San Lorenzo le ganó a Rosario Central 2 a 0 con final caliente

El Canalla fue derrotado por 2 a 0 ante el Cuervo y sigue sin poder ganar ni marcar goles de visitante. Los goles: Franco Di Santo a los 36′ y Ángel Romero en tiempo adicionado al reglamentario. Fue un partido parejo con un final con incidentes entre los jugadores y cuerpos técnicos. Vecchio y Blanco…

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El Canalla fue derrotado por 2 a 0 ante el Cuervo y sigue sin poder ganar ni marcar goles de visitante. Los goles: Franco Di Santo a los 36′ y Ángel Romero en tiempo adicionado al reglamentario. Fue un partido parejo con un final con incidentes entre los jugadores y cuerpos técnicos. Vecchio y Blanco fueron expulsados

Rosario Central cayó ante San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro y sigue sin poder ganar ni marcar goles de visitante. Con este tropiezo, el elenco del Kily González desperdició otra chance de arrimarse a la zona de clasificación: por ahora sigue a 3 unidades, pero la mayoría de los equipos del grupo jugaron un partido menos.

Por la octava fecha de la zona A de la Copa de la Liga Profesional, el conjunto de Dabove venció al del Kily González 2 a 0 por los goles de Franco Di Santo a los 36 minutos del primer tiempo y de Ángel Romero en tiempo adicionado al reglamentario.

El cotejo terminó con clima caldeado, un tumulto entre jugadores y cuerpos técnicos y dos expulsados del bando auriazul: Emiliano Vecchio y Lautaro Blanco, ambos por doble amarilla.

El Santo se quedó con el triunfo en un cotejo intenso y parejo. Ambos se exhibieron como dos conjuntos con muchos problemas defensivos que dependieron de la inspiración individual de sus mejores figuras, ya que estructuralmente no tienen una identidad futbolística definida ni confiable. En el intercambio de ocasiones que generaron, el azulgrana fue más contundente.

A los 2 minutos de partido, Palacios intentó de media distancia y dio a entender que San Lorenzo iba a tratar de manejar las riendas del pleito. Pero se quedó sólo en eso. Rosario Central (que jugó sin Ruben y con Gamba arriba junto a Marinelli) respondió a los 10’: Torrent hizo una gran jugada por la derecha, envió centro bajo pero Blanco la tiró por arriba. Desde ahí, si bien el adversario inquietó con algunos remates externos, el Canalla se plantó un poco más adelante.

Antes de la media hora, Marinelli se encontró con un pelotazo largo y la defensa partida y quedó mano a mano con Devecchi. Pero no tenía mucho ángulo y el 1 se lo tapó. Un rato después, Villagra tuvo un cabezazo pero no pudo embocarle al arco.

El último cuarto de hora del primer tiempo volvió a ser del local. A los 31′, Di Santo quedó sólo en el segundo palo, pero increíblemente la tiró afuera. A los 36’ llegó una jugada casi calcada y esta vez el atacante no perdonó: Gamba lo dejó sólo, fue a marcar la pelota y el artillero clavó el primero. Por los errores defensivos canallas y esa estocada, sin brillar, el Cuervo pasaba a ganar.


En el complemento, la paridad de bajo vuelo siguió. Y siguieron golpe por golpe: a los 5’, Broun salvó ante un remate cruzado de Óscar Romero; respondió Central con otro desborde de Torrent: el rebote cayó para Vecchio que envió centro y Ferreira no llegó a rematar de lleno. A los 20’ volvió a salvar Fatura Broun ante un disparo de Elías; cinco minutos después, derribaron a Vecchio en la medialuna y su tiro libre se fue por arriba.

Central era un puñado de voluntades que chocaban con su impericia y sólo dependían de que el 10 frotara la lámpara. Como hizo a los 31’, cuando jugó rápido un tiro libre y dejó sólo en el área a Marinelli. Oscar Romero se jugó el cuero y salvó. La última nítida llegó a los 42’, cuando Martínez Dupuy ejecutó de media vuelta pero atrapó el arquero. Los de Arroyito se consumían en su nerviosismo y no tenían cómo acorralar a su rival ni siquiera a la fuerza.

El final fue escandaloso: el Kily, excesivamente exaltado, apareció en el medio de un tumulto entre los futbolistas (los canallas se la agarraron con los hermanos Romero) y el saldo fue la expulsión de Vecchio. A continuación, la doble amarilla a Blanco lo dejó con nueve. Y como era de esperar, San Lorenzo lo liquidó con Ángel Romero.

Central sigue siendo un equipo deslucido, que sólo levanta las pulsaciones de su hinchada cuando la tiene Vecchio (el único distinto, con intenciones que se apagan por el escaso nivel de sus compañeros de ataque), que no sabe a qué juega y que defiende mal. Por eso, se derrumba como un castillo de naipes ante el más mínimo soplo de fútbol de sus rivales.