Coronavirus en Argentina: más denuncias contra la clínica donde murió el padre del futbolista Walter Montillo

Una presunta acción negligente o irresponsable de los directores del Instituto Médico de Brandsen (IMB) irradió el coronavirus hasta los distritos vecinos. No registraron una muerte por COVID-19 y no habrían aplicado el protocolo de prevención para los empleados.Esa conducta, además, es evaluada bajo la mirada penal: los responsables de ese centro asistencial -donde murió Walter Montillo…

Coronavirus en Argentina: más denuncias contra la clínica donde murió el padre del futbolista Walter Montillo

Una presunta acción negligente o irresponsable de los directores del Instituto Médico de Brandsen (IMB) irradió el coronavirus hasta los distritos vecinos. No registraron una muerte por COVID-19 y no habrían aplicado el protocolo de prevención para los empleados.

Esa conducta, además, es evaluada bajo la mirada penal: los responsables de ese centro asistencial -donde murió Walter Montillo (60), padre del futbolista homónimo que ahora juega en Universidad de Chile- están bajo tres investigaciones judiciales: dos a cargo de la fiscalía descentralizada de esa localidad y una en el juzgado Federal de Lomas de Zamora.

Montillo padre falleció el 8 de abril y pocas horas después se confirmó que estaba infectado por el virus que provocó la pandemia. Sin embargo, según consideraron desde la funeraria local Pourtau, de esa ciudad vecina a La Plata, en el certificado de defunción informaron como causal de fallecimiento un “infarto agudo de miocardio“. El paciente tenía obesidad mórbida y problemas de diabetes, pero el test de coronavirus fue positivo.

Por eso, los empleados de la casa de sepelios no tomaron las previsiones ni tampoco aplicaron el protocolo para el tratamiento de los cuerpos. Eso afectó a los trabajadores del cementerio municipal de Brandsen.

Walter Oscar Montillo, el papá del futbolista, murió por coronavirus.

La Policía de la localidad inició una investigación de oficio cuando se conocieron en medios locales y en las redes estas situaciones anormales. El intendente Daniel Cappelletti hizo otro planteo en la fiscalía el mismo sábado, tal como adelantó Clarín.

Pero ahí no están las presuntas irregularidades del IMB. Según relataron los familiares del futbolista, la madre de Walter, Marta Caffoz (61), estuvo internada en una sala de la clínica con síntomas y le ordenaron regresar a su casa.

Luego la mujer dio positivo de COVID-19, aunque está asintomática, haciendo cuarentena en una casa de Lanús donde los Montillo tienen el domicilio legal.

Hay más: el abuelo del deportista que jugó en Tigre antes de cruzar la Cordillera también murió en esa clínica. Tenía 91 años y aunque presentaba un cuadro clínico grave, los médicos nunca tomaron muestras teniendo en cuenta que era un caso “sospechoso de coronavirus” por estar con un familiar infectado y con otro que presentaba indicios de esa afección.

Walter Montillo. Foto Maxi Failla.

El grupo familiar directo del jugador se había reclutado en una quinta que tienen en Brandsen para cumplir con el aislamiento social, preventivo y obligatorio establecido por el Gobierno nacional.

Este no es el final de la secuencia de anomalías: dos de los trabajadores de la salud del IMB están contagiados con COVID-19. Son agentes que viven en San Vicente y esos empleados resultan los únicos afectados del municipio que está al sur del Conurbano y es vecino a Brandsen.

Por eso, el intendente de ese distrito, Nicolás Mantegazza, presentó una denuncia en el juzgado Federal N° 1 de Lomas de Zamora, a cargo de Federico Hernán Villena. Los acusan de haber incumplido con el protocolo establecido para evitar la propagación de la pandemia.

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Entienden desde la comuna que estarían ante la “comisión de delito previsto y reprimido por el artículo 202 del Código Penal”. La denuncia esta registrada bajo el Nº 10.997 / 2020.

La fiscal a cargo de la unidad descentralizada de Brandsen, Mariana Albisu, solicitó las historias clínicas de los pacientes afectados y realizó una inspección en el cementerio municipal. Además, reclamó informes al ministerio de salud porque el sanatorio no había inscripto los casos en el sistema SIISA que registra todos los antecedentes de la epidemia en el país.

La clínica pertenece a un dirigente del gremio de los cerveceros, Carlos Frigerio. Y el director técnico es el médico Daniel Navarro. Según dijeron a Clarín fuentes judiciales, hasta este martes no se habían podido comunicar con los propietarios. “Las notificaciones las dejamos debajo de la puerta porque el IMB está cerrado”.

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El sábado último, el instituto emitió un comunicado en el que informaba que, por “razones de conocimiento público”, se cerrarían las puertas del centro. Y se derivaron al hospital municipal a los enfermos internados.

Brandsen tiene una capacidad del sistema sanitario de unas 70 camas. Casi un tercio eran de ese único establecimiento de gestión privada. Ahora está clausurado. Y bajo investigaciones judiciales cruzadas.

EMJ

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