“Es preferible bajar rentabilidad que mantener un inmueble libre”

Según el Observatorio Inmobiliario de Rosario, entre marzo de 2017 y marzo de 2019, no hubo disminución en la cantidad promedio de unidades alquiladas por estudiantes. Lo que sí sufrió modificaciones fue la recomposición de la cantidad de estudiantes por inmueble. “Aquel inquilino que vivía solo en un monoambiente, ahora pasó a compartir departamento con…

“Es preferible bajar rentabilidad que mantener un inmueble libre”

Según el Observatorio Inmobiliario de Rosario, entre marzo de 2017 y marzo de 2019, no hubo disminución en la cantidad promedio de unidades alquiladas por estudiantes. Lo que sí sufrió modificaciones fue la recomposición de la cantidad de estudiantes por inmueble.

“Aquel inquilino que vivía solo en un monoambiente, ahora pasó a compartir departamento con otros estudiantes alquilando unidades de 1, 2 y hasta 3 dormitorios. Incluso también entraron en juego algunas casas cerca de las distintas facultades”, aseguró el titular del Observatorio, Carlos Rovitti.

Esta nueva realidad obligó a muchos propietarios y/o corredores inmobiliarios a colocar en los contratos de locación un límite de personas que habiten en forma permanente las unidades locadas y así evitar que colapsen los servicios y la estructura se deteriore rápidamente por el exceso de uso.

En cuanto a los incrementos de los alquileres, desde el Observatorio Inmobiliario Rosario sugieren ser prudentes a la hora de renovar contrato, teniendo en cuenta que la situación económica está pasando un momento delicado. “En estas circunstancias, es preferible bajar rentabilidad que mantener un inmueble libre, ocioso, que se deteriora y encima produce gastos”, concluyó Carlos Rovitti.

Según el OIR, entre la universidades públicas y privadas, en la ciudad de Rosario hay aproximadamente 119.000 alumnos, entre terciarios (11.000), universitarios (94.000) y posgrados (14.000). Del total, alrededor de 33.500 estudiantes vienen del interior del país y 4.700 estudiantes son extranjeros, provenientes de Brasil, Perú, Chile, Paraguay, Uruguay y Colombia. El resto son de Rosario o ciudades y pueblos cercanos que viajan a diario.