáticas. Respecto al contenido analizado durante el periodo en cuestión, más de la mitad de este resultó positivo, mientras que el 29,29% posee contenido antisemita.

En esta plataforma, 3 de cada 10 posteos analizados de usuarios relevantes que postean en temas relacionados a judíos o el Estado de Israel poseen contenido de odio. “Un promedio cimentado, especialmente, por los resultados obtenidos a partir de los posteos vinculados a Israel y el sionismo. En estos casos, el número se incrementa hasta 4 de cada 10, y 6 cada 10 respectivamente”, indica Seidler.

La Argentina y el efecto de la pandemia

Si bien el Observatorio analiza en antisemitismo en la web a nivel latinoamericano, el entrevistado vislumbra dos fenómenos que se dan en nuestro país: “Por un lado, la mayoría del contenido antisemita está relacionado al sionismo. Por el otro, el volumen de contenido en relación a temas judaicos es mucho más grande en la Argentina que en otros países de la región, y esto puede estar vinculado con la fuerte presencia de la colectividad judía en la cultura, la política y la prensa nacional, así como con el tamaño de la comunidad en la Argentina, comparado con la de otros países. Esto hace que acá se publique mucho más sobre la comunidad en general y detrás de cada publicación aparecen espacios para que se coloquen comentarios de todo tipo por parte de los cibernautas”, comenta Seidler.

Otro hallazgo es, según el entrevistado, que los comentarios antisemitas tienen una incidencia similar cuando se los compara con contenidos contra otras minorías: “Cuando se dieron a conocer las declaraciones de Thelma Fardin contra Juan Darthés casi 8 de cada 10 comentarios de los usuarios tenían alguna cuestión machista”, detalla el entrevistado y reflexiona: “Esto pone de manifiesto que la discriminación subyace en los argentinos, por lo que no es algo a lo que están expuestos únicamente los judíos. Esto puede deberse a que en nuestra sociedad todavía persisten muchos prejuicios hacia distintos grupos“.

Respecto a los comentarios que circulan actualmente en las redes sociales acerca de que los judíos crearon el covid-19 para lucrar luego con su vacuna, Seidler observa: “A través del tiempo, no importa lo que pase, siempre surge alguna teoría conspirativa que busca explicar que los judíos quieren dominar al mundo, y acá estamos ante un caso más entre tantos”.

De todos modos, desde el Observatorio indican que, si bien en Internet están circulando contenidos antisemitas vinculados con el coronavirus, no se evidencia un mayor volumen de comentarios comparados con otras situaciones coyunturales. “La teoría conspirativa surge rápido ante cualquier hecho; como ejemplo, podemos mencionar que esto sucedió cuando River y Boca jugaron la final de la Copa Libertadores de 2018 en Madrid. A raíz de la propuesta de que el partido no se juegue un sábado porque es Shabat y ese día los judíos no pueden ir a la cancha, se generaron picos de antisemitismo en la web”, ilustra el entrevistado.

Concentración en la idea del sionismo

“A diferencia de los resultados obtenidos años anteriores, durante 2019 predomina un concepto que concentra la mayor parte de contenido antisemita: sionismo. Esta palabra es utilizada frecuentemente como sinónimo de Israel y judíos, refiriéndose de forma virulenta al conflicto en Medio Oriente y esbozando, en menor medida, algunas ideas conspirativas relacionadas a viejos libelos, en los que se mencionan supuestas intenciones de dominación y manejo judío del poder económico”, sostiene el entrevistado.

En cuanto a lo que fue sucediendo durante 2019, se observa que la cantidad de contenido discriminatorio fue disminuyendo en Facebook y YouTube con el correr de los meses. Para el Observatorio esto puede deberse al cambio de política de las compañías respecto al contenido permitido en la plataforma y a la remoción de contenido, particularmente sobre discursos de odio, que muestran un aumento trimestre tras trimestre. “Esta es una prueba clara de que las empresas tienen un rol clave en la difusión de discursos de odio. Políticas más firmes de las empresas, acompañadas por normativas adecuadas por parte de los Estados, ayudan a eliminar el discurso de odio”, explica Seidler, y agrega que, “si bien el antisemitismo existe en las redes sociales, en América Latina es más leve que en lo que sucede en Estados Unidos y Europa”.

Dado que los contenidos que incitan al odio y a la discriminación todavía persisten, está claro que las redes sociales deben mejorar los mecanismos para la detección temprana de estas publicaciones para proceder a su pronta remoción, aunque el entrevistado dice que en este aspecto se ha mejorado bastante en los últimos años. En tal sentido, el uso de inteligencia artificial es un aliado fundamental, pero no es suficiente. Como idea, Seidler propone que estas plataformas deberían prestarle más atención a las cuestiones locales ya que los contenidos vinculados al Plan Andinia pasan los filtros ya que los moderadores, ubicados en otras latitudes, no conocen sobre esta teoría conspirativa.

Más allá de los esfuerzos que se realicen, todo parece indicar que es una utopía pretender que desaparezca el antisemitismo en Internet, porque este tipo de comentarios existirá en tanto exista la discriminación en el mundo. “De todos modos tenemos que seguir trabajando para que haya sociedades más igualitarias y que circule la menor cantidad posible de contenidos antisemitas”, concluye Seidler.

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