El Museo del juguete de San Isidro se trasladó a todos los hogares

“El futuro de los museos está dentro de nuestras casas”, escribió Orhan Pamuk, ganador del premio Nobel de Literatura. Y siguiendo esa línea, el Museo del Juguete de San Isidro propone que grandes y chicos puedan seguir descubriendo y aprendiendo sobre la colección que tiene la institución. La pandemia del coronavirus cierra puertas pero nos acerca a…

El Museo del juguete de San Isidro se trasladó a todos los hogares

“El futuro de los museos está dentro de nuestras casas”, escribió Orhan Pamuk, ganador del premio Nobel de Literatura. Y siguiendo esa línea, el Museo del Juguete de San Isidro propone que grandes y chicos puedan seguir descubriendo y aprendiendo sobre la colección que tiene la institución. La pandemia del coronavirus cierra puertas pero nos acerca a un nuevo modo de “visitar” los espacios.

La mayoría de las piezas que se exhiben virtualmente fueron conseguidas gracias a donaciones que hicieron diferentes personas, que después de conservar los objetos como recuerdos decidieron donarlos, con la idea de compartir la historia detrás de esos objetos.

Por eso, el museo propone investigar qué hay en las casas de cada uno, sacar el polvo de los viejos juguetes y sumergirse en un mundo desconocido. La idea es que lo chicos le pregunten a sus padres o abuelos con qué se divertían hace unos años y poder unir generaciones a través de la diversión.

Los objetos del Museo del juguete de San Isidro.

Quienes conserven algún muñeco, auto antiguo, o lo que sea, pueden compartirlo en las redes sociales etiquetando a la cuenta @sanisidromuseo (contando alguna historia sobre el objeto y la antigüedad). Si no hay nada para mostrar, no pasa nada. Todos pueden participar contando a qué jugaban cuando eran chicos.

Para seguir activando la memoria, la curiosidad y la conexión con la infancia, el museo organizó una serie de guías disponibles en https://padlet.com/museodeljuguetesi/elmuseoencasa

Este año, uno de los proyectos de la institución fue “Vueltas manzana”. Consistía en dar un paseo por la gran manzana donde está el museo, alrededor del Parque Arenaza, para invitar a jugar, a construir trompos y a compartirlos con instituciones educativas y organizaciones barriales vecinas que trabajan con niños y adolescentes.

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Mientras #NosQuedamosEnCasa, el #MuseoDelJuguete está cerrado y todas las visitas escolares suspendidas. Pero sabemos que escuelas, docentes y familias están haciendo un gran esfuerzo para que algo de lo que sucede en la escuela suceda en casa. . Nada es igual que encontrarse con seños, profes, amigos y amigas. Y para nosotros Museo, nada es igual a recibir los grupos escolares y tener las salas llenas de chicos y chicas. . Una de las salas donde solemos detenernos más tiempo en los recorridos es Jugar con nada/Jugar con todo, que exhibe parte de la colección de juguetes tradicionales del Museo, esos juegos y juguetes que heredamos de nuestra cultura y que empezaron quién sabe cuándo. . Hoy compartimos una guía que elaboró el equipo del Museo para que docentes y familias, junto a chicos y chicas, puedan ir investigando, ¡y jugando! con estos juguetes en casa, hasta que puedan venir a visitarnos. Descargá la guía en el blog del museo: http://blog.museodeljuguetesi.org.ar o en el link de nuestra BIO. . . . #CerradosPeroActivos #CulturaSI #CulturaDesdeCasa

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Para poder continuar con la iniciativa, el museo creó instrucciones para que los chicos puedan conocer el origen del trompo, saber cómo se juega, y aprender a crear uno.

Con la idea de ganar más visitantes, aunque sea de manera virtual, surgió la guía de juguetes tradicionales, como una invitación a pensar el museo desde otro lugar. Los niños podrán descubrir que los elementos para entretenerse están desde siempre. Una pintura de Pieter Brueghel de 1560 muestra la cantidad de juguetes que ya existían y cuales eran.

La guía hace un recorrido por la historia del yoyó, balero, tabas y huesitos, entre otros. Al final de cada documento, que están llenos de imágenes y diferentes tipografías para que sea fácil de entender, se pueden encontrar las actividades.

En este caso, se propone hacer un teléfono de lata, porque aunque suene extraño, antes de que existieran los celulares, las primeras pruebas para hacer viajar el sonido más allá de la capacidad de los pulmones se hicieron con ese artefacto. Como bonus track, después de probar cómo las vibraciones del sonido recorren la cuerda que une a los dos contenedores, se pueden poner las latas debajo de los pies y usarlas como zancos.

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