Salvaje robo a dos jovenes en un edificio céntrico

Los agresores actuaron encapuchados. Robaron pertenencias de las víctimas, las golpearon, y provocaron destrozos en el lugar. “Estaba durmiendo y de pronto despierto con un tipo encapuchado que quería ahorcarme”, dice Justo (21) en uno de los pasillos del hospital Cullen mientras acompaña a su amigo Lucas (18) quien permanece con graves lesiones en su…

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Los agresores actuaron encapuchados. Robaron pertenencias de las víctimas, las golpearon, y provocaron destrozos en el lugar.

“Estaba durmiendo y de pronto despierto con un tipo encapuchado que quería ahorcarme”, dice Justo (21) en uno de los pasillos del hospital Cullen mientras acompaña a su amigo Lucas (18) quien permanece con graves lesiones en su cuerpo.

Los nombrados hace apenas unas horas que vivieron una noche infernal a manos de dos sujetos que ingresaron a su departamento, los golpearon y robaron varias de sus pertenencias para luego darse a la fuga. La demencial secuencia ocurrió esta madrugada en un edificio ubicado en San Jerónimo al 3700, esto es, en el corazón de barrio Mariano Comas.

Encapuchados

Eran cerca de las 4 cuando las víctimas, que se encontraban durmiendo, despertaron con la presencia de dos intrusos dentro de la propiedad.

“Uno de los agresores se me tiró encima y me agarró del cuello, me estaba asfixiando. Como pude comencé a defenderme y a los empujones logré sacarlo del departamento”, narró Justo.

“Pero este tipo no estaba solo; había otro más que fue y lo agarró a mi amigo Lucas. Cuando quiso defenderse el también, comenzó a pegarle de manera bestial”, prosiguió.


En medio de la trifulca los malvivientes se las ingeniaron para sustraer varios pertenencias de los muchachos.

Así fue como se llevaron un parlante portátil, una campera importada, algo de dinero en efectivo y las llaves del auto de una de las víctimas.

Destrozos

Al momento de darse a la fuga los intrusos tropezaron con un inconveniente. La puerta de entrada al edificio estaba cerrada con llave.


Y para resolver dicho problema no tuvieron mejor idea que arremeter a golpes contra el blindex que quedó destrozado.


Una vez que lograron salir a la calle, los sujetos escaparon con rumbo incierto.

Eran “conocidos” y tenían llave

Al momento de pensar cómo fue que los intrusos accedieron al lugar, Justo recordó un episodio anterior donde extravió un juego de llaves de su departamento.

“Ya hace unos días perdí un juego de llaves en una ‘juntada’. Desde entonces siempre a la noche ponía media vuelta en la puerta. Pero anoche puse doble llave y entraron”, señaló.

“En un momento de la pelea logré sacarle a uno de los agresores la capucha y ahí me di cuenta que lo conocía. Era un muchacho que lo había visto en una de esas ‘juntadas’. Este dato podría resultar clave en cuanto al esclarecimiento del hecho.

Grave lesión

En cuanto a Lucas, el amigo de Justo, su situación de salud es bastante delicada.


Como consecuencia de los golpes recibidos, el joven sufrió una fractura en la parte superior de su ojo derecho, motivo por el cual ahora deberá afrontar una cirugía, según precisó el profesional que lo atendió en el hospital Cullen, dice Justo.