“Tenemos la firme voluntad de mantener la calidad y no disminuir nuestros servicios; queremos aguantar”

En el marco de la pandemia por coronavirus, ON24 dialogó con el presidente de Grupo Gamma, Mario Tourn, quien afirmó que tanto el sector público como el privado “se han preparado muy bien” para enfrentar esta crisis sanitaria, pero advirtió por los efectos económicos de la misma, generados fundamentalmente por la reducción en el número…

“Tenemos la firme voluntad de mantener la calidad y no disminuir nuestros servicios; queremos aguantar”

En el marco de la pandemia por coronavirus, ON24 dialogó con el presidente de Grupo Gamma, Mario Tourn, quien afirmó que tanto el sector público como el privado “se han preparado muy bien” para enfrentar esta crisis sanitaria, pero advirtió por los efectos económicos de la misma, generados fundamentalmente por la reducción en el número de pacientes atendidos, sumado a la no actualización de los aranceles y la falta de reconocimiento de varias prestaciones por parte de los financiadores.

¿Cómo ha impactado en Grupo Gamma la pandemia y el aislamiento dispuesto por el Gobierno?

Nunca imaginamos tener una pandemia de esta magnitud; en Grupo Gamma, tenemos una inesperada falta de pacientes. Con las restricciones a las salidas y el aislamiento, cayó al máximo nuestro trabajo. En abril, el Instituto Gamma trabajó al 15% de su capacidad y el Hospital Privado de Rosario, al 25%, y hoy está en el 45%, mientras que en el Instituto se acerca al 40%. Después, empezó a crecer como una idea en la sociedad de que ir a la consulta médica era básicamente exponerse a la enfermedad del Covid y esto no es así. Entonces, pierden importancia otras enfermedades y pacientes con antecedentes cerebrovasculares o cardiovasculares que no se atienden, por ejemplo, o las endoscopias de control, que tampoco se hacen, y de prolongarse serán inevitables los diagnósticos tardíos y peores pronósticos. Esto es un grave error, nuestras instituciones están preparadas para evitar contagios y proteger a nuestros pacientes, garantizando mucha seguridad en este aspecto.

¿Se ha podido revertir esa idea?

Sí, hemos trabajado mucho con los medios y las Cámaras de Prestadores y ahora la Superintendencia de Salud sacó una resolución en la que pone de manifiesto que no están prohibidas las prácticas, controles y procedimientos por fuera del Covid. También se trabajó mucho desde las Cámaras, que documentaron y mostraron la cantidad de procedimientos que no se hacen y la implicancia en las enfermedades que esto tiene. Estamos un poco mejor que en abril y muy preparados para lo que viene.

¿Económicamente cómo los encuentra y cómo los deja esta situación?

Nos deja muy mal, porque hemos gastado mucho dinero en prepararnos para el Covid. En Rosario y Santa Fe se hizo una política muy buena de aislamiento, que nos permite tener un bajo número de contagios y muertes. Tanto el sector público como el privado nos hemos preparado muy bien, pero esto significa un gran aumento de nuestros costos que realmente no se ve retribuido, porque tenemos bajo número de pacientes, y por lo tanto baja facturación, y además, no sabemos cuándo vendrá el pico final, por lo que tenemos que mantener este costo. La consulta por telemedicina, por ejemplo, nosotros la hemos implementado y hay algunos financiadores que se niegan a pagarla, los mismos que no reconocen este claro aumento de nuestros costos. Entonces, nos están creando limitaciones. Nosotros, antes y durante la pandemia, seguimos con la misma política de tratar de brindar seguridad y calidad asistencial y eso en épocas de pandemia sale carísimo.

¿Este escenario los obliga a recortar estructuras?

Hasta ahora, tomamos la resolución de mantener nuestros servicios. Estuvieron suspendidos un par de semanas los consultorios de Los Arroyos y Las Vertientes. Por supuesto que para una actividad del 40% tenemos personal en exceso, pero no tenemos intención de despedir, porque a nosotros nos cuesta mucho la selección y tenemos excelentes recursos humanos, que se están comportando muy bien en esta crisis. Pensamos seguir para ver cómo podemos hacer para recuperar nuestra actividad. Éste es nuestro objetivo.

¿Y con respecto a los aranceles?

Nosotros tenemos los costos de nuestros recursos humanos, que es un segmento muy importante en los costos globales del Grupo y este mes estamos dando el último 3% de aumento antes del cierre de paritarias, el 30 de junio. Con esto, hemos llegado al 54% de aumento salarial anual sin contar las sumas fijas otorgadas, contra un 42%, que percibimos, en promedio, de incrementos de aranceles, con una inflación que supera el 55% interanual. Ésta es una diferencia marcada, pero nuestra firme voluntad está puesta en aumentar el trabajo; ésa es la salida, no cerrar ni eliminar servicios. Tenemos que ver por qué las obras sociales y prepagas no autorizan una consulta, estudio complementario o cirugía. Esto es inaceptable para nosotros.

¿Qué opina de las medidas que ha tomado el Gobierno?

A mí me parece que han tomado buenas medidas. El resultado que hemos tenido en el país, comparado con naciones de similares poblaciones, es bueno. Por supuesto que me pongo en la difícil situación del gran volumen de la población que se encuentra con su trabajo suspendido, pero yo creo que no vamos a volver a una situación ideal, al menos en el corto plazo. Vamos a tener que mantener el aislamiento más estricto si recrudece la pandemia o menos estricto si bajan los casos. Ahí es muy importante el tema del testeo. Hay que tener una realidad de los casos y por tanto, hay que testear a la población. Esto está faltando para enfrentar esta crisis. Recién cuando tengamos una vacuna o un medicamento específico, vamos a poder dominar a la pandemia.

¿Pudieron acceder a los subsidios nacionales?

Estamos anotados en todos los programas. El ATP (Asistencia de Emergencia para el Trabajo y la Producción) solo lo hemos recibido para el HPR y Terapia Radiante Cumbres. Implica un aporte del Estado al pago de salarios, que oscila entre el 30% y el 50%. Después, el sobresueldo que da el Estado a los empleados solo lo han confirmado para el HPR, pero todavía no se ha hecho efectivo. Sí recibimos la exención del 95% del SIPA. Esto no alteró nuestro compromiso de pago de los salarios en tiempo y forma.

Justamente, la diputada de Unidad Ciudadana Fernanda Vallejos propuso que el Gobierno Nacional adquiera acciones de aquellas empresas a las que está subsidiando. ¿Qué opina?

Yo creo que es inaceptable que haya una propuesta de esa naturaleza. Que hayamos recibido subsidios para cumplir con la función que tenemos con la sociedad, me parece bien, pero es un subsidio que nunca lo condicionaron a tener parte de la propiedad de la empresa ni indicaron que había que devolverlo. Además, es tal el volumen de inversión que tienen nuestras instituciones en infraestructura, tecnología y equipamiento, que no tiene relación alguna con estos aportes, por lo que no creo que prospere esta idea.

Antes, hacía mención a la telemedicina… ¿Qué desafíos les genera a los prestadores de salud esta pandemia?

La salud, como muchas áreas de trabajo, no va a ser igual después de la pandemia. Nos vamos a quedar con el esfuerzo que hicimos pero también con nuevas técnicas y formas de tratamiento. En esta pandemia teníamos una expectativa muy grande en la telemedicina, pensamos que iba a tener un desarrollo y aceptación enorme, pero no fue así. La tecnología médica va a evolucionar, vamos a tener un cambio importante y por supuesto que espero seguir brindándole a la población la mejor tecnología y cuidados con la habitual calidad y seguridad de atención del Grupo Gamma.

REDACCIÓN ON24

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *