Coronavirus: Ben Affleck les da una mano a los paparazzi

La industria la ve como “la nueva Penélope Cruz”, la latina que llegó a Hollywood para quedarse. Jamie Lee Curtis anticipa que estamos ante una nueva Sofía Loren. “Me siento como un pez fuera del agua” le decía la cubana Ana de Armas a la revista Vanity Fair, que la puso en la tapa en…

Coronavirus: Ben Affleck les da una mano a los paparazzi

La industria la ve como “la nueva Penélope Cruz”, la latina que llegó a Hollywood para quedarse. Jamie Lee Curtis anticipa que estamos ante una nueva Sofía Loren. “Me siento como un pez fuera del agua” le decía la cubana Ana de Armas a la revista Vanity Fair, que la puso en la tapa en su edición de marzo anticipando la película en la que va a interpretar a Marilyn Monroe y también su estreno como chica Bond.

Hecha con mucha anticipación, al tiempo de la nota no podía entreverse que en abril iba a pasar la cuarentena por el coronavirus junto al actor Ben Affleck, su nueva pareja, con quien filmó en noviembre el thriller erótico Deep Water, que recién se verá a fin de año.

Dirigidos por Adrian Lyne, el director de Atracción Fatal y Nueve semanas y media, no extrañó demasiado cuando la pareja protagónica fue descubierta en Costa Rica, unas vacaciones románticas que también los llevó a La Habana, donde Ana nació en 1988.

Ana de Armas. De la cubana dicen que es la nueva Penélope Cruz. Foto: EFE

Llegaron a Los Angeles con la pandemia y decidieron pasar la cuarentena juntos. Se los ve todos los días sacar a pasear a sus dos perros, el pastor alemán del actor y la perrita blanca de Ana. Van de la mano, abrazados, con barbijo por estos días donde su uso se hizo obligatorio en Los Ángeles si se quiere entrar a comprar café, como hacen ellos. Ana sonríe, él le besa la frente y por unos instantes la parte exterior de su barbijo se pega a los ojos cerrados de ella, un contacto que los pone en riesgo, aunque no parece importarles.

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Affleck, que desde que se separó de Jennifer Garner en 2015 venía siendo retratado por los paparazzi entrando y saliendo de clínicas de rehabilitación (terminó confesando que su adicción al alcohol era hereditaria), se convirtió ahora en el protagonista de un romance de telenovela fotografiado plano por plano por los mismos paparazzi que lo seguían antes a sol y sombra. El los deja, aún cuando irónicamente su ex mujer haya ido al capitolio californiano para tratar de obtener leyes que les impida a los paparazzi fotografiar a sus tres hijos a la salida del colegio.

Se estima que hay unos 250 paparazzi activos en Los Angeles, supo haber el doble en épocas de bonanza. Con las celebridades encerradas en sus mansión, se quejan de que lo único que les queda es girar por las calles de Beverly Hills, Venice Beach, Pacific Palisades, Malibu, Brentwood, tratando de ver algún artista saliendo a correr, yendo o viniendo del supermercado, paseando a sus perros.

¡Bingo! Ben y Ana les dan rutinariamente la foto del día, aunque cada vez valga menos. Ella se ha convertido en la chica it, especialmente después de ser nominada al Globo de Oro por su trabajo como Marta Cabrera en Entre navajas y secretos y por eso lo que elige ponerse llega a la internet en minutos, con consejos de donde comprar su look. La última fue una caminata al atardecer por Venice Beach. Sus máscaras hacían juego.

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El diario Los Angeles Times mostró el backstage de esas fotos publicando otra en la que se los ve de espaladas, abrazados, con sus perros, y enfrente unos cinco paparazzi en fila sacándole fotos. No se sabe si han decidido que era mejor permitirles fotografiarlos un rato para que después los dejen tranquilos. Pero es muy probable. No hacen ningún ademán de ocultarse, como Leo Di Caprio, tratando de camuflarse ineficazmente con gorras y anteojos. Por lo pronto, han eclipsado el protagonismo del romance de Leo y la argentina Camila Morrone. retratados en varios continentes. O el de los cantantes Shawn Mendes y la cubana americana Camila Cabello, muy perseguidos en Miami. Ojo con las chicas latinas.

Ana acaba de bloquear en Twitter a una página de fans que reproducía sus fotos con Ben con admiración, pero también con cierto sarcasmo. Sus admiradores (y no solo ellos) se preguntan si no es demasiada felicidad en medio de la cuarentena. Queda claro que a la actriz cubana no le pareció que se trate de envidia de la buena.

WD

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