El 97% de las tortugas marinas rescatadas tienen plástico en su estómago

Los datos surgen del informe anual de 2019 que realiza la Fundación Mundo Marino. 14 de enero de 2020  • 15:54 El 97 por ciento de las tortugas que ingresan a la Fundación Mundo Marino presentan algún tipo de plástico en su sistema digestivo. Es solo uno de los datos que surgen del informe anual…

El 97% de las tortugas marinas rescatadas tienen plástico en su estómago

Los datos surgen del informe anual de 2019 que realiza la Fundación Mundo Marino.
14 de enero de 2020  • 15:54

El 97 por ciento de las tortugas que ingresan a la Fundación Mundo Marino presentan algún tipo de plástico en su sistema digestivo. Es solo uno de los datos que surgen del
informe anual que realizó el organismo sobre 401 animales que necesitaron algún tipo de asistencia profesional al momento de su hallazgo en 2019.

La
falta de alimento fue el principal problema que afectó a la fauna marina, registrando 140 casos que presentaron cuadros de desnutrición, seguidos de deshidratación e hipotermia. El informe refiere especialmente a los casos de los lobos marinos que el agua para su hidratación la obtienen del alimento sólido que ingieren. Ante la falta de ese alimento, los lobos desencadenan un cuadro de deshidratación e hipotermia.

Sergio Rodríguez Heredia, biólogo y jefe del centro de rescate de la Fundación Mundo Marino, explica los motivos: ”
La falta de alimento puede tener varias causas, entre ellas, la sobre pesca y la emergencia climática que altera las rutas habituales de las presas. Lo que sí es claro, es que estos animales con estos cuadros son centinelas de lo que ocurre en el mar. Su cuadro fisiológico alterado nos indica que algo malo está ocurriendo mar adentro y no lo estamos pudiendo ver”.


Ante la falta de alimento los lobos marinos desencadenan un cuadro de deshidratación. Crédito: Fundación Mundo Marino

Pingüinos deshidratados

El estudio subraya un dato que llamó especialmente la atención:
en 2019 la aparición de pingüinos deshidratados o con hipotermia aumentaron un 128 por ciento (121 casos) respecto al 2018 cuando tan solo 53 pingüinos necesitaron asistencia profesional. En tanto la desnutrición seguida de cuadros de deshidratación e hipotermia, estuvo presente en el 65 por ciento de los casos registrados.

“Estas aves marinas son gregarias, por lo que su sola presencia solitaria en la playa ya representa un signo de que algo malo le ocurre a ese animal. Algo está ocurriendo en su periplo migratorio que no encuentran el suficiente alimento y las obliga a salir del agua al no poder regular su temperatura corporal”, explica Rodríguez Heredia.

Basura y plástico

La presencia de basura en el océano, en la que sobresale el plástico, es extremadamente perjudicial para los animales marinos. Fueron 40 los animales que sufrieron este flagelo, y en particular, afectó a las tortugas marinas que lo ingieren al confundirlo con su alimento (medusas y fauna gelatinosa). Un dato que se confirma a lo largo de los años, dado que
el 97 por ciento de las tortugas que ingresan a la Fundación Mundo Marino presentan algún tipo de plástico en su sistema digestivo.

“La ingesta de plástico en gran cantidad por parte de una
tortuga marina, además de poder provocar una obstrucción intestinal, les genera un cuadro de “chaleco salvavidas” por la cantidad de gases que comienzan a generar. Así, se les ve afectada su capacidad de inmersión y de buceo, tanto para buscar presas y alimentarse como para buscar temperaturas más aptas”, explica en el informe la bióloga
Karina Álvarez.


Las tortugas marinas ingestan plástico al confundirlo con su alimento. Crédito: Fundación Mundo Marino

Capturados por las redes

Por último, otra de las amenazas más registradas fue la
captura no deseada de especies marinas en redes. Entre las especies más afectadas se destacan las tortugas marinas y el delfín franciscana. En el caso de los reptiles, según sugieren los estudios de monitoreo satelital que se realizaron a través del Programa Regional de Conservación de Tortugas Marinas (PRICTMA), existiría una superposición entre la zona de alimentación de estos reptiles marinos y las áreas aprovechadas por flotas pesqueras.

En el caso del
delfín franciscana, una especie en estado de vulnerabilidad, en 2019 se registraron 21 animales muertos. La razón por la cual este animal está tan expuesto a la amenaza del hombre es que es un mamífero marino que habita en aguas poco profundas cercanas a la costa. Un factor que lo vuelve vulnerable tanto al enmalle en redes de pesca como a la contaminación química.


En 2019 se registraron 21 delfines de la especie franciscana muertos por quedar atrapados en las redes de pesca. Crédito: Fundación Mundo Marino

Del total de los animales asistidos, 153 fueron reinsertados a su medio natural tras ser rehabilitados. El resto, fue hallado muerto o tuvo un deceso como consecuencia del padecimiento que los hizo ingresar al centro de rescate que dirige
Mundo Marino. Tan solo, 15 animales, se encuentran recibiendo asistencia profesional.

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