Bajante del Paraná: ¿Se podrá cruzar la Setúbal caminando?

El río Paraná registra una histórica bajante equiparable con sus cifras récord. Según las mediciones de Prefectura Naval, este lunes la altura se situó en apenas un metro en el Puerto de Santa Fe y se ubica como la más baja desde 1969. A mediados del siglo pasado, hubo un momento en que la altura…

Bajante del Paraná: ¿Se podrá cruzar la Setúbal caminando?

El río Paraná registra una histórica bajante equiparable con sus cifras récord. Según las mediciones de Prefectura Naval, este lunes la altura se situó en apenas un metro en el Puerto de Santa Fe y se ubica como la más baja desde 1969.

A mediados del siglo pasado, hubo un momento en que la altura del río dio en 14 centímetros. Esto permitió que muchos santafesinos logren cruzar el lecho de la laguna a pie, tanto en el 69, 70 o 71 como en 1944.

Con la nueva gran bajante, muchos se preguntan si otra vez será posible esta “hazaña” para el recuerdo. Sin embargo, aunque el río llegue a los niveles mínimos, se recomienda no intentar esto por los peligros que conlleva.

Luis Dopazo, responsable de hidrometeorología del Instituto Nacional del Agua en la región litoral (INA), habló con Diario Uno sobre el fenómeno y las bajas históricas que se registran del río.

En relación a la importante baja que se registra hoy, detalló que “no traerá consecuencias”. Y sostiene: “Por ahí da curiosidad ver el río tan bajo. La gente se debe quedar en la casa y conservar la calma. De acá a un mes vamos a tener valores similares en el río, no hay por qué desesperarse para salir a ver la laguna Setúbal o el río porque la postal va a ser la misma”.

Al ser consultado si sería posible –terminado el aislamiento obligatorio– que se pueda cruzar la laguna, el experto explicó que no y detalla por qué es peligroso intentarlo: “Efectivamente en la década del 40 fue tan bajo que se podía cruzar caminando la laguna. Pero no es la misma que es ahora. En la crecida del 66 aparece en escena el arroyo Leyes, que lo que hizo fue cortar la laguna de Guadalupe que empezaba en los pilares del puente roto y terminaba en Laguna Paiva. En los 60 irrumpe el arroyo Leyes en una crecida importante, divide la laguna en dos y queda la de San Pedro al norte y la Guadalupe al sur. Y cambió la morfología y la calidad del agua”.

“Antes la laguna era salada, por eso no crecían yuyos y era todo arenal. Con el arroyo Leyes se mete agua dulce, buena, desde el Colastiné y eso provocó el crecimiento de todo lo que es la costa de la laguna y aportó barro, que antes no lo tenía. Ahora hay mucho barro, si uno camina por los bordes se va a enterrar hasta la rodilla. Eso en el 40 no pasó porque era todo arena. Con la entrada de barro y arcilla hubo un cambio en el fondo de la laguna que generó canales que antes no había”, agregó.