Video: Por qué Alberto Fernández echó a Vanoli de ANSES

Los constantes traspiés durante la cuarentena alejaron a otro funcionario del Gobierno. Es que Alberto Fernández, a través de su jefe de Gabinete Santiago Cafiero, le pidió la renuncia a quien era titular de la Anses. En la tarde de este miércoles se reunieron en Casa Rosada y allí le avisaron del pedido. Buscan, según…

Video: Por qué Alberto Fernández echó a Vanoli de ANSES

Los constantes traspiés durante la cuarentena alejaron a otro funcionario del Gobierno. Es que Alberto Fernández, a través de su jefe de Gabinete Santiago Cafiero, le pidió la renuncia a quien era titular de la Anses.

En la tarde de este miércoles se reunieron en Casa Rosada y allí le avisaron del pedido. Buscan, según hicieron trascender, un “Anses más dinamico, cercano a la gente frente a la emergencia”.

Pero sus constantes yerros lo llevaron hasta este final. Realizó un festival de designaciones en plena pandemia, además fue uno de los responsables del viernes negro en el que llevaron a cientos de jubilados a la calle y ahora tendrá que dar explicaciones por los miles de errores de sistema para entregar el Ingreso Familiar de Emergencia.

El escándalo de las designaciones surgió de un tuit del diputado Alfredo Cornejo, quien indicó que entraban 400 nuevas personas al Estado. Vanoli le dijo que no, que sólo eran 85, aunque en la oposición dicen que más de 300 estarían en trámite. En las próximas semanas se sabrá si era verdad o no.

Para colmo, el 10 de febrero el Gobierno había decretado las restricciones de designaciones en el Estado por 180 días. La maniobra de Vanoli no es ilegal, porque estaba entre las amplísimas excepciones del decreto, pero evidentemente va en contra del espíritu de esa norma.

Además, en los últimos meses, ANSES echó a 230 empleados que habían sido tomados en la última gestión. No les explicaron demasiado, los telegramas decían “sin invocación de causa”, aunque eso claramente indica que hay una causa y es política.

Vanoli no dio demasiadas explicaciones. Pero el traspié se suma a los otros tropiezos que viene dando y que generaron una cosa inédita: ganarse las críticas del periodismo, la oposición y el mismo Gobierno, al mismo tiempo.