Fue el hombre más obeso del mundo y venció al coronavirus

Fue el hombre más obeso del mundo y, tras luchar contra esa enfermedad, el mexicano debió superar ahora el coronavirus Fuente: Archivo – Crédito: AFP 24 de septiembre de 2020  • 13:19 No hace mucho tiempo, en 2017, Juan Pedro Franco ingresó al libro Guiness por contar con un preocupante récord: era el hombre más…

Fue el hombre más obeso del mundo y venció al coronavirus

Fue el hombre más obeso del mundo y, tras luchar contra esa enfermedad, el mexicano debió superar ahora el coronavirus Fuente: Archivo – Crédito: AFP
24 de septiembre de 2020  • 13:19

No hace mucho tiempo, en 2017, Juan Pedro Franco ingresó al libro Guiness por contar con un preocupante récord: era el hombre más obeso del mundo. Apenas podía moverse. El joven mexicano no se quedó con ese dato y emprendió una batalla contra la enfermedad. Logró bajar y pasó de pesar 595 kilos a poco más de 200. Hace un mes debió enfrentarse a un nuevo problema: el coronavirus.

Y, otra vez, la fuerza de Franco le permitió superar esta enfermedad. Con la diabetes y la hipertensión bajo control, tras someterse a tres cirugías que le permitieron bajar de peso, el joven de 36 años venció al Covid-19. Lamentablemente, su madre María de Jesús Salas, de 66 años, resultó ser una víctima fatal más de la pandemia.

“Es complicado porque es una enfermedad muy agresiva. Tuve dolor de cabeza, de cuerpo, se me iba el aire, fiebre. Era una persona con mucho riesgo”, cuenta Franco a la agencia AFP desde su hogar en el estado de Aguascalientes. “Pacientes que son diabéticos, hipertensos, que tienen enfermedades cardíacas, son más susceptibles de sufrir complicaciones graves” por el virus, agrega el doctor José Antonio Castañeda, al frente del equipo que trató la obesidad de Franco.

La obesidad, un riesgo grave en medio de la pandemia

Las cifras en México son claras: uno de cada cuatro fallecidos en ese país por coronavirus (más de 74 mil) padecía sobrepeso, al igual que la quinta parte de los más de 700.000 contagiados. Además, muchas de las personas infectadas padecían al menos una comorbilidad como hipertensión, diabetes y obesidad, a menudo asociadas a la mala alimentación y la falta de ejercicio.

“Lamentablemente, mi mamá ya no está y ahora nos tenemos que acostumbrar”, dice Franco, entristecido. Ahora, sin su madre, deberá tomar el control de su propia dieta para seguir mejorando su calidad de vida.

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