La docente de 34 años acusada de enviarle un video hoy a un alumno de 14 del Colegio Inmaculada se había presentado en la Justicia aún antes de que el escándalo estallara y lo trataran los medios locales y nacionales.

En su denuncia, la mujer indicaba que estaba siendo “hostigada” a través de las redes sociales. Incluso indicó que el video que apareció en el celular del joven alumno había sido “robado” de su celular.

Según su presentación, le escribían de una cuenta anónima creada sólo para el fin de presionarla: el nombre era “hablame_X(con el nombre de pila de la docente)”. Primero hizo saber la noticia al Colegio Inmaculada y luego designó un abogado quien la llevó al Ministerio Público de la Acusación (MPA).

Por lo pronto, la casa educativa donde trabajaba la alejó hasta que se aclare el escándalo y mientras el fiscal Federico Grimberg, jefe de la Unidad Fiscal Especial de Violencia de Género, Familiar y Sexual (Gefas), investigue qué sucedió y le de el encuadre legal pertinente.