Coronavirus: el tránsito en las autopistas porteñas aumentó el 25% en una semana, pero no es ni la mitad del habitual

Una vista aérea de uno de los puntos de ingreso a la Ciudad de Buenos Aires: el tránsito muestra un moderado crecimiento Fuente: LA NACION – Crédito: Santiago Filipuzzi Este viernes fue un día más movido en los puntos de ingreso a la ciudad de Buenos Aires. La circulación vehicular experimentó, a lo largo de…

Coronavirus: el tránsito en las autopistas porteñas aumentó el 25% en una semana, pero no es ni la mitad del habitual

Una vista aérea de uno de los puntos de ingreso a la Ciudad de Buenos Aires: el tránsito muestra un moderado crecimiento Fuente: LA NACION – Crédito: Santiago Filipuzzi

Este viernes fue un día más movido en los puntos de ingreso a la ciudad de Buenos Aires. La circulación vehicular experimentó, a lo largo de la semana, un aumento respecto de semanas anteriores. Desde que se decretó

el distanciamiento social y obligatorio a causa de la pandemia por el coronavirus

el 20 de marzo, el tráfico vehicular disminuyó notoriamente. Pero a medida que se fueron habilitando mayores permisos de circulación, el

tráfico

fue recuperando el pulso, como se advirtió hoy.

En las principales autopistas de ingreso, este viernes se registró

un movimiento de 150 mil vehículos,

según confirmaron a

LA NACION

fuentes del Ministerio de Transporte de la ciudad. Si bien está muy por debajo del tránsito habitual (400 mil vehículos diarios), este número

aumentó en un 25 por ciento

respecto de los registros de una semana atrás.

En las primeras dos semanas del confinamiento obligatorio, el tráfico sufrió una notable disminución de circulación. La semana del 16 de marzo, hubo un caudal de 325 mil autos en promedio en las autopistas porteñas. En la siguiente, ese índice cayó como nunca: apenas hubo 64.400 vehículos. Luego lentamente volvió a incrementarse: entre el 30 de marzo y 3 de abril, circuló un total de 89.200 autos. Y la tendencia se mantiene.


Un control vehicular en una avenida porteña, parte del paisaje que se volvió habitual Fuente: LA NACION – Crédito: Santiago Filipuzzi

También se mantiene este leve crecimiento en el transporte público. La

red de subterráneos

traslada un 28 por ciento más pasajeros que la semana pasada. La semana previa al distanciamiento obligatorio, un total de 354 mil pasajeros abordaron los subtes, mientras que una baja significativa se vivió la siguiente semana: solo viajaron 12.700 personas. Luego se incrementó de manera paulatina -16.800 y 23.700 pasajeros en las siguientes dos semanas, respectivamente- hasta alcanzar los 31.700 pasajeros de esta semana. Números insignificantes si se los compara con lo que era la vida antes de la pandemia: en condiciones habituales, más de un millón de personas usa diariamente la red de subtes de Buenos Aires.

En cuanto a los colectivos y trenes, si bien no hay cifras oficiales, se mantienen de los parámetros de las últimas semanas, en las que se observó una baja abrupta de pasajeros.

El puesto de control ubicado donde confluyen la avenida Donado y la General Paz registró un caudal vehicular de 6000 autos diarios en las semanas anteriores, según aseguran los oficiales policiales que trabajan en el lugar. Un número que se elevó desde las nuevas habilitaciones aprobadas por el gobierno de la Nación esta última semana. Si durante las primeras jornadas del confinamiento la hora pico de ingreso la ciudad era bien temprano, ésta dejó de existir. “El caudal vehicular es sostenido durante todo el día”, señala uno de los oficiales.

En condiciones habituales, más de un millón de personas usa diariamente la red de subtes de Buenos Aires. Esta semana hubo menos de 32 mil pasajeros

Son ocho los efectivos que efectúan el control al mismo tiempo. De pie, al sol, y con las medidas de prevención, controlan cada uno de los autos, motos, camiones y ambulancias que ingresan a la Capital Federal. Los diferentes rubros exceptuados y con habilitación para circular hicieron que el caudal aumente de manera significativa: pasa por allí alrededor de un 45 por ciento más de vehículos respecto de los primeros días. El puesto de control sobre la avenida Donado nuclea todo el tráfico que busca ingresar a la ciudad desde General Paz, por lo que se convirtió en el más transitado.

El procedimiento se respeta. Toda persona a bordo del vehículo debe contar con su permiso individual para circular y

desde el miércoles se exige el uso del barbijo.

De no tener autorización, se eleva un acta. Pero si bien el número de ingresos aumentó, el número de particulares sin permiso disminuyó, apuntan desde este puesto policial.


En las autopistas porteñas circularon este viernes 150 mil vehículos; antes de la pandemia se registraban 400 mil cada día hábil Fuente: LA NACION – Crédito: Santiago Filipuzzi

Caso contrario sucedió sobre el puesto policial ubicado sobre la avenida del Libertador y General Paz (mano a provincia). En este lugar, el tráfico disminuyó este viernes por la mañana. Solo se registró el movimiento del personal de salud, camiones con mercadería y empleados de delivery. Mientras que sobre el puesto sobre la avenida Cabildo y General Paz, el caudal tuvo su ritmo y volumen “normal”, describieron desde la zona.Allí, el control se realiza a la misma altura de ambas manos de la avenida.

Desde el Ministerio de Transporte informaron que en los 131 operativos desplegados en los accesos y puntos estratégicos porteños desde que comenzó el confinamiento se secuestraron 205 vehículos, 740 personas fueron detenidas y 9411 fueron demoradas, notificadas o trasladadas al domicilio.

Más personas en las calles

Durante los primeros días del confinamiento obligatorio, la bolsa para las compras pareció ser el pase que autorizado a salir. Desde hace dos días, a ese elemento se le agregó otro: el barbijo que las personas deben llevar para circular. O tapaboca, según la denominación que utiliza el Gobierno porteño.


Un ciclista es registrado en un control policial: quienes transportan comidas en bicicleta se ven por toda la ciudad Fuente: LA NACION – Crédito: Santiago Filipuzzi

Un notorio incremento de público se vio esta mañana a lo largo de la avenida Cabildo. Las filas en los bancos, supermercados y farmacias fueron las de mayor aglomeración de personas, pero también había muchas personas caminando por la zona. En las esquinas de sucedían pequeñas charlas de vecinos y sobre los bancos de plaza algunos aprovecharon a descansar .

“Me olvidé de comprar leche y aproveché y bajé”, apunta Laura, de 36 años, mientras lleva bajo su brazo una botella de leche, en la esquina de Juramento y avenida Cabildo. “Quería comer pescado y vi que estaba abierta la pescadería y me acerque”, cuenta Gabriel Saravia, de 44 años, en el comercio ubicado sobre Cabildo y Manuela Pedraza, mientras aguarda su turno en la fila. Una cola que tiene unas doce personas aguardando, una cantidad similar a la que se registra en el almacén contiguo y en la frutería ubicada sobre la calle Quesada.

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