Un acuerdo millonario entre un laboratorio y el estado de Oklahoma

Purdue Pharma, que elabora OxyContin, es una de las firmas acusadas de promover la epidemia CHICAGO (AFP).- La farmacéutica norteamericana Purdue Pharma, acusada de promover la epidemia de adicción a los opioides con su analgésico OxyContin, llegó a un acuerdo por una demanda millonaria presentada por el estado de Oklahoma. El pacto, que alcanzó los…

Un acuerdo millonario entre un laboratorio y el estado de Oklahoma

Purdue Pharma, que elabora OxyContin, es una de las firmas acusadas de promover la epidemia

CHICAGO (AFP).- La farmacéutica norteamericana Purdue Pharma, acusada de promover la epidemia de adicción a los opioides con su analgésico OxyContin, llegó a un acuerdo por una demanda millonaria presentada por el estado de Oklahoma. El pacto, que alcanzó los 270 millones de dólares, fue el primero de ese tipo en abordar la crisis de adicción en ese país, que mata a 130 personas por día.

Según informó la propia compañía, la mayor parte del dinero se destinará a establecer un centro de investigación y tratamiento de adicciones en la Universidad Estatal de Oklahoma.

De acuerdo con los datos de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), que es la autoridad de salud pública en los Estados Unidos, casi 400.000 personas murieron por una sobredosis de opioides recetados o ilícitos. El cantante Prince y el rockero Tom Petty están entre las víctimas de más alto perfil de la epidemia.

En 2017, 47.000 personas murieron en los Estados Unidos por sobredosis relacionadas con opiáceos (medicamentos, heroína y fentanilo) y, según el Centro Nacional para el Abuso de Drogas, 1,7 millones de personas sufrían de adicción a analgésicos como el OxyContin.

Desde su salida al mercado, en 1996, OxyContin generó ingresos por más de US$30.000 millones.

La sobredosis de analgésicos recetados y de heroína, una droga a la que recurren los adictos a los opioides cuando no consiguen los medicamentos de venta controlada, explotó en los últimos 20 años, según el Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas.

En peligro

El fiscal general de Oklahoma, Mike Hunter, informó que las autoridades de Purdue Pharma también acordaron no promover ni comercializar opioides en el estado. De hecho, el funcionario judicial dejó en claro que ese fue un punto “no negociable” del acuerdo.

“La crisis de adicción que enfrenta nuestro estado y la nación es un peligro claro y presente, pero estamos haciendo algo al respecto hoy”, señaló Hunter en conferencia de prensa. Y agregó: “El acuerdo de hoy [por el lunes pasado] es solo el primer paso en nuestro objetivo final de terminar con esta epidemia de pesadilla”, agregó.

Hunter fue quien demandó a las compañías farmacéuticas Purdue Pharma, Johnson & Johnson y Teva, principales fabricantes de analgésicos opioides del país, por publicidad engañosa en 2017.

El diario
The Wall Street Journal informó que Purdue Pharma y sus propietarios acordaron pagar unos 270 millones de dólares. La cadena CNBC confirmó que se había alcanzado un acuerdo.

Purdue Pharma, una empresa con sede en Connecticut y origen de la fortuna de la famosa familia Sackler, enfrenta cientos de demandas en Estados Unidos, especialmente de estados y municipios que alegan que el OxyContin causa adicción.

La demanda de Oklahoma fue la primera en ir a juicio, que se preveía que iba a empezar a fines de esta semana. La Corte Suprema de Oklahoma rechazó el lunes pasado una apelación de los fabricantes de opioides para retrasar el juicio. Purdue Pharma fue el único de los fabricantes demandados que, según los reportes, alcanzó un acuerdo.

Campaña

Hunter señaló el mes pasado que su oficina había obtenido documentos confidenciales que mostraban que Purdue lanzó una “campaña de desinformación” para encubrir la epidemia.

“Estos documentos son una evidencia condenatoria que muestra que los ejecutivos de Purdue estaban más interesados en difundir propaganda que en evitar que el número de muertos aumentara y en solucionar el problema que crearon”, dijo Hunter en un comunicado.

Voceros de Purdue Pharma señalaron el mes pasado que OxyContin era un medicamento aprobado por el gobierno federal desarrollado a través de un “conjunto sólido de ensayos clínicos”. Y agregaron: “Purdue reconoce que la crisis de adicción a los opioides es un desafío importante para la salud pública. Estamos orgullosos de las acciones que hemos tomado para garantizar que los opioides se receten de manera adecuada”.

En 2007, tres ejecutivos de Purdue Pharma mintieron sobre los riesgos de adicción, y las autoridades federales castigaron a la compañía con una multa de 634,5 millones de dólares. La compañía farmacéutica es hoy objeto de unas 1600 demandas presentadas ante los tribunales federales.

La familia Sackler, propietaria de la empresa, se caracteriza por una profunda acción de mecenazgo en el arte, especialmente con sus grandes donaciones a museos. Sin embargo, a raíz de la epidemia de los opiáceos, algunos de los principales museos del mundo, como la National Portrait Gallery y la Tate Gallery, ambos de Londres, renunciaron a donaciones millonarias que iba a realizar la familia, a través de su fundación.