Coronavirus y grieta de testeos: Nación quiere hisopar menos, pero cuatro provincias se oponen

En el breve pero denso relato del coronavirus en Argentina muchos vinieron cuestionando la estrategia sanitaria oficial: más allá de la cuarentena adelantada, señalan el bajo número de hisopados, en relación a otros países y a los consejos de la OMS. Como el Gobierno no niega el asunto, nos acomodamos a que “se hace lo…

Coronavirus y grieta de testeos: Nación quiere hisopar menos, pero cuatro provincias se oponen

En el breve pero denso relato del coronavirus en Argentina muchos vinieron cuestionando la estrategia sanitaria oficial: más allá de la cuarentena adelantada, señalan el bajo número de hisopados, en relación a otros países y a los consejos de la OMS. Como el Gobierno no niega el asunto, nos acomodamos a que “se hace lo que se puede” con los recursos disponibles. Pero, ¿por qué desde ahora se harán menos hisopados todavía, es decir, por qué se habilitó dar por infectados a pacientes sin PCR hecha?

¿Se puede leer cierta resignación frente a una bola de nieve que ya es inabordable? Y, además, ¿cómo se calculará en adelante la tasa de positividad, en especial tomando en cuenta que varias jurisdicciones (la ciudad de Buenos Aires, Mendoza, Córdoba y Chaco) le bajaron el pulgar a la “facilidad” de obviar los hisopados en esos casos?

“Facilidad”, porque para el sistema de Salud es obviamente más simple, económico y expeditivo decir “usted tiene coronavirus” a quien “cuadra” con la nueva y más amplia definición (tener síntomas y ser conviviente familiar de un caso ya confirmado de Covid), que recibir al paciente en una guardia, hisoparlo, mandar a analizar la muestra, que un laboratorista la procese y certifique… En palabras de Eduardo López, infectólogo del Hospital Gutiérrez y uno de los asesores del Gobierno en la pandemia, “la nueva medida apunta a considerar como positivos a los que obviamente lo son, sin desperdiciar recursos”.

Pero varias jurisdicciones le están bajando el pulgar a la recomendación de Nación. Y otras tantas se sumarán a la propuesta. En algunos lugares temen “tener demasiados casos”, tomando las palabras de autoridades de Salud chaqueñas. En esa provincia, al igual que en la ciudad de Buenos Aires, Córdoba y Mendoza, aseguran que tienen “capacidad de testeo suficiente”. En Río Negro y Neuquén están “viendo el tema” y podrían continuar con las PCR en algunas ciudades, pero las suspenderán en Bariloche y General Roca. La provincia de Buenos Aires, por su lado, suspenderá los hisopados en los casos definidos por el nuevo protocolo.

Carla Vizzotti, secretaria de Acceso a la Salud, informó el jueves el nuevo criterio.

Ese miedo a “tener muchos casos” confunde. Tal vez deba ser leído en línea con cierto temor de las autoridades a una “disparada de positivos. Porque, así como testear más personas permite visibilizar más casos de Covid-19, el mismo efecto produce ampliar el criterio de confirmación, en este caso, por criterio clínico y nexo epidemiológico.

Esas jurisdicciones, en apariencia “rebeldes” ante la bajada de línea nacional, en realidad harán uso de una potestad que les habilitó el propio Ministerio de Salud. Cada jurisdicción es libre de elegir, en función de su situación epidemiológica, si sigue testeando a todo el mundo o no. La recomendación apunta a bajar los testeos donde haya transmisión comunitaria, “igual que hicieron otros países en el momento de franco crecimiento de la curva, como Italia y España. Y también la Argentina, en la epidemia de gripe A de 2009”, explicó López.

De “aprovechar los recursos” también habló Guillermo Durán, investigador Principal del Conicet, director del Instituto de Cálculo de la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales de la UBA y una de las cabezas “no médicas” que viene abocándose al análisis de la pandemia.Durán reiteró algo que ya le había dicho a Clarín: la urgencia de testear, pero “no necesariamente más sino más inteligentemente”.

Trabajadores de la salud del plan DetecAr, en Palermo. Foto: Guillermo Rodríguez Adami

“Primero tuvimos una tasa de positividad de entre el 10% y el 20%. Ahora está muy alta, lo que significa que no se testea de manera inteligente. Hay que buscar asintomáticos y Argentina no lo hace porque usa sus tests en donde está todo estallado”, aclaró, y agregó: “La determinación que se tomó la veníamos señalando… nos parece buena, pero debería ser más amplia todavía”. Esto significa, “no sólo dejar de hacer PCR a los convivientes de casos positivos: que todo aquel que sea positivo para un médico, sea positivo y punto”. Y, claro, quede aislado.

Argentina ya hizo más de 812.000 tests. Sólo el jueves se hicieron 18.000 hisopados, pero es poco para lo que recomienda la OMS, ya que la tasa de positividad local supera el 40%. Sin embargo, Durán cree que la cuestión no está en hacer testeos masivos sino en hacerlos estratégicamente. En otras palabras, no importa tanto “cuántos” como “dónde”.

“Me sorprende que haya distritos que no acepten la opción que se dio ahora, por ejemplo la Ciudad, que además está testeando poco. Si testeás poco y te dan la posibilidad de liberar tests a pacientes que ya sabés que son Covid, lo lógico es que los uses donde puedan ser mejor usados”, opinó.

Gráficamente, sería así: “Hay lugares donde la positividad llega al 80%. Si hacés tests ahí, los estás tirando a la basura. Usalos en lugares donde podrías detectar asintomáticos, en los eslabones más bajos de la cadena de contagio, y no donde la proliferación es explosiva. Por eso la positividad es tan alta”.

Cómo se calculará, con estos cambios, la tasa de positividad de Argentina, es algo que Clarín todavía no pudo clarificar. Esa variable contempla la porción de “positivos” sobre el total de testeos realizados. Pero si empieza a haber nuevos positivos sin PCR, ¿deberían contarse en el cálculo o no?

A la espera de la aclaración del Ministerio de Salud sobre este punto, López y Durán coincidieron en su visión: los “nuevos positivos” (sin PCR) deben sumarse al total de confirmados, desde ya, pero no deberían meterse “en la misma bolsa” a la hora de calcular la tasa de positividad, una variable que para los “no especializados” empieza a volverse bastante confusa.

Según López, “lo lógico sería dejar esos casos en una columna separada”. Y Durán concluyó: “Hay que consultarle a Nación. Mi recomendación es considerar esos casos aparte. Así como se contabilizan ‘descartados por PCR’ y ‘descartados por análisis clínico’ como cosas separadas, en este caso serían distintos tipos de ‘confirmados’. Con y sin PCR”.

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