Río Negro: hallan restos de un reptil de 90 millones de años hasta ahora desconocido

Un equipo de paleontólogos del Conicet, en el Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” (MACN, Conicet) y la Fundación de Historia Natural Félix de Azara encontró en la provincia de Río Negro restos del esqueleto de una hasta ahora desconocida especie de esfenodonte, a la que bautizaron Patagosphenos watuku.El hallazgo se realizó en febrero de 2018…

Río Negro: hallan restos de un reptil de 90 millones de años hasta ahora desconocido

Un equipo de paleontólogos del Conicet, en el Museo Argentino de Ciencias Naturales “Bernardino Rivadavia” (MACN, Conicet) y la Fundación de Historia Natural Félix de Azara encontró en la provincia de Río Negro restos del esqueleto de una hasta ahora desconocida especie de esfenodonte, a la que bautizaron Patagosphenos watuku.

El hallazgo se realizó en febrero de 2018 en la localidad de Campo Violante, justo frente a la localidad neuquina de Villa El Chocón, en donde, además, afloran rocas del Cretácico Superior, de 90 millones años de antigüedad.

Paleontólogos del Conicet hallaron restos de un esfenodonte de 90 millones de años en Río Negro (Conicet).

Newsletters Clarín

Qué pasó hoy | Te contamos las noticias más importantes del día, y que pasará mañana cuando te levantes

De Lunes a viernes por la tarde.

Recibir newsletter

El esfedonte es un reptil pertenecientes a la familia Sphenodontidae. El significado de su nombre proviene del maorí y quiere decir “espalda espinosa”. A primera vista es parecido a la iguana, aunque no está emparentado a ella. Los esfedontes miden unos 70 cm de longitud y son insectívoros y carnívoros.

Los esfenodontes o tuátaras están actualmente representados por dos especies —Sphenodon punctatus y Sphenodon guntheri—, localizables únicamente en algunas islas menores de Nueva Zelanda, y cuyo registro fósil más antiguo data de tiempos del Tríasico Superior, hace más de 200 millones de años.

Tanto la descripción anatómica como los estudios paleohistológicos de los restos del espécimen hallado fueron publicados recientemente en la revista científica Cretaceous Research.

Paleontólogos del Conicet encuentran restos de un esfenodonte de 90 millones de años en Río Negro (Conicet).

A diferencia de lo que ocurre en la actualidad, durante la Era Mesozoica (comenzada 250 millones de años atrás y culminada hace alrededor de 65 millones años) en la que los dinosaurios gigantes llegaron a dominar la Tierra, diversas especies de tuátaras podían encontrarse dispersas en la mayor parte de los continentes.

Mirá también

“Aunque la estructura anatómica de Patagosphenos watuku difiere de la de los esfenodontes actuales, desde el punto de vista histológico existen similitudes claves. Ambos poseen una corteza ósea relativamente gruesa en comparación con la de otros reptiles, lo cual podría favorecer la adaptación a climas fríos. Por otra parte, estudios recientes en mamíferos han mostrado una correlación entre el grosor de las paredes de los huesos y la actividad fosforial (cavar), patrón que parece repetirse al menos en los reptiles actuales. El hecho de que los antiguos tuátaras también tuvieran el hábito de vivir en cuevas podría explicar que hayan sobrevivido al invierno nuclear que se desató en nuestro planeta hace 65 millones de años”, explica Adriel Gentil, becario doctoral del Conicet en el MACN y primer autor del trabajo.

Esto llevaría a los investigadores a concluir que la adaptación de los esfenodontes actuales al clima frío, que les permite soportar temperaturas de hasta 5°C, no sería un rasgo que adquirieron a lo largo del proceso evolutivo, sino que ya estaba presente en sus parientes más antiguos.

Mirá también

“Esta capacidad de tolerar las bajas temperaturas diferenciaría a los esfenodontes, no sólo de gran parte de los reptiles actuales, sino también de otros grupos que desaparecieron junto con los dinosaurios por no contar con las ventajas adaptativas necesarias como para sobrevivir a las bajas temperaturas que asolaron la Tierra durante aquel evento de extinción masiva”, explica Matías Motta, también becario doctoral del Conicet en el MACN y otro de los autores del trabajo.

Uno de los aportes más novedosos de este trabajo es que pese a que existe un registro fósil bastante completo de especímenes de esfenodontes de diferentes períodos del Mesozoico, desde el punto de vista paleohistológico, hasta ahora sólo se contaba con la descripción de una especie del Triásico Superior que, aunque escueta, también señala el carácter grueso de las paredes de los huesos.

Mirá también

“Otro dato que arrojó el estudio histológico es que Patagosphenos tenía un crecimiento cíclico, lo que le da al corte del hueso una apariencia similar a la del tronco de un árbol en la que se van marcando anillos concéntricos que representan aproximadamente un año cada uno. En este caso, se pudo deducir que el individuo que encontramos tenía cerca de 18 años de edad. La longevidad, si se los compara con lo que suelen vivir la mayoría de los reptiles, es un rasgo que también comparten los tuátaras actuales con sus parientes más lejanos”, afirma Gentil.

En Sudamérica, los fósiles más recientes de este grupo de reptiles corresponden al Paleoceno (65 a 60 millones de años atrás), la época inmediatamente posterior a la extinción masiva del Cretácico-Paleógeno que acabó con cerca del 75 % de los seres vivientes existentes, entre los que se encontraban, por ejemplo, la mayoría de los dinosaurios.

Mirá también

EL paleontólogo Matias Motta, integrante del equipo que realizó la investigación, explicó a Clarín que hay dos elementos importantes en este hallazgo: uno es que “se trata de una especie nueva de un grupo de reptiles que sobrevivió a los dinosaurios”, y el otro es el “uso de la técnica para estudiar el animal, la paleohistología” .

“La técnica empleada se basó en cortes en sección de los huesos, lo cual permitió conocer que se trató de un animal de unos 17 años y que era cavador, es decir, vivía en cuevas.

LGP