Le dolía mucho la cabeza y pensó que estaba cansada, pero se había envenenado lentamente

Emma Marshall era una persona feliz y saludable de 29 años que trabajaba en la industria de la música, con una buena posición y una vida social activa, cuando de repente todo cambió.Ella se enfermó gravemente en 2018 y todavía no pudo recuperarse. Desde entonces intentó descubrir qué había pasado.Pensó que estaba cansada, agotada. Le dolía mucho la…

Le dolía mucho la cabeza y pensó que estaba cansada, pero se había envenenado lentamente

Emma Marshall era una persona feliz y saludable de 29 años que trabajaba en la industria de la música, con una buena posición y una vida social activa, cuando de repente todo cambió.

Ella se enfermó gravemente en 2018 y todavía no pudo recuperarse. Desde entonces intentó descubrir qué había pasado.

Pensó que estaba cansada, agotada. Le dolía mucho la cabeza. Pero ningún médico le daba una explicación concreta a esa sensación de estrés constante. 

Emma comenzó con sus problemas en 2014. Foto: GoFundMe.

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Ninguno de ellos parecía saber por qué su cuerpo era tan débil, por qué le habían salido marcas en la cara, casi por todos lados. Las erupciones en la piel tomaron el control y “le quitaron la vida”.

Al final del año pasado, la joven, que estaba en cama debido a sus síntomas, fue a ver a un médico alternativo. de medicina funcional.  Una muestra de orina reveló que sus niveles de micotoxinas estaban muy elevados.

Este médico no sólo fue útil, escuchó y se mostró empático según marca el diario Daily Mail. Sino que también le dijo que su historia era bastante común en su clínica. El medio británico marca que la medicina funcional analiza el historial de salud completo, incluidos los factores ambientales.

El Daily Mail dio a conocer la dura historia. Emma también debió luchar contra la caída del pelo.

Emma realmente no podía levantarse de la cama, su cabello comenzó a caerse, su piel desarrolló enormes lesiones y ebulliciones y su estómago estaba tan hinchado y dolorido que no podía comer. 

Sospechó que tenía una intoxicación por micotoxinas, que es donde el cuerpo tiene un síndrome de respuesta inflamatoria crónica para vivir en condiciones de humedad y moho.

Durante un año, en el 2014, el baño de su departamento al este de Londres tenía una gruesa capa de moho. El contacto diario con esos hongos, según reproduce el diario Daily Mail, le provocaron una intoxicación que no advirtió hasta mucho tiempo después.

Emma lanzó una campaña en GoFundMe.

Los cuerpos de algunas personas pueden hacer frente a tales condiciones, Emma no pudo y su cuerpo dejó de procesar y deshacerse de las toxinas adecuadamente.

Los resultados de su prueba resultaron positivos.  Este es un tipo de moho negro que puede causar insuficiencia renal, Parkinson y Alzheimer si no se tratan.

Cuando supo el origen de su mal, la joven está dispuesta a recuperarse y por eso creó una página en GoFundMe para recolectar el dinero que le permita pagar su tratamiento en México presupuestado en 25.000 libras.

Pero sobre todo busca concientizar sobre una problemática muy atípica y desconocida.

MD.